Santi Palillo

Chufla chufla que como no te apartes tú

In Correrías on 3 mayo, 2009 at 21:24


la-mikado-de-leon

letrav1oy a tener que recuperar la fotográfica costumbre de correr llevando encima una cámara de fotos, como estuve haciendo una temporada hasta que me cansé y dejé de hacerlo, para inmortalizar los inesperados encuentros y las sorpresas que se puede llevar uno cuando sale a correr.

Esta mañana he llegado por los pelos a la cita garabitera, gracias a que han salido con retraso como era costumbre de la Renfe en su día cuando se decía aquello de “papá ven en tren” y que yo no dije nunca porque siendo huérfano hubiera sido una tontería o un vano intento infantil de engañarme a mí mismo, si alguien tenía que venir que se las apañase como pudiera.

La salida del grupo ha sido hoy muy rápida, como la de esas modernas unidades que circulan a velocidad supersónica y ni dejan saborear el paisaje, sin posibilidad de bajar la ventanilla para escuchar el chucuchú del tren, alborotarse el flequillo con el aire o que la carbonilla te obligue a entornar los ojos; ante la prisa general Piedad y yo hemos decidido subirnos a un tren de los de antes, un mercancías por ejemplo, subiendo el duro cerro dignamente, apreciando los detalles y encantados de la vida.

Una vez en la fuente de Cuatro Caminos he hecho transbordo a un rápido en el que Ángela ejercería de maquinista, pasado el portillo de los Pinos vemos llegar un Talgo en dirección contraria, al cruzarnos afirmó más que preguntó su maquinista “¿tú eres… Santi!”, “si, ¿y tú quién eres?”, “Canillas”, “pues tienes pinta de correr mucho”, “¡qué va!”, total que aparcando su Talgo detrás de un árbol se ha subido en marcha a nuestro tren.

Avanzando en grupo además de correr hemos ido charlando, bueno creo que debería decir que he ido charlando, tendría que refrenar mi torrente verbal siquiera en momentos puntuales,  hasta las cercanías del Lago dónde Pedro se ha apeado para tomar un AVE de vuelta a casa, ha sido un placer compartir con él los primeros 5 kilómetros de los muchos que podrán llegar después; analizados los datos del GPS veo que han salido a un ritmo decente que nos permitía hacer a la vez dos de las cosas que más me gustan.

“Pedro, como habrás visto parezco un blog en zapatillas”, Canillas se ha marchado con su sonrisa y yo he afrontado los 3 últimos kilómetros hasta el Cagigal junto a Ángela a un ritmo ligero con el que ninguno de los dos ha tenido motivo de queja.

 En el Cagigal he compartido desayuno con los que iban llegando, todavía con el lejano sonido de los trenes retumbando en mi cabeza hemos hecho planes de futuro para una posible salida cicloturista a finales de mayo para recorrer la vía verde del Tajuña, a estas alturas todo un descubrimiento para mí, diríase que estoy poseído por la épica ferroviaria.

 Ni que decir tiene que este viaje en tren está dedicado a Canillas.

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  1. Esta me la he perdido. Y ya van muchas.
    Malditos entrenos!!!

  2. Quique lo tuyo es más de motos que de trenes; no estoy apuntado a la carrera de la Tapia pero supuestamente iré para hacer lo de todos los domingos, cuando me adelantes toca el silbato 😉

    Carlos ¿cómo llevas esa recuperación de la tirada larga del otro día?, en burro si que iríamos bien, sobre todo en las cuestas, ja, ja.

    Ahí le has dado míster, el tren de antes visto desde hoy es más poesía que otra cosa, pero quienes lo hemos probado no podremos olvidarlo, ¡qué viajecitos! 😉

    Ahora a por el tren de los cuarenta días.

  3. Esto del tren debe de tener su encanto, sobre todo cuando uno no tiene que cogerlo a diario. Lo de las máquinas de vapor, casi mejor que lo dejamos para las pelis de oeste.

  4. Y algunos esperando que les pongan un apeadero…

    Mientras, seguiremos en burro.

    Abrazos. 😉

  5. Hola Santi, siguiendo el símil de los trenes, estoy como un cercanias, voy bien, yo diría que muy bien…el descanso ha hecho que vaya muy fino…

    Este domingo tengo la carrera de la CdC, si estás por allí, nos veremos.

    Saludos
    Quique

  6. Pedro se pasaron rápido por la buena compañía… y por la velocidad intrínseca 😉

    Nos veremos por esos caminos, de hierro, asfalto o tierra a lo más tardar el 21 en The Tapia.

    Quique ¿cómo llevas lo tuyo aparte de con resignación?, espero que pronto vengas a jugar a los trenes 😉

    Saludos

  7. Bonita historia Ferrovial, yo me he perdido en el mercancias, a partir de ahí me he bajado y he pillado un taxi, ja,ja…

    Veo que vas saltando de tren en tren como en las pelis de James Bond…el que vale, vale.

    Un saludo
    Quique

  8. Se me nubla la vista, con las glándulas lacrimales a punto de estallar. ¡Hasta me dedican un viaje!

    Es cierto aquello que dicen que la gente a la que nos apasiona esta actividad son buena gente. Hoy lo he podido comprobar en el tiempo que hemos trotado juntos (la verdad es que se ha pasado demasiado rápido, sería por la buena compañía, JE,JE)

    Por supuesto que llegarán muchísimos Kilómetros más en los que poder seguir departiendo al ritmo del tren que elijas; coger el “Rápido de Jerez”, ir a ritmos tranquilos y disfrutar de una charleta en grupo es preferible a cualquier AVE, por muy rápido que llegue.

    SIGUE ASÍ, Gracias.

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