or exigencias del guión las historias tienen que ocurrir en alguna parte porque si no ya me contarás, yo procuro que las mías se desarrollen en escenarios especiales ya que corriendo me dedico a la meditación trascendental y la belleza del entorno lo facilita.
Listo los lugares de cuyo nombre sí quiero acordarme, si quieres saber lo que opino sobre alguno en concreto busca su cartel en esta misma página:
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Casa de Campo |
Parque de El Retiro |
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Corredor ambiental Monte de El Pardo |
Parque de Las Tetas |
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Parque El Paraíso |
Parque de la Quinta de los Molinos |
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Parque de Juan Carlos I |
Hyde Park & Kensington Gardens |
Hago contínuas referencias a este parque público madrileño que con 1.722 hectáreas de extensión es el más grande de la ciudad, no es de extrañar que sea uno de mis lugares preferidos para hacer deporte (correr o bici) o simplemente pasear, en cualquier época del año merece la pena visitarlo pero primavera y otoño son mis favoritas.
Se ha restringido bastante el tráfico de vehículos por su interior, aunque todavía se permite en las cercanías del Lago, Parque de Atracciones, Zoológico, los recintos feriales o el Madrid Arena hay transporte público (metro y autobús) para acceder a esos puntos.
Gran parte está ocupada por pinares, encinares, choperas, fresnedas… los senderos de tierra serpentean por el parque permitiendo que cada corredor se configure nuevos recorridos a medida que domine el terreno que pisa; uno de las más utilizados es La Tapia que consiste en recorrer el perímetro del parque, en algunas zonas todavía queda en pie parte de la tapia que le da nombre; no hay acuerdo en la distancia pero ronda los 17 kilómetros; para muchos de nosotros La Tapia es sinónimo de largo dominical.
El Bosque o “cuatromil” es un lugar mítico de la CdC, consiste en un vertiginoso recorrido de casi 4 kilómetros entre los caminos del Pinar Grande, Pinar Chico y del Santo, cruzado por el camino de Valdeza lo utiliza todo tipo de corredores para comprobar su estado de forma; está marcado con pintura en los árboles y pequeños postes indican la distancia recorrida, a pesar de todo las primeras veces conviene ir acompañado. Los fines de semana es habitual encontrarse allí con la créme de la creme del atletismo, algo que suele gustarnos mucho a los corredores populares.
Hay otros recorridos menos conocidos, por ejemplo el “mariano”, el “caño gordo”, el “cristo y cabaña”, “los viejos” y otros muchos, para conocerlos lo mejor es unirse a alguno de los múltiples grupos existentes ya que cada uno los bautiza como le parece conveniente, como no hay unanimidad se pueden descubrir nuevas rutas cada vez.
Existen bastantes fuentes por todo el parque, agüita fresca del “Ayun” para reponer fuerzas, a veces algunas no funcionan pero en general dan un servicio estupendo por lo que no considero necesario llevar bidón propio.
Conocer la Casa de Campo sobre zapatillas es recomendable, hay tantas opciones de hacerlo acompañado que podemos elegir, yo voy a proponer algunas de las que he probado personalmente y de las que soy seguidor incondicional siempre que puedo:
- Grupo Garrapatas, apto para todos los públicos aunque también se forman partiditas elitistas en el subgrupo conocido como “los alfredos”; los martes y jueves a las cinco se sale del Cagigal, después suele haber merendola a escote en la cafetería del polideportivo
- Gran Grupo Garabitas, igualmente apto para todos los públicos, se forma un “autobús” para quienes no quieran dejarse los higadillos por los caminos, hay que escoger bien antes de empezar porque los errores se pagan; los domingos a las ocho y media salen del mismo sitio que los Garrapatas, después se desayuna profusamente en la misma cafetería
- Las Tapias de los Jueves, un invento sensacional de Lloz y Paco Garabitas, todos los jueves de mayo a septiembre a las siete y media de la tarde en el llamado Meeting Point (entrada de empleados del Parque de Atracciones, enfrente del albergue juvenil Richard Schirrmann), tras realizar lo que ese día corresponda da comienzo el llamado “post” que viene a ser una cita gastronómica muy divertida y recomendable dónde el menú siempre resulta abundante y sorprendente
Ninguno de los grupos mencionados tiene reservado el derecho de admisión, pero si la timidez o el desconocimiento de las costumbres locales te impidiera presentarte por tus propios medios siempre podría ofrecerme como introductor de embajadores.
En esta página se publica un documentado reportaje sobre la Casa de Campo, el cuadro siguiente está sacado de dicha página y me ha parecido interesante por las magnitudes que pone al descubierto:
Y ahora nada mejor que unas fotos para reforzar el texto, ¡anímate a conocerla!.
Para mí es el paraíso de los parques, mi relación con el Retiro viene de antiguo, la primera vez que llegué a Madrid me sentí perdido entre sus 120 históricas hectáreas de magníficos paisajes y no lo digo en sentido figurado, con 8 años me despisté durante una excursión en la Plaza de Mármol y desde que la Policia Municipal me devolvió sano y salvo al internado no he dejado de acudir una y otra vez.
Si quieres conocerlo desde un punto de vista turístico esta página municipal puede servirte de ayuda, como corredor te aseguro que se trata de un lugar magnífico para practicar nuestro deporte; hay varios circuitos mil veces (mal) medidos en los que no terminamos de ponernos de acuerdo sobre cuanto miden, por ellos puedes hacer desde los rodajes largos (un poco pesados por la cantidad de vueltas) hasta las temidas series.
Los más conocidos son los de 3 y de 5 kms, en cuanto las encuentre subiré unas imágenes con los puntos de paso, ambos discurren por los sitios históricos del parque aumentando si cabe el placer de hacer deporte siempre que no te cebes con el ritmo; aviso que son circuitos difíciles, con alguna que otra cuesta arriba de esas que se atragantan, lo normal es hacerlos en el sentido de las agujas del reloj pero cada maestrillo tiene su librillo, si no quieres ser sobrepasado continuamente puedes hacerlo al revés, pero mucho cuidado con las locomotoras que te vendrán de frente.
Para series cortas y medias la zona del antiguo Paseo de Coches, realmente Paseo de Fernán Núñez, es la más frecuentada, se pueden hacer íntegramente sobre asfalto con opción a tierra yendo por los laterales del paseo, desde 60 hasta 3.000 metros, casi todos llanos, algo que es raro en Madrid. Si quieres hacer series en cuesta tienes la de Moyano, unos 350 metros con dos cambios de nivel “tosparriba” o los 500 metros “verja” que van desde la Puerta de Alcalá a la de O’Donnell con tres cambios de nivel.
Todos los recorridos pueden hacerse casi íntegramente sobre tierra o, una buena parte, sobre asfalto ya que hasta no hace mucho el parque era una calle más de la ciudad y no se ha retirado, se ha restringido el tráfico rodado a los propios servicios del parque, pero aún así hay que llevar mucho cuidado porque algunos se saltan a la torera la limitación de velocidad ante la indiferencia municipal.
El parque se utiliza para eventos públicos como la Feria del Libro en primavera, la pasarela Cibeles, las pistas de patinaje sobre hielo en Navidades, la llegada del maratón y muchos otros por lo que se llena de público, también conviene recordar que por su situación y belleza es uno de los más concurridos de la ciudad, sobre todo fines de semana y días de fiesta, en estos casos si no estás dispuesto a madrugar más vale que te vayas con la música a otra parte.
Hacerlo en días laborables no está al alcance de cualquiera por lo que resulta un privilegio, sus largas avenidas arboladas, un fantástico colorido, las estatuas y monumentos a cada paso, el aroma de la Rosaleda, rodear el estanque… es lo más parecido que conozco a correr con glamour, de hecho verás a muchas personas haciendo footing a la última moda, porque allí cabemos todos.
Últimamente muchos prejubilados y desvinculados, como quién esto suscribe, campamos a nuestras anchas, siempre a horas centrales de la mañana porque no tenemos que madrugar para ir al ergástulo y nos gusta esperar a que Don Lorenzo caldee un poco el ambiente para no pasar frío.
En el Retiro también hay muchos grupos a distintas horas, con el tiempo acabas conociendo a unos y otros y suelen admitirte sin demasiadas pegas, pero hay que elegir bien porque la “peña local” suele pegarle fuerte a la zapatilla y es complicado encontrar gente de tu mismo ritmo, por eso la mayoría de las veces acabo corriendo solo – que tampoco es malo siempre que no se abuse – si no quedo previamente con mis amigos.
En cuanto al agua no hay problema, no abundan como en la Casa de Campo pero hay varias fuentes de agua potable dónde refrescarse, recomiendo limpiar un poco el grifo antes de beber porque he visto perros chupándolos a morro libre ante el beneplácito de sus dueños; a veces las fuentes no funcionan y – curiosamente – siempre hay cerca algún punto de venta de bebidas o helados.
Si vas a pasar unos días en Madrid no puedes dejar de correr en el Parque del Buen Retiro, no te arrepentirás, de momento quizás te conformes con ver una pequeña muestra fotográfica… se me olvidaba decir que pasear por el parque también es una opción saludable y muy recomendable, al terminar el paseo una cervecita con aceitunas o patatas en algún quiosco te dejarán un sabor insuperable (y varios euros menos en el bolsillo).
No suelo frecuentar este paseo ribereño que discurre durante varios kilómetros entre el río Manzanares y El Pardo, pero las pocas veces que lo he hecho me ha gustado bastante; como ocurre en otros parques de la ciudad parece que esté uno en plena naturaleza cuando en realidad a muy poca distancia se levanta esa gran urbe, incómoda y deshumanizada, dónde sobrevivímos pero que tanto nos gusta.
Se puede acceder por varios medios de locomoción, hacerlo corriendo es cosa de cada cual:
- En coche, por la carretera mencionada en dirección hacia el pueblo de El Pardo, a medio camino se ven unos aparcamientos cubiertos públicos a la izquierda de la carretera, se deja el coche y el resto se hace a pie
- En autobús público, no recuerdo la línea en este momento, tiene una parada justo al lado del aparcamiento, mejor pedirle al conductor que nos avise
- En bicicleta si no tienes miedo de circular entre vehículos, tengo que preguntar a los Garabitas porque creo que me comentaron que hay carril bici directo desde la Casa de Campo
Obviamente desde el propio pueblo también puede hacerse el paseo en sentido contrario, es una buena opción para los que busquen mayor comodidad y servicios adicionales.
Si vamos a correr o montar en bici hay que llegar vestido para la ocasión porque no hay ningún sitio cercano dónde poder cambiarse salvo que se empiece la excursión en el pueblo, al tener que dejar todo lo accesorio en el coche recomiendaría no llevar objetos de valor por lo que pudiera pasar.
Imagino que los fines de semana y fiestas de guardar aquello no debe ser tan tranquilo como el resto de los días porque los madrileños somos una plaga que lo invade todo, pero seguro que merecerá la pena porque es precioso y está bien conservado, como puede apreciarse en esta muestra fotográfica realizada en noviembre 2008.
Situado en el distrito de Vallecas el Parque Lineal de Palomeras recibe el popular nombre de “Las tetas” debido a que su particular orografía, con una sucesión interminable de pequeñas elevaciones, debe recordar en algo a cada uno de los órganos glandulosos y salientes que los mamíferos tienen en número par y sirven en las hembras para la secreción de la leche; a lo largo del parque discurre un carril bici aunque hay que tener cuidado porque mucha gente lo utiliza para pasear y el peligro de colisión está presente.
A pesar de haber ido pocas veces siempre he disfrutado del parque, en una de ellas recorrí todas las tetas una tras otra, cada cual tiene sus gustos, hasta acabar con las piernas hechas puré, algunas tetas cuesta tanto subirlas que no queda más remedio que caminar, pero las más pequeñas se pueden subir corriendo.
Cuando salgo en bicicleta es paso obligado ya que por uno de sus extremos discurre el anillo verde ciclista, ese con el que tanto pecho saca Su Excelencia Ilustrísima el Señor Alcalde de Aquí pero que no termina de cuajar, en una de las fotos del reportaje puede verse el puente que permite a los ciclistas cruzar por los aires la carretera de Valencia.
No recuerdo muchas fuentes pero sin duda tiene que haberlas porque es un parque muy popular entre los vecinos de la zona, si leyese esto Emil seguro que podría echarnos una mano hablando de las maravillas del parque de Las Tetas, mientras tanto dejo un enlace fotográfico en el que puede verse su ubicación.
Durante dos años mantuve una fructífera relación diaria con este parque debido a un traslado laboral que en su momento me sentó a cuerno quemado pero que luego acabó gustándome; todo un invierno levantándome a las 6 de la mañana para entrenar en el Retiro antes de empezar a trabajar, hasta que un día me lo encontré casi por casualidad; en el antiguo blog hablaba constantemente de aquella relación, en la intimidad le llamaba PEP y le consideraba – y sigo considerando – un buen amigo.
Para cambiarme utilizaba el polideportivo municipal de la calle Ascao dónde tuve la buena suerte de contactar con un grupo de corredores que fueron los que me presentaron al bueno de PEP, más que suerte podríamos llamarlo como quisiéramos, incluso morro, “¿oye tú corréis por aquí?”, “si”, “pues me voy contigo y me cuentas el recorrido”, a partir de entonces tan amigos.
Más tarde se sumaron algunos compañeros de trabajo a la faena y también acabamos siendo amigos, es que esto de correr une, todos los días empleábamos el lapso de la comida para ir a darle a la zapa, no fallábamos ni uno, era nuestra manera de eliminar el estrés sin necesidad de psicoanálisis; en esa época Quique todavía no corría pero hay que ver lo que ha evolucionado desde entonces, seguro que el PEP tiene algo que ver en su transformación.
De este parque me lo sabía todo aunque ahora apenas recuerdo las medidas, creo que cada vuelta tiene 3.750 metros, seguro que Espirulina o Vicente pueden aportarnos los datos esenciales con mayor precisión ya que son habituales de sus caminos; lo que no puedo olvidar son sus cuestas, en aquellos tiempos llegué a alcanzar una forma considerable debido a la dificultad de un recorrido al que además había que darle varias vueltas para completar las sesiones.
En su parte superior, la más pegada a lqa calle de los Hermanos García Noblejas, enlaza con un pequeño parque llamado de Ajofrín que permite aumentar la distancia de cada vuelta aunque obliga a cruzar una calle de mucho tráfico por lo que no lo recomiendo.
Parte del circuito se hacía por la acera y otra por algo parecido a un carril bici en mal estado, creo que unas obras posteriores han mejorado este aspecto pero no he llegado a verlo, lo mismo un día de éstos me acerco y lo compruebo, además ahora puedo llevarme el GPS para captar la información que nos importa.
Si nada ha cambiado, que supongo que sí, había pocas posibilidades para beber agua por lo que solíamos hacer los entrenamientos a palo seco, las pocas fuentes que recuerdo no eran muy recomendables porque eran masivamente utilizadas por yonquis, unos tipos tan inofensivos – al menos nuna tuve un problema con ellos – como poco recomendables.
El Metro tiene parada junto al parque, línea 7, estación de Simancas, aunque los fines de semana creo que cierran la avenida de Arcentales al tráfico y es fácil aparcar por la zona.
PEP te echo de menos pero comprende que la vida tiene estas cosas, estas son las fotos que un día te hice por si quieres recordar los viejos tiempos.
Conocí esta maravilla de parque en la misma época que al Parque El Paraíso ya que son vecinos y desde el polideportivo de Ascao la distancia a uno u otro es muy similar, para mí es un parque para disfrutar de nuestro deporte sin estado de ansiedad, viene a ser un parque Zen, si tienes prisa mejor vete a correr a otra parte; muy cerca de allí, en el cruce de la calle Alcalá con Veinticinco de Septiembre, apenas a unos metros, están las famosas pistas de atletismo de Suances, las de 200 metros de cuerda, cánsate allí hasta la extenuación y luego vuelve a reponerte a la Quinta de los Molinos.
Lo que más me llamó la atención la primera vez que entré armado de mis zapas fue encontrarme que el suelo de la entrada era de albero, lo que inmediatamente trajo a mi memoria los parques de mi tierra natal, lo cual no deja de ser un prodigio porque salí de allí muy pequeño y soy de los de memoria a corto plazo.
La vegetación predominante son los plátanos de sombra en los paseos y los olivos, pinos y eucaliptos en el resto, pero – sin duda – la sensación del parque se produce en febrero cuando florecen los almendros, en esa época recomiendo dejar las zapas en casa y darse un placentero garbeo por la Quinta, no te olvides llevar a la familia y una cámara de fotos, os quedaréis con la boca abierta, a nosotros nos pasó.
Al parque se llega divinamente en transporte público, a pocos pasos está la estación deMetro de Suances, línea 5, y varias líneas municipales de autobús, en coche salvo que sea fin de semana no lo recomiendo; hay quién escribe Suances con zeta pero a mi me cuesta, quizás porque no soy monárquico o porque de pequeño me dijeron que “la ce puede a la zeta”, de todas formas si ves un Suanzes desde el vagón bñajate porque habrás llegado.
El circuito para correr básicamente es sobre tierra y se ciñe a su perímetro, no dispongo de datos precisos aunque recuerdo vueltas de poca distancia y escasa dificultad aunque en el fondo todo depende de la velocidad a la que circules; quizás Pablo er fransé o Guille desde su sitio que son corredores habituales del recinto puedan aportarnos información adicional para completar la entrada.
Dispone de fuentes públicas en las que recuperar el resuello los días de calor, también de unas praderas estupendas donde realizar los correspondientes estiramientos o darse el gusto de tumbarse sobre la hierba a respirar tranquilidad una vez acabado el ejercicio aeróbico.
Conviene recordar que este Parque Histórico tiene horario de apertura según la época del año, no sea que te acerques hasta allí y te quedes con las ganas, si te pasa eso o te queda lejos de casa también puedes visitarlo en esta enlace fotográfico que hice el mes de marzo de 2004.
Una vez leí en alguna parte que algún día todos los parques serían como éste, creo que fue el primer día que lo visité y algo tenían que decirnos porque al principio aquello estaba muy desangelado, algo que con el tiempo se ha solucionado.
Construido sobre el Olivar de la Hinojosa, si no estoy mal informado, del que ha quedado una buena muestra en el actual parque, se trata de un parque diferente por lo novedoso de su configuración, a mi para correr me parece magnífico siempre y cuando no pegue fuerte el Lorenzo porque no dispone de sombra suficiente, quizás haya que darle tiempo al tiempo.
El parque tiene de todo para satisfacer al corredor o al ciclista más exigentes, duros cerros para las cuestas cortas, largos llanos para las series, terrenos de todo tipo, incluyendo campo a través, en cuanto uno corre por allí un par de veces se configura sus propios recorridos; en mi caso he ido más veces a montar en bicicleta porque me resulta demasiado grande para correr, no acabo de cogerle el gustillo, y en bici resulta toda una experiencia para urbanitas de mi calaña.
Para llegar suelo utilizar el coche porque suelo llevarme la bici, el recinto dispone de amplios aparcamientos a la entrada que se llenan hasta la bandera, a diario por los trabajadores de la zona y los fines de semana por la gran afluencia de público; en Metro dispones de la estación Campo de las Naciones de la línea 8 y la del Capricho de la línea 5 así como varias líneas de autobús, por lo que el acceso en transporte público es sencillo, rápido, cómodo y más barato que en vehículo propio.
Hablando del Capricho no puedo dejar de recomendaros una visita al mismo, con tan solo 14 hectáreas se trata de uno de los más bellos parques de Madrid, tiene un horario de apertura bastante estricto que conviene consultar y creo recordar que nuestro querido Ayuntamiento pretende cobrar entrada; desde el Parque Juan Carlos I se accede en pocos minutos al Capricho.
Las fotos del álbum las tomé hace varios años pero permitirán hacerte una idea general de como serán los parques del futuro, ¿no te entran ganas de salir corriendo?.
He tenido la suerte de patear otros parques emblemáticos para los corredores como Central Park en Nueva York o Tiergarten en Berlín, parques únicos en su especie, pero este de Londres es el que más me ha impresionado, desde la primera zancada hasta la última me pareció estar flotando sobre una nube, no porque hubiera niebla (llovía) o hiciese frío (bastante) sino porque es una auténtica maravilla para gente como nosotros que vemos los parques como oportunidades de practicar deporte, todo me llamaba la atención, se hace dificil correr sin pararse de vez en cuando a admirar el entorno.
Entre ambos parques suman 253 hectáreas de auténticos jardines ingleses de cuidados paisajes, enormes praderas de césped sobre el que está permitido (con algunas restricciones) correr y pasear a los perros sin correa (una gozada que me gustaría tener en Madrid), largas avenidas flanqueadas por enormes árboles y cientos de caminos que se entrecruzan, dando el conjunto la sensación de que uno podría estar horas y horas disfrutando de todo aquello.
Me limité a recorrer el perímetro del conjunto empezando y terminando en la Victoria Gate, entre medias el GPS marcó poco más de 7 kilómetros, pero creo que de haber tomado bien todas las esquinas la distancia debe estar próxima a los 8 kilómetros, de seguir adecuadamente los caminos interiores se podría estar corriendo todo el día sin repetir paso; por si fuera poco desde Hyde Park Corner se puede enlazar con Green Park y con St. James’s Park con lo cual la distancia podría alargarse “beyond the stars“.
En St. James’s Park está situado Buckingam Palace que es dónde – según se cuenta – Her Majesty The Queen dió la orden de salida al primer maratón olímpico, ese día llovía y Su Majestad no quiso mojarse el sombrero por lo que hubo que retroceder 195 metros el arco de salida y desde entonces la distancia olímpica se ajustó a esos 42.195 metros que tanto nos emocionan.
Veréis muchos perros correteando en libertad por las praderas, no os enfadéis ni montéis un numerito porque allí está permitido para regocijo de sus dueños y de los propios perros que se pueden mantener en plena forma, yo no tuve ningún problema al respecto.
Si para muestra vale un botón yo dejo aquí una cremallera de fotos para que os hagáis una idea.
A quién le interese conocer más sobre este u otros parques de la ciudad de Londres le recomiendo que visite esta fenomenal página de The Royal Parks
Hasta aquí los lugares que he podido documentar, cuando pueda seguiré con otros, por ejemplo esta tarde he estado en el Parque Lineal del Manzanares y me he quedado prendado de su otoñal aspecto.
Espero que hayáis disfrutado las visitas.











Vivo muy cerca de la casa de campo (Parque de la Cuña Verde), a 2 Km trotando desde el Meeting Point , y tus apreciaciones de este grandioso parque son muy acertadas, es “impresionante” y un gran placer para todos los sentidos (excepto la rasca que hace en las madrugadas de los domingos de invierno).
Suelo cruzarme los domingos con vosotros e intento saludar (costumbre que no quiero perder, aunque algunos domingos estarías mas tiempo levantando el brazo que golpeando el suelo con las zapatillas) siempre que no vaya arrastrao en alguna que otra cuestecita (la del poste de la luz es cojonuda).
En verano os veo reuniros para la tapia de los jueves a la hora que yo me retiro (tengo que ir a buscar a la parienta, que luego no hay quien las aguante… y a nosotros menos sino salimos a trotar)
Siempre me digo que el próximo jueves la mando a …. y me apunto con vosotros, pero luego me echo para atrás -no por ella, sino por corte a introducirme en un grupo que no conozco-; así que la próxima vez te tomaré la palabra (introductor de embajadores) y saldré con vosotros si me aceptáis.
ES UN PLACER LEERTE
Bienvenido Canillas, ciertamente la Casa de Campo es una maravilla, qué suerte tenerla tan cerca.
La cuesta que comentas la llamamos “el Mortirolo” y básicamente más que una cuesta es un cuestón.
Muchas gracias por tu comentario; cuando quieras venirte con cualquiera de los grupos mencionados solo tienes que avisarme, tan sencillo como quedar diez minutos antes.
Un nombre muy adecuado para dicha cuestecita
Gracias por la invitación, no lo dudes: te avisaré
Oye, yo no había leído esto, qué buena idea.
He empezado leyendo el trocito del PEP. Bien contado.
Me alegra que te guste Ana*, si ves cualquier cosa que haya que cambiar me lo dices; como sabes el PEP es uno de mis preferidos.
Acabo de leer la descripción del parque de las tetas. Muy acertada, por cierto. Fuentes hay varias, aunque desgraciadamente no siempre funcionan, sobre todo en verano que el parque se llena de gente y los niños están jugando con ellas, con la permisividad de los papás, hasta que acaban jodiendo el invento y al Ayto. se le ocurre arreglarlas. Hay unas 4 o 5 fuentes a lo largo de los 3 kms de parque.
El parque tiene la “ventaja” de no ser llano. Si lo haces varias veces seguidas, como yo he hecho alguna tirada larga, acabas con las piernas echas puré. Recorrido dando vueltas es una suceción de continuos “mortirolos”. Últimamente le estoy siendo un poco infiel y me voy hacia Valdebernardo dando la vuelta por Faunia donde hay una pista de arena que bordea el parque. Eso más el susodicho tetuno parque me dan unos 16 kms que estoy recorriendo todos los miércoles en plan “tapia” de andar por casa. En resumen, el parque de las tetas es el lugar común de multitud de vallecanos corredores y poseedores de canes, que aunque no esté autorizados tambien los llevan sueltos, algún suste me llevado, especialmente en invierno que invariablemente corremos entre luces y sombras, son mas habituales las sombras.
Emil, mira que decir que no ser llano es una ventaja, como se nota que estás en plena forma, a ver si cuando estés peor (se supone que yo tendré que mejorar en los próximos meses) podemos coincidir un día para compartir un entrenamiento entre abueletes
Cómo te lo has currado… y con referencias extranjeras (de reminiscencias a Peter Pan).
Gracias por la información y por el afecto con el que hablas de los parques.
¡Me encanta! Me lo imprimo para leerlo muchas veces.
Gracias Commedia, honor que me haces imprimiendo esta pequeña aportación al mundo del corredor, desde siempre los parques han sido los lugares que más me gustan de las ciudades; se dice que en los jardines de Kensington estuvo Peter Pan
Espero poder ir añadiendo más parques pero tendré que ponerme a trabajar en ello, tengo pendientes de añadir Central Park y el de Atlanta con aquella pista de atletismo de 800 metros.
[...] muchos lugares que, como El Paraíso, acogen a los que buscan tierra entre el cemento de las ciudades. Dos de esos [...]