
... me cachis en el gotelé
Dice un refrán que días de mucho vísperas de nada, por eso y por propia experiencia me estoy tomando la vuelta con calma y tranquilidad, de nada sirve ponerse nervioso, en cuanto me paso un pelín el refrán se hace realidad.
El viernes, empujado por la necesidad, si no salía por la puerta Pepi iba a tirarme por la ventana, subí al Retiro con todo el ánimo de que era capaz tras dos intensos días de bricolaje casero, creo que por definición el bricolaje solo es casero por lo que lo mismo he caído en alguna clase de redundancia.
Claro que mucho mejor caer en redundancia que caerse del guindo o caer en desgracia, aunque volviendo al tema del bricolaje a muchos supuestos profesionales que han pasado por casa en los últimos tiempos llevándoselo muerto se les podría caer la cara de vergüenza, hay que ver la cantidad de chapuzas…
Como decía subí al parque, casi no había empezado a correr cuando veo que de frente llega M2 (ver Personajes) a quién hace tiempo que no veía “hombre M2, ¡qué alegría!, si vas despacio te acompaño”, los siguientes 6 kilómetros los hice en su compañía, ni me enteré de que estábamos corriendo, charlando y poniéndonos al día iba pasando el tiempo, cuando nos despedimos miré el crono por primera vez.
Ya puestos seguí en solitario el resto de la sesión, reconfortado por las sensaciones del trote previo pude completar una horita de lujo, sin preguntarme por los gemelos, ni por los aquiles ni por la madre que los parió.
A la vuelta me acerqué a Decathlon, esta vez he pasado de las KK, no porque sean malas sino porque su amortiguación no cumple mis expectativas, el sobrepeso es lo que tiene, por 30 euros más, una pasta en cualquier caso, me he llevado unas Mizuno no sé cuantos de cuya amortiguación espero gran rendimiento o serán enviadas a la hoguera cuando empiecen a fallar.
El sábado tenía quedada navideña con la gente del foro, el año pasado participé y me lo pasé muy bien así que este año he querido repetir, esta vez éramos bastantes más, en este enlace podéis ver un reportaje made in doctor Garabitas; por un despiste de orientación con el coche llegué con el tiempo justo, apenas 3 minutos antes de la salida, por los pelos pude inmortalizarme en la foto inaugural.
Durante hora y pico rodamos por la Casa de Campo, a veces en grupo compacto, si bien las menos, dónde esté el bus que se quiten las prisas; el frío anunciado era bastante soportable si te mantenías en movimiento pero pararse era helador, debido a mis calorías, adquiridas a base de mucho esfuerzo, enseguida me quedé en manga corta, nada favorecedoras por cierto porque al quitarme el hábito se me ven más los michelines, pero no soy partidario de las medias tintas.
Por supuesto al terminar hubo cervezas, yo solo una que lo estoy dejando vista la oronda realidad, y una comida a la que no pude quedarme porque tenía que seguir bricolajeando otro poquito. El lunes con la nevada, hoy con el dentista, deseaba un premio siquiera menor para reponer el bolsillo de tantas extracciones, siempre con el bricolaje, con el soniquete del sorteo de la lotería retumbando en la cabeza me he ido en metro a la consulta.
De ahí lo de días de mucho vísperas de nada.