Se supone que desde ayer, cuarenta de mayo, empieza lo más caluroso del verano y algunos vamos a enterarnos de lo que cuesta un peine, tendré que armarme de paciencia y seguramente cambiar de horarios.
Con algo de aprensión por si acaso el refrán acertaba he empezado a correr a una hora malísima cuando hace calor, la una de la tarde, debido a que no terminaba de decidirme a salir por una incipiente molestia en la rodilla, secuela de la vertiginosa bajada del 12 al 14 en la carrera conquense.
He calentado andando por lo que he tardado más de la cuenta en entrar en trance, después he ido sin problemas hasta el kilómetro 2 en que he tenido que parar y darme un enérgico automasaje en el peroneo lateral largo de la misma pierna, a partir de entonces el dolor de rodilla y el del tendón han desaparecido.
Ya que los peroneos estabilizan pie y tobillo estoy casi seguro que se debe a la bajada de marras, en lugar de correr por la piedra central de la calle como todo el mundo yo bajé por el adoquinado lateral y quizás forcé demasiado estos tendones haciéndoles trabajar a destajo.
Recordando las sabias palabras del doctor Garabitas en su artículo ¿por qué se lesiona el corredor?, “solo se lesionan los que entrenan con dolor”, “lo que lesiona no es correr, sino correr mal”, “el cuerpo te avisa mucho antes de que la lesión se produzca. Te da señales. A veces te grita y uno no escucha o se hace el sordo”, he decidido escuchar a la articulación de la rodilla y a los tendones y volver a casa antes de tiempo.
Mañana tenemos Tapia aunque sea festivo, toca el entrenamiento en estrella que el año pasado me gustó tanto a pesar de ser series de mil en toda regla, este año lo haré en el autobús por mera precaución, de todas formas si notase cualquier molestia lo dejaría y volvería de inmediato al meeting point.
Buen puente a quién lo vaya a disfrutar y el resto que paséis un viernes lo mejor posible dentro de las circunstancias, en cualquier caso no olvidéis salir a correr.





Buenas palabras de un gran doctor, parece que tu no tienes tapones en los oidos, yo sigo con ellos taponados.
Salí el sábado y el lunes ,y la jodí, me dá que hasta que no me vaya a la playa la 2ª semana de julio, no vuelvo a calzarme las zapatillas.
Lo dicho, tienes buenos oídos (no te olvides el sonotone mañana, por si acaso).
UN ABRAZO,
Pedro
Mañana currelo, pero lo mismo me da timpo a “estrellarme”.
Que no sea ná.
Santi, no te preocupes que mañana vamos a ir tranquilos y si llegan antes al Puente de la Garrapata, que esperen, que no tenemos prisa alguna.
Este año me libré de las cuestas de Cuenca, porque a pesar de la belleza del paisaje, creo que con una vez basta para admirarlo en plan deportivo.
Los peroneos se te quitarán con una sesión vespertina el martes que viene, a nuestro ritmo. Si te diera la locura de asistir, me avisas, porque estamos en minoría.
Te pasa como a mí Pedro, que a veces en vez de oídos tenemos orejas
pero esta vez lo tengo claro.
Mildo te esperamos en el puente, o sea en el de la Garrapata.
Paco esta tarde no me bajo del bus; te hubieras divertido en Cuenca, negociamos bien la cuesta, tardamos más que el año pasado.
Lo de los martes está difícil hasta después del verano, este martes estaré en Andalucía, al siguiente espero estar en la playa, al otro… vida dura la del desvinculado
Hola Santi, sabias palabras del doctor Garabitas, el que corre con dolor no escucha al cuerpo, pero es muy facil decirlo, hacerlo en uno mismo es muy distinto….
Disfruta de tus viajes, joder viajas más que la mochila de Labordeta….
Un saludo
Quique
Quique no seas rebelde, cuando el cuerpo te grite hazle caso hombre
Con tanto viaje a ver como hago para salir a correr, además por el sur está cayendo plomo derretido
Si es que somos mu burros, Santi. Nos avisan y nosotros ni caso. Y luego vienen los ¡ay!
Pues va a ser que sí míster