Como cualquier otro domingo el plan oscilaba entre quedarme durmiendo un poco más o salir zumbando para la Casa de Campo, de nuevo el bien, opinable lo del bien, pudo con el mal, opinable lo del mal, las más de las veces los confundo por falta de criterio, el caso es que por la oscilación llegué con la hora pegada, no diré dónde pero llegué.
Al verla me saltaron todas las alarmas, o sea al ver a Naranja no la hora, “vamos a ver Naranja ¿no pretenderás correr mucho, no?”, es que habíamos quedado en llevar un ritmo intermedio entre el grupo delantero y el bus, algo indefinido a priori porque eso depende según el día, “¡que va, no te preocupes!”.
El grupo delantero andaba hoy algo desganado y el bus también, en medio de unos y de otros estábamos nosotros sin saber muy bien a que carta quedarnos, pero las dudas empezaron a disiparse bien pronto y nos fuimos valientemente tras los de delante, “que sea lo que tenga que ser” me dije, aunque casi ni me escuché porque lo hice por lo bajini.
En la cuesta a la fuente de cuatro caminos se nos fueron un poco pero terminamos llegando a buen ritmo, por las prisas he tenido que calentar sobre la marcha aunque con la elevada humedad que teníamos encima no me ha costado demasiado, ¡que agobio de calor!.
En la fuente no conseguimos cuadrar nuestros planes con los del resto por lo que de nuevo tiramos por la calle en medio, “venga, ¿hace una cabaña ligera?” y para allí que nos fuimos con Andrés que fue el único que quiso hacer lo mismo.
Parando en cada fuente y sin dejar de darle a la zapa, unos ratos mejor y otros peor porque a la humedad se sumó el calor y aquello era un horno a pleno rendimiento, seguimos nuestro camino, a una parte de este recorrido se le llama en la Tapia el Obús (toca el 2 de julio) y yo pensaba que era por la velocidad que se alcanza por ser en gran parte en ligera bajada.
Andrés me ha sacado del error, “no es por eso, sino por los obuses que hay en el Sagrado Corazón”, recordando la anécdota del bombazo guerrero que se llevó por delante una batería artillera con toda su dotación excepto al jefe que estaba meando un poco más allá, llegamos a la plaza del pinar de las Siete Hermanas. La foto es del paraje que conocemos como el Cristo de la Casa de Campo, dónde parece ser cayó la muerte en forma de obús.
Desde allí hasta el Lago, Naranja parece que recuperó fuerzas y nos puso en fila un par de veces, resistimos el ataque porque ya estábamos muy cerca del final y a esas alturas solo es posible rendirse a la evidencia.
Me voy de viaje al Sur, a mi tierra ancestral, lo aclaro porque me siento de varias tierras pero ancestral solo hay una, supongo que en la variedad está el gusto, de momento voy a ir ensayando el “asento”.





Pues te vas del calor al mas calor,por alli abajo no se podra ni respirar,por lo que veo en la tele por ahi hace casi que mas calor que aqui,pero ni aun asi te dejan jeje,un saludo.
La Casa de Campo está llena de historias. Gracias por descubrirlas.
Eso te pasa por juntarte con Naranjas. En esta época están un poco “ácidas”. Je,je.
¡¡Haberte hecho un zumo!!
Siento ponerte en fila un par de veces. No era mi intención. ¿O sí?
El caso es que me lo pasé genial. Siempre es un gusto quedar contigo.
Pásatelo muy bien por el “Zu”.
A ver si nos vemos en LA Tapia este jueves.
Bss.
Hola Santi, vaya historia más guapa, gracias por instruirnos…
mira que irse a mear y dejar su puesto, por aquí pasa algo parecido…los jefes se van y te dejan con el culo al aire y claro despues te cae el OBUS en forma de Marrón.
Un saludo y buen viaje por el SUR.
Quique
A 38º estamos David, no se si saldré de la habitación mientras haya sol en la calle
Commedia según tengo entendido el que se salvó era el Conde de Mayalde, posteriormente fue alcalde de Madrid unos 12 años.
Mildo que ya hay naranjas para cada época
más que zumo acabamos hechos puré
Lo mismo te digo Naranja, no te preocupes, te portaste tal como acordamos antes de salir, lo que pasa es que a veces se te escapan los caballos, ja, ja
Quique a tí no te dejan ni ir a mear, todo el día trabajando, te va a dar algo.
Bueno creo que me voy a bajar a la piscina del hotel a darme un refresquito, que caloooooooó
No sé si estarás ya por tierras meridionales (últimamente llevo retraso en todo): si es así y lees esto, que te lo pases muy bien! Y si no vuelves antes del fin de semana (y de su consiguiente solsticio), te perderás la primera edición de la caótica carrera clandestina del paraíso a la quinta (y vuelta) del sábado, cuyo recuerdo se tornará mítico en el futuro y de la que sólo unos pocos privilegiados podrán decir yo vi nacer esa carrera, de la que fueron parteras un grupo de paquetillos y gente de mal vivir – los cuales por cierto se tomaron su organización con desidia y sin embargo abnegación… ¡Chau!
Pablo todavía ando por el zú, tela lo bonito que es todo, tengo la rodilla protestando de tanto caminar pero es que no me canso de ver y ver y beber, digo ver
Menos mal que me has recordado la clandestina, espero poder asistir sin falta al alumbramiento, en cuanto llegue a casa concreto, o sea te llamo y me pones al día, habrá que ir bien pertrechados para el grafismo.
¡Hasta pronto!
No quiero ni pensar en los calores del foro estos últimos días, y fuerte tiene que ser la llamada de la tierra ancestral para buscar allí alivio, que supongo vendrá en forma de gazpacho y Cruzcampo bien fríos.
Pásalo bien Santi.
Anda que no me queda Casa de Campo por conocer.
Que se te de bien ese viaje
Santi, al final hicimos 1,45´ por sendas nuevas y cuestecitas a un ritmo asequible con la temeperatura y la humedad. Las chicas disfrutaron y al final se permitieron el lujo de esprintar.
A mi, es que a esas horas las “naranjas” se me atragantan, por eso no quise entrar al trapo.
Ozú Carlos, musha caló, la única lucha posible es la cerveza fresca y estarse quieto
Míster seguro que has pasado por allí más de una vez pero como vas tan deprisa no te da tiempo a a disfrutar… del paisaje
Paco esta tarde en el ocho mil si que vamos a pasar caló de verdad, ¡ay mare mía!
Los obuses salieron el otro día en un programa de esos de “callejeros” o similar, muy interesante.
Por cierto pásalo bien en esa sartén
))
Vi el programa Kike, aunque la mayor parte del mismo fue para sacar lo peor de la CdC, la historia del obús creo que es cierta, pasó tal cual.
Que calor he pasado, claro que sarna con gusto…
Encontré la referencia completa en el catálogo de monumentos del Ayuntamiento de Madrid.
Gracias por enseñarnos este rincón de la CdC.
Eduardo por poco os pierdo en el Bosque, es que los árboles no me dejaban ver el ídem