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que llueva que llueva

aqui las pasaría canutas incluso el ejército de Napoleón

Tras celebrar el sábado el cumpleaños virtual de W la siguiente prueba de fuego iba a ocurrir el domingo, se había montado una quedada de la paquetería y uno de sus paquetes me había invitado por medio de un comentario dejado en esta misma página.

“Entras al trapo con demasiada facilidad”, me dicen en casa conociendo mi carácter impulsivo y es algo que tengo que reconocer, pero es que una quedada con la paquetería no es algo que se pueda tener cada día y si encima es en el Retiro… imposible mirar para otro lado.

Madrugón de los de antes del concilio vaticano segundo, lo pongo así para que pase desapercibido, y para el parque, en la misma puerta ya espera Canillas, al poco van llegando los demás hasta alcanzar la bonita cifra de 13 participantes.

La primera vuelta es grupal aunque algo rápida para mi gusto que soy de calentar más tiempo, así que en la segunda me quedo con Canillas, que ha desoído a su fisio que le aconsejó no correr, con Lander y alguno más, lo siento pero no recuerdo sus nombres, a) por ser la primera vez y b) porque hacerse mayor es malísimo para la memoria.

Tras la segunda vuelta Pedro y un servidor nos retiramos a la cercana cafetería dónde tendría lugar la segunda parte de la quedada que viene a ser la del desayuno, poco a poco fueron llegando los demás, 3, 4 y hasta 5 vueltas se metió alguno para el cuerpo, lo normal porque están preparando maratones invernales, no me extraña que quisieran almorzar más que desayunar.

que burros, 5 vueltas con la que está cayendo

Solo entonces me doy cuenta de que he hecho casi once kilómetros sin parar ni una sola vez, ni siquiera para descansar, la última vez que hice algo parecido fue en el paleolítico del 2009, qué ganas tengo de que lo prejubilen, o sea al 2009, para olvidarme de él a efectos deportivos.

Ayer tuve nuevo safari fotográfico por la provincia de Toledo persiguiendo pasos a nivel, todavía quedan unos cuantos, ¡la madre que cantidad de agua por todas partes!, estuve a punto de quedarme tirado en medio de un barrizal pero finalmente, casi diría que de forma milagrosa, el coche tuvo fuerzas para salir navegando de aquella ratonera.

A partir de ese momento tiré de bastón y Chirucas aunque, si lo llego a imaginar, mejor me hubiera llevado aletas y gafas de buzo, me hice el resto de puntos a la pata la llana por esos caminos castellano manchegos reconvertidos temporalmente en lagunas y torrenteras, el mundo al revés, allí menos las Tablas de Daimiel que andan con incendios subterráneos todo lo demás se ha vuelto navegable.

Esta mañana he recogido las camisetas de la San Silvestre, voy a ir monísimo porque el rosa resalta mis redondeces, a ver si esta tarde o mañana después de recoger a W en el aeropuerto pudiera salir a darme un garbeo que desde lo del domingo ando con ganas renovadas.

w se hace mayor…

que voy pallá abuelitos (imagen webcam)

… yo ni te cuento.

Hoy hace un año que vino al mundo W trayendo con él una inmensa alegría a toda la familia, tanto a la de allí como a la de aquí.

Hoy hace una semana que no practico el deporte de la zapa, una inoportuna lumbalgia, probablemente debida al bricolaje casero en que andamos metidos, me lo ha impedido, si bien la reciente ola de frío también ha influido lo suyo.

Mañana se resuelve la parte deportiva, he quedado en el Retiro con un grupo que se hace llamar “la paquetería”, veremos si hacen honor a su nombre o luego resulta que el único paquete de verdad es quién esto suscribe, habrá pantagruélico desayuno posterior en una cafetería cercana a la que esta mañana he echado el ojo.

La parte familiar se resolverá la semana que viene cuando W llegue a Madrid trayendo con él una inmensa alegría a toda la familia, en este caso a la de aquí, no vemos el momento, entendedlo, somos sus abuelos.

un añito cumple ya nuestro calamar

¡¡¡FELICIDADES W!

pintando espero

... me cachis en el gotelé

Dice un refrán que días de mucho vísperas de nada, por eso y por propia experiencia me estoy tomando la vuelta con calma y tranquilidad, de nada sirve ponerse nervioso, en cuanto me paso un pelín el refrán se hace realidad.

El viernes, empujado por la necesidad, si no salía por la puerta Pepi iba a tirarme por la ventana, subí al Retiro con todo el ánimo de que era capaz tras dos intensos días de bricolaje casero, creo que por definición el bricolaje solo es casero por lo que lo mismo he caído en alguna clase de redundancia.

Claro que mucho mejor caer en redundancia que caerse del guindo o caer en desgracia, aunque volviendo al tema del bricolaje a muchos supuestos profesionales que han pasado por casa en los últimos tiempos llevándoselo muerto se les podría caer la cara de vergüenza, hay que ver la cantidad de chapuzas…

Como decía subí al parque, casi no había empezado a correr cuando veo que de frente llega M2 (ver Personajes) a quién hace tiempo que no veía “hombre M2, ¡qué alegría!, si vas despacio te acompaño”, los siguientes 6 kilómetros los hice en su compañía, ni me enteré de que estábamos corriendo, charlando y poniéndonos al día iba pasando el tiempo, cuando nos despedimos miré el crono por primera vez.

Ya puestos seguí en solitario el resto de la sesión, reconfortado por las sensaciones del trote previo pude completar una horita de lujo, sin preguntarme por los gemelos, ni por los aquiles ni por la madre que los parió.

A la vuelta me acerqué a Decathlon, esta vez he pasado de las KK, no porque sean malas sino porque su amortiguación no cumple mis expectativas, el sobrepeso es lo que tiene, por 30 euros más, una pasta en cualquier caso, me he llevado unas Mizuno no sé cuantos de cuya amortiguación espero gran rendimiento o serán enviadas a la hoguera cuando empiecen a fallar.

El sábado tenía quedada navideña con la gente del foro, el año pasado participé y me lo pasé muy bien así que este año he querido repetir, esta vez éramos bastantes más, en este enlace podéis ver un reportaje made in doctor Garabitas; por un despiste de orientación con el coche llegué con el tiempo justo, apenas 3 minutos antes de la salida, por los pelos pude inmortalizarme en la foto inaugural.

Durante hora y pico rodamos por la Casa de Campo, a veces en grupo compacto, si bien las menos, dónde esté el bus que se quiten las prisas; el frío anunciado era bastante soportable si te mantenías en movimiento pero pararse era helador, debido a mis calorías, adquiridas a base de mucho esfuerzo, enseguida me quedé en manga corta, nada favorecedoras por cierto porque al quitarme el hábito se me ven más los michelines, pero no soy partidario de las medias tintas.

Por supuesto al terminar hubo cervezas, yo solo una que lo estoy dejando vista la oronda realidad, y una comida a la que no pude quedarme porque tenía que seguir bricolajeando otro poquito. El lunes con la nevada, hoy con el dentista, deseaba un premio siquiera menor para reponer el bolsillo de tantas extracciones, siempre con el bricolaje, con el soniquete del sorteo de la lotería retumbando en la cabeza me he ido en metro a la consulta.

De ahí lo de días de mucho vísperas de nada.

blue fish

Crónica tardía de un sábado genuínamente caótico en la CCC-DV-CU-DV

lugar de la cita, diez minutos antes de las nueve

Para que nos entendamos, me tiro un mes nombrando colores y ni de casualidad hubiera acertado el del coche de la organización aparcado al otro lado de la calle,  nada menos que “blue fish”, por las mismas podrían haberlo bautizado como color sardina, atún o bonito, salmonete, caballa… peces hay donde elegir.

Claro que me tiro un mes saliendo a correr y ni de casualidad me pasan tantas cosas como nos pasaron el sábado en apenas hora y pico, persecución incluida aunque debido a nuestra punta de velocidad la pretendida largura del brazo de la ley haya quedado en entredicho.

dicen que por aquí se han visto bacalaos con bufanda...

La Dehesa de la Villa tiene de todo pero que yo sepa todavía no tiene caladeros de pescado rico en grasas, que no se entere el ínclito Gallardón porque a buen seguro se inventa un impuesto nuevo, dónde se antoja complicado pescar otra cosa que no sea una pulmonía en caso de acudir a la cita caótico clandestina sin suficiente ropa de abrigo, especialmente en la zona limítrofe con la Complutense que es de la más frías de la capital, por allí corre un aire serrano que pela.

Que somos caóticos ya lo sabía, que somos clandestinos también, lo que no sabía es que a mi edad iba a tener que correr delante de un guardia como en aquellos tiempos de Filosofía y Letras en los que desarrollé una tan estudiantil como pasajera afición por las carreras que no volví a retomar hasta muchos, muchos años después y de aquellos barros estos lodos o algo parecido.

Cuando empezaron a llegar los caóticos tendría que haberme imaginado cualquier cosa, sobre todo por uno de ellos apodado el francés que iba embozado como si fuésemos a participar en el motín de Esquilache, para mayor INRI uno de la organización llamado Javi le entregó un bote de pintura azul en spray que fue como darle a un mono una gillette.

Una vez reunidos los presentes, los ausentes en el recuerdo, la pequeña Julieta procedió a dar la salida y para allá que nos fuimos todos tras Tecolinha, no se sabe si por efecto de su intenso entrenamiento o por la emoción del momento el caso es que los primeros minutos nos llevaba con la lengua fuera.

si no me equivoco la foto está tomada con la cámara de Commedia

El susodicho amotinado cada vez que los GPS marcaban un kilómetro procedía a dejar constancia azulada de nuestro paso, especialmente emotiva la sesión en el cerro de los Locos por lo que tenía de afinidad con nosotros; en la UNED le dije “disimula Pablo y pinta unos metros para allá que estamos en la misma puerta y el ojo que todo lo ve nos está grabando”, a cada pintada le sucedía una sesión fotográfica grupal lo cual me venía de perlas.

si no somos balas... (foto de Commedia)

Entonces llegamos al kilómetro 5 que resultó en mitad del parking de Caminos, el grafitero se puso spray a la obra para firmar una auténtica obra de arte callejero; se ve que el guardia de seguridad no tenía vena artística, un poco mosqueado al vernos zascandileando por allí dejó la comodidad de su oficina y se vino hacia nosotros.

Por algún resorte oculto de nuestra personalidad todos salimos corriendo detrás del pintor dejando solo ante el peligro al impertérrito Alfonso que no tuvo a bien seguir nuestro ejemplo enfrentándose con solitaria dignidad a la autoridad pertinente como si aquello no fuera con él “corre Alfonso, corre”, pero nada que si quieres arroz Catalina.

Para entonces algunos ya íbamos por el kilómetro 6 consiguiendo entrar en calor de forma instantánea, seguramente los GPS dirán que aquél fue el kilómetro más rápido de la mañana con bastante diferencia sobre el resto; para reposar tuvimos que sentarnos en fila en las escalinatas de Fisioterapia Fisiología, ¿es que nadie tiene esa foto?.

foto cortesía de Tecolinha

O tal vez lo fueran aquellos 400 metros en las pistas de tierra del camino de las Moreras en las que durante una vuelta me olvidé de mi annus horribilis como corredor para disfrutar a todo trapo de las zapas cual torero dando la vuelta al ruedo.

echando humo por el esfuerzo pistero (foto de Commedia)

Al finalizar, como se aprecia en la foto, nos concentramos en la recuperación en el bar La Paloma dónde superamos la mala atención inicial para pasar un rato muy divertido recordando las aventuras pasadas y pensando en las que sucederán.

Creo que la próxima caótica será vallecana, vayamos pues poniéndole el cascabel al gato. Mientras tanto aprovecho para agradecer a Tecolinha y Javi su perfecta desorganización dónde no faltó de nada y a todos el compañerismo sin fronteras.

A ver si Jesús guarda con celo las participaciones del sorteo de Navidad, si toca… ¡ay! si tocase… ¡uf!.

todo por la caótica

ayvalahostia

Si al primero que escribió algo le hubiera dado por hacerlo con los pies además de cambiar el devenir de la humanidad, que quizás hubiera andado con las manos y no iríamos de cabeza, hoy lo tendría crudo para publicar; la verdad es que a veces lo que escribo no se sabe si lo he hecho con las manos, con los pies o con qué pero si sigo con este discurso no terminamos.

Hoy, por ayer, he salido al caer la tarde, a la taurina hora de las cinco y cuarto, se que las corridas empiezan a las cinco en punto pero un cuarto de hora arriba o abajo no tiene mayor importancia para un desvinculado, lo que realmente importaba, o sea a mí, era salir.

Tiempo frío y húmedo como corresponde a diciembre, perfecto para correr si no te paras un minuto a pensarlo, como me dijo el empleado de finca urbana viéndome regresar en manga corta y sudando como un pollo “toma ya, ni que fueras de Bilbao”, no le he dicho que a ratos había pasado algo de frío por respetar su grado de admiración hacia el presidente de la comunidad de vecinos que casualmente soy yo.

En cuanto a la carrera en sí he acabado contento, iba a decir jodido pero contento y me he cortado no sea que el Gobierno me cierre la página, pero si quiero ser fiel a la realidad debo rebobinar lo dicho para decir que “he acabado jodido pero contento” y ahora que hagan lo que quieran con su ley.

Nueve kilómetros en la semioscuridad vespertina del parque han sido más que suficientes para darme cuenta de que las cosas son como son y yo estoy como merezco estar, he tenido que parar dos veces para estirar y recuperar porque la cosa no está como para tirar cohetes.

El resto del día ha sido como ir al gimnasio sin salir del calor de hogar, seguimos liados acondicionando la casa con vistas a la reunificación familiar de las navidades, cuando no es pintura es desmontar muebles, cuando no lo que sea, no paramos quietos así que salir a correr casi es un alivio, mental más que nada.

A todo esto parece que la caótica será por fin este sábado, la hora está pendiente y el campo de batalla también, los desorganizadores están aportando altas dosis de suspense como corresponde a una carrera de este tipo, estamos logrando las más altas cotas desorganizativas lo que no deja de ser un éxito rotundo.

A ver si mañana (por hoy) o pasado saco de nuevo a pasear a los gemelos, por ahora se están portando de maravilla, lo malo es el dolor de pies que se me ha puesto al terminar, de ahí que tenga que seguir escribiendo con las manos, no solo por razones prehistóricas sino también por necesidad.

Nota de la redacción: La noche ha hecho bien su trabajo de recuperación pinrelar, no hay como dormir 8 horas y media seguidas sin tener que levantarse ni a mear para sentirse uno como nuevo.

en barbecho

nada que ver con el carril bici

Estos días en Hemeroscopeion no hace falta ropa de abrigo, la temperatura es sensacional durante el día y suave durante la noche, si no fuera por diversos asuntos familiares nos hubiéramos quedado allí hasta la esperada llegada de W. a finales de año.

Lo que si hace falta en la ciutat agermanat amb Cholet (Francia) son gestores de obras competentes, no sé si la culpa será del consistorio, de la dirección general de carreteras, entonces habría que degradarla a cabo chusquero, o de ZP que últimamente tiene la culpa de todo el pobrecito, pero la chapuza que han organizado en Las Marinas clama al cielo.

Supongo que con dineroE, que como no es de nadie, según la ministra, se puede derrochar, han decidido convertir el arcén de la carretera en carril bici por el artículo 33 que en este caso consiste en pintarlo de color carril bici y punto pelota; de lo que vienen a ser medidas de seguridad no hemos visto ni una, pululamos tantos ciclistas y corredores por allí que pensarán que no somos especies en vías de extinción y no merece la pena protegernos de los velocípedos, palabra que define bastante bien a ciertos conductores que circulan veloces y pedos.

Si el responsable de la pintada tuviera que pintarse los labios seguro que acabaría con toda la cara churretosa, no es muy mañoso que digamos, aparte de salirse de los márgenes del arcén pintando como el mono de la gillette, ha permitido que los coches crucen las zonas pintadas sin esperar a que seque la pintura, con lo cual aquello ha quedado hecho un cristo durante kilómetros.

En esas condiciones no me ha apetecido pringarme las zapas de elastómero rojo, riesgo aparte de hundirme hasta el cuello en la aparente masa informe, recordando aquella historia para no dormir de la tele de cuando solo había dos cadenas, “El asfalto” de Narciso Ibáñez Menta, no osé desafiar su recuerdo, a los doce o trece años uno queda marcado para siempre por esas historias.

La verdad es que luego paseamos con la bici por el susodicho carril bajo un sol primaveral  y no nos hundimos hasta los corvejones como era de esperar, pero ya era tarde para rectificar, por lo que he vuelto del stagge en bajura sin dar ni media zancada, ¡que bajón anímico para mi ya de por sí minada moral!.

Mañana volveré a intentarlo, me había hecho el firme propósito de que diciembre fuera el mes del cambio de tendencia mas de momento no me como un colín y sigo en posición de descanso, a ver que pasa cuando amanezca, si sale el sol o seguimos con el cielo encapotado.

la purga de benito

los gastronemios en posición de firmes

He mirado en el saco de las excusas y lo tengo vacío, no es de ahora, como solo tengo que dármelas a mí mismo me entran por un oído y salen por el otro, suponiendo que estén comunicados, sin apenas encontrar resistencia, lo cierto es que si no he salido estos días ha sido por falta de tronío no de excusas como los viajes, los fríos, las pocas ganas…

Porque las medias de compresión parece que funcionan, desde que me las pongo los gemelos no han dicho ni pío, tocaré madera, y las taloneras de gel inglés no es que sean la panacea pero ayudan a sobrellevar los aquiles, entonces el único culpable de mi apatía otoñal debo ser yo.

Rebuscando en el fondo de armario he encontrado una camiseta que compré cuando el maratón de NY que es la mejor que tengo para el frío, una manta zamorana ultraligera, lo único malo es que he crecido algo desde entonces – sobre todo en la zona abdominal – y me viene un poco apretá, una auténtica morcilla azul celeste, pero hay que ver lo que abriga.

Como dije hace poco ande yo caliente… no he olvidado mallas largas, guantes de lana y corta vientos fino, debo conseguir que el frío se quede extramuros aunque a los cinco minutos de esfuerzo me sobre todo, prefiero quitarme cosas que congelarme; entre el tamaño, el retumbar de mis pisadas, los bufidos y la pinta seguro que más de uno se ha apartado al verme.

El caso es que he estado una hora y cuarto en el Retiro, la mayor parte del tiempo corriendo e incluso dándome alguna licencia temporal, el paseo central iluminado para Navidad queda un tanto patético, un quiero y no puedo, para eso mejor lo hubieran dejado sin decorar, aunque ahora que lo pienso lo mismo no han terminado la instalación, esperaré unos días antes de seguir criticando.

A ratos he caminado, iba a decir que por precaución pero mentiría, ha sido por cansancio, el caso es que ando 50 metros y vuelvo a correr, no se si por vergüenza torera o por qué razón, el caso es que funciona, poco a poco entraré en la senda correcta.

Mañana tengo un viaje foto exprés por la zona de Almagro, espero volver a tiempo para darme otra carrerita por la tarde porque a los buenos propósitos es mejor no darles tregua, solo en el caso improbable de que se alargase el viaje renunciaría, los imponderables todavía no los domino.

A ver si mezclando constancia y algo de fe en mis posibilidades llego en condiciones a la próxima caótica, a propósito supongo que se mantiene el día 12, yo la he marcado en el calendario por si acaso, del resto de detalles me enteraré cuando se hagan públicos por los desorganizadores.

el salto del tigre

London by Palillo pinchando sobre la foto

Debido a una pequeña pero delicada intervención quirúrgica el dentista me aconsejó ayer “mantener la cabeza en alto y no realizar esfuerzos ni ejercicio”, lo de mantener la cabeza en alto es algo que llevo intentando con éxito dispar desde pequeño así que simplemente he tenido que preocuparme por el descanso.

Para no aburrirme sin hacer nada  he dedicado el día a la protesta social presentando una petición en el ayuntamiento, reclamando a una empresa por una obra mal hecha en la comunidad de vecinos, anulando varias domiciliaciones, quejándome de todo, en definitiva jurando en arameo, y oye me he quedado tan a gusto.

Mañana si que puedo salir ya que me he recuperado bien de la intervención, esto de hacerse mayor es un tanto deprimente, no solo duele todo y me empiezo a deshacer como azucarillo en agua caliente sino que encima me salgo muy caro.

En fin, he dedicado la última hora a subir fotos del reciente viaje a London para que podáis verlas si os apetece aprovechando el fin de semana, yo me fijo en las cosas que me fijo y si se dejan las fotografío, confío que entre tanta foto la ciudad sea medianamente reconocible, sobre todo para quién haya estado allí.

 

las torres kio

Aprovecho para exponer una foto de mis patas enfundadas en las medias veno-compresoras de las que me declaro ferviente admirador, estoy encima de la cama recién llegado de correr por Hyde Park, pero no penséis que me disponía a  hacer el salto del tigre, es que la habitación era pequeña y encontrar un ángulo correcto para meter mis 110 cms de pierna sin que se me vieran las vergüenzas exigió cierta dosis de acrobacia; las medias terminan donde empiezan los calcetines, así no habrá que lavarlas tan a menudo.

Mañana toca correr, a ver si por fin pillo una racha buena de continuidad que del resto ya me encargaría yo.

 

 

estos si que formaron una buena tropa

 

 

De nuevo en tierras cristianas, dicho así sería una frase del pasado aunque sea de hace medio minuto, parece como si nos hubiéramos traído la lluvia inglesa dejándoles el sol que nos llevamos, swap climatológico se llamaría la figura, los londinenses han quedado encantados con el cambio.

El miércoles volví a madrugar para bajar a Hyde Park, tenía que aprovechar la cercanía del hotel, las medias de compresión y unas taloneras de gel que compré la tarde anterior en una farmacia local; menudo invento, creo que desde ahora voy a abonarme a los dos últimos hechos porque la vida en Londres no es apta para bolsillos desvinculados, solo para padres morriñosos y poco rato.

Tan oscuro como el lunes pero conociendo el terreno que pisaba, es que decidí correr por los carriles peatonales en lugar de por la hierba que es lo que me pedía el cuerpo, lo hice durante dos minutos y las zapas se mojaban demasiado, además pisando el césped me daba la sensación de estar haciendo algo inconveniente y yo puedo ser muy polite además de tontolculo.

Esta vez  bajé al parque en condiciones óptimas estomacalmente hablando, así que pude darle la vuelta completa, no me he llevado el GPS por lo que la distancia a ojo me parece que serían unos 8 kilómetros, 50 minutos por mi antiguo cronómetro que sigue funcionando como el primer día, para eso es japonés.

Toda la sesión disfrutada al máximo, sin molestias, respirando bien por la nariz, observando al personal, viendo amanecer, una delicia para los sentidos supervivientes de un veterano corredor del montón; de nuevo me topé con un grupo de militares que estaban haciendo instrucción física, más o menos lo mismo que nosotros hacemos, estiramientos, carreritas de calentamiento y a rodar por dónde les diga su sargento Pepper.

Por un momento retrocedí hasta esa parte de mi vida, ya ha llovido desde entonces porque yo soy de los que hizo la mili con lanza y escudo, el refresco me duró poco porque no soy de los que cuentan batallitas de su mili ni aún siendo abuelo, condición que me daría derecho a hacerlo siquiera en la intimidad, aunque enseguida volví a la realidad debo reconocer que el flash back me resultó agradable, tenía por entonces 18 años y nunca me dolía nada, vamos, igualito que ahora…

Mañana toca estrenar medias y taloneras de gel por el parque que tengo más a mano, ciertamente el Retiro está muy bien pero creo que para correr no resiste la comparación, además el Royal Park ni siquiera tiene cuestas dignas de mención.

En fin, vuelta al hogar, vuelta a la pintura, la Navidad avanza hacia nosotros con olas de fuerza 7, que Dios nos pille confesaos.

just in time

Nota: Una vez at home procedo a editar el post  para pequeñas correcciones de estilo

Por una parte direis que tipico el Palillo poniendo una foto de un autobus de dos pisos, nuevamente ando con problemas de acentos aunque aqui todo el mundo sabe que soy guiri en cuanto open my mouth, por otra parte pensareis que voy a hablaros de modernos procesos de entrega de pedidos, pero nada mas lejos.

Muy temprano y con la calle mas oscura que la boca de un lobo de boca negra he aparecido por Hyde Park, digo yo que seria Hyde Park porque estando tan oscuro lo mismo estaba en Kensington Park y yo sin enterarme; adornado con mis nuevas medias de compresion venoso muscular – sin duda un gran invento – y he trotado bajo la lluvia durante 45 minutos por tan emblematico lugar hasta que al hacerse de dia he visto que efectivamente estaba en pleno Hyde Park y no en el vecino Kensington.

Una maravilla, tal como los recordaba de 2008, y con bastante menos frio que entonces; por el camino me he cruzado con un monton de britanicos, digo yo que serian britanicos porque por la pinta pueden ser de cualquier sitio, yo mismo era un ejemplo de lo que digo, estos sajones en camiseta y pantalon corto y sin inmutarse, casi me daba verguenza ir con guantes pero ande yo caliente…

Lo del just in time lo decia porque cuando llevaba 30  minutos arriba y abajo, aprovecho para decirle a Commedia que he visitado la estatua de Peter Pan, el boy que no quería crecer, me han entrado unas ganas irreprimibles de contribuir con la flora local plantando un pino iberico, iba doblado y a punto de “cagamelo” cuando veo un cartel que dice “lavabos a 400″, no sabia si era que vendian lavabos a ese precio, un poco caros a 400 pounds la unidad, o de que se trataba pero haciendo un postrero esfuerzo he conseguido llegar al lugar salvandome del deshonor que hubiera supuesto en mi curriculum corredorae irme por las patas abajo en mitad de un parque ingles.

Aliviada la tension y aligerado el body reemprendi veloz marcha alegre y contento entrando en el hotel por la puerta grande, un decir porque es de las estrechas, lo unico malo ha sido el dolor de aquiles, por si acaso repetia sintomas me habia preparado para decir en ingles lo de que me duelen los curf pero si lo que me dolia era el talon a ver como milks me iban a entender.

Menos mal que con el calor del ejercicio el dolor fue remitiendo y aunque el resto del day he visto las estrellas, literal porque hemos ido de excursion con nuestro hijo al Real Observatorio de Greenwich, es el mismo meridiano que pasa por Hemeroscopeion apenas a 3 kms de casa pero a nosotros en su momento se nos olvido construir un observatorio, finalmente creo que repetire salida mañana (la ñ la he copiado de una entrada anterior pero corregir  los acentos resultaria tedioso).

Despues de desayunar he vuelto con Pepi hasta la estatua de Peter Pan para hacerle unas fotos y enviarselas a Commedia que como es cuentista lo mismo le hace ilusion, Eduardo ya te las enviare cuando regresemos a la peninsula.

Por lo demas todo bien, Londres es muy bonito, nuestro son esta estupendamente y como me quedan solo 6 minutos de acceso internet tengo que ir diciendo bye bye, see you soon!.

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