Santi Palillo

I CCCP-Q (y vuelta)

In Correrías on 21 junio, 2009 at 12:01
Caos incluso posando

Teoría y práctica del caos

Temporalmente acomodado en una suerte de corredor fetichista, cuya definición adaptada a mi realidad social sería algo así como desviación deportiva que consiste en fijar unas pocas carreras como objeto de excitación y deseo pasando olímpicamente del resto, el sábado tuve ocasión de demostrarlo.

Es lo que tiene el fetichismo que solamente se fija en una parte menospreciando el todo, pero es que mi anterior versión de coleccionista perpetuo de carreras ni fú ni fá ha pasado a mejor vida, en el proceso de transformación más que el fetichismo puede que haya influido la crisis, sobre todo la de principios.

En esta tesitura existencial fui invitado por la organización a participar en la primera edición de la  CCCP-Q de reminiscencias soviéticas, pero analizadas las siglas resultó ser la muy recomendable y Caótica Carrera Clandestina del Paraíso a la Quinta (y vuelta).

Y claro, mi fetichismo de nuevo cuño no pudo resistir la tentación “esperadme que a lo mejor voy”, cualquiera le dice que no a una carrera caóticamente clandestina de la que tan poco se sabe, para empezar la imprecisa hora de salida “será 22h y 45m antes del solsticio de verano”, el recorrido “se decidirá sobre la marcha, es posible que se modifique” o por los cronos “cada corredor se tomará el suyo y los enviará a la organización a fin de elaborar una clasificación provisional”.

Armado de despropósitos para adaptarme a la situación me presenté en el otrora PEP (ver ficha de Lugares) dispuesto a batirme el cobre, es que a mí lo del oro, plata y bronce me queda bastante lejos, con un grupo de supuestos fetichistas confesos que beben tang de sabor desconocido antes de empezar.

Cuando llegaron los últimos participantes, perdidos en la inmensidad de la red metropolitana subterránea, pudo darse la salida, añadiendo caos al asunto empezamos cuesta arriba que siempre me ha parecido una manera malísima de empezar algo, solo superada por el clásico de culo y cuesta abajo.

Uno de la organización portaba un spray de pintura y cada mil metros o así nos hacía parar y pintaba sobre el asfalto hitos kilométricos antes de continuar la marcha en grupo, casi todos los participantes llevaban cámara de fotos por lo que no había forma humana de concentrarse en la clandestinidad, meter tripa sin subir los hombros ni inflar los carrillos para salir favorecido en el reportaje no es la mejor manera de establecer un ritmo cómodo de carrera.

A pesar de la desorganización conseguimos llegar a la Quinta, rodearla en toda su extensión y salir sin perdernos demasiado en dirección a las pistas de atletismo de Suanzes dónde un sorprendido grupo de atletas al estilo tradicional, con su entrenador y demás, vieron como dábamos una vuelta de honor antes de salir pitando en dirección al Paraíso.

El mencionado grafitero seguía rotulando extraños símbolos por el recorrido mientras el pelotón inmortalizaba digitalmente el evento, así hasta llegar a la calle de la Maratón dónde poseídos por un extraño, repentino y atávico impulso vital adoramos a la piedra filosofal del fondo en ruta.

Por fin llegamos al Paraíso que vino a ser como el descanso del guerrero tras tantas emociones espirituales, agotados por el esfuerzo sacamos fuerzas de flaqueza para llegar andando hasta una terracita cercana dónde a base de cervezas conseguimos recuperar la cordura perdida.

La camarera hizo caso omiso a nuestra petición de “cervezas con limón que somos deportistas, algo caóticos pero deportistas” y nos plantó las tres primeras jarras de cerveza pura y dura con lo cual la clandestinidad pasó a segundo plano a medida que nos dábamos a conocer al vecindario.

Avituallamiento final para los 10 primeros

Avituallamiento final para los 10 primeros

A la hora de la despedida se repartieron bolsas del corredor, a mi me tocaron en suerte un dorsal recuerdo de la I edición, número 4791 que suma 21 y eso da buena suerte, la película Marathon de un tal Chung Yoon-Chul que vaya usted a saber, un libro, un cuento infantil y un libro digital, dicen que habrá que intercambiarlos en la II edición que será allá por el equinoccio autumnal, porque esta gente ya está pensando en repetir.

Podría contar muchas más cosas sobre la I edición pero mejor que contarlo será ver los vídeos y fotos que para eso tienen espacio propio; de seguir esta línea de excelencia organizativa pronto tendré que borrar a la CCCP-Q de mi lista de carreras fetiche, mientras tanto la recomiendo fervientemente a todo aquél que quiera pasar un buen rato sin importarle conseguir su peor marca personal en la distancia.

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  1. Ahora tenemos un motivo para que termine el verano, ¿no?

    Qué bien lo pasamos, para la próxima pienso llevar una garrafa de Tang!! Jejejejeje.

  2. ¡Coño Santi! Mira que por circunstancias andaba un poco desconectado. Me manda Eduardo un correo con el enlace del sarao este que os habéis montado y te veo, como no, en medio del fregado. ¡Bien por vosotros! y envidia de la menos sana.
    Aunque ahora le dé mucho a la bici (m’han apuntao a un triatlón bestia de esos) por el vídeo me da que hasta os hubiese aguantado el ritmo y las risas. Y encima avituallamiento final pasando del limón y directos a la cebada…
    ¡de traca!

    Recuerdos a Pepi, y mi princesita se los manda a Mr. William 😉

  3. Acabo de aterrizar como quién dice, porque realmente he viajado en coche, de pasar unos días en la playa.

    Carlos tendrás que acabar viniendo, bien para una CdC, para una Tapia o para una clandestina, para compartir in situ alguna cosa de estas 😉

    Hombre mago Pepo, cuanto tiempo, seguro que coincidiremos en Denia en verano, al menos en julio porque tengo que presentaros a W.

  4. Buena pinta, sí señor, tiene esa clandestina.

    A ver si coincidimos por Denia este verano y me cuentas con más detalle.

    Ilusionados saludos.

  5. Jejeje… Alguna cara he reconocido en esas fotos. Bonita tropa os reunisteis a practicar la mejor forma de atletismo que existe: la que empieza con risas y acaba con risas y una jarrita de cerveza, (limón opcional, o sea, a opción de la camarera…)

    Un abrazo. 😉

  6. ¡Ay madre que se me acumula el trabajo!, estoy a punto de salir pitando para Un stagge en bajura de unos días, pero no sin antes agradecer vuestras visitas y demás, creo que le he cogido afición al tang, a ver ahora como me quito el mono 😉

    Pasadlo bien y recordad que a la vuelta retomamos lo del día 4 por la CdC

  7. Pues entre el tang, la cerveza sin limón, la carrera y sus participantes, llegué a casa más alegre que unas castañuelas.

  8. Yo no sé el resto pero llevo unos días… el “Tang” ese sabor frutas del bosque y maracuyá… no creo que lo pueda superar fácilmente, mira que sabemos que el día de la carrera no hay que hacer experimentos…

  9. Lo de empezar de culo y cuesta abajo suena, también, a fetichismo. No den más ideas, por favor.
    Un placer leerte Santi.

  10. […] la organización (que lleva un dorsal indescifrable) va spray en mano a pintar la línea de salida. Un vivales trata de ganar ventaja pero la Juez de Salida pone las cosas en su sitio. — La organización […]

  11. Sobre el último comentario de scop, he aquí la prueba:

    http://cccpq.net/?p=10

  12. Luis pero si tu eres una de sus fuentes de inspiración,
    te leen y después se les ocurren cosas como esta, ja, ja 😉

    Les dije que no te leyeran mucho que siempre estás tramando barbaridades, una de las participantes dice que le gusta el ultrafondo así que por ahí hay cantera.

    Ya te he contestado con lo de que el mundo es un pañuelo y tal.

  13. Palsky, tienes un correo en el gmail.
    Besitos a los concurrentes y disculpen la intromisión.

  14. Mildo te digo como a Quique, veniros a la próxima que será en septiembre, lo pasamos muy bien 😉

    Gracias Eduardo, yo soy claro como el chocolate espeso, ja, ja.

    Esperemos que haya muchas clandestinas y cuanto más caóticas mejor.

    De los tambores espero que también disfrute, aunque sea un poco pronto para el señor W. como son mágicos… 🙂

  15. Estupenda crónica, Santi.

    Elogios a los desorganizadores de la I Carrera Clandestina.

    Al conocerte (in person) terminé de comprender que la retranca es tu forma de entender la vida (no sólo escribiendo). Este tipo de carreras te va como anillo al dedo, así que…

    ¡Larga vida a las Carreras Clandestinas que aprovechan los fenómenos astronómicos para celebrar nuestras vidas!

    Y disfruta de los Tambores Mágicos con quien tú ya sabes.

  16. Pues no tiene que estar mal esa soviética carrera.
    Desde luego la foto que lo ilustra rebosa juerga.

  17. ¿No sería de sabor a cereza o algo así, Ana*?, lo cierto es que estaba fresquito y nos vino bien, también que el rato que corríamos no era a ritmo ji ji ja ja precisamente, con aquellas cuestas puestas a mala uva…

    A ver si sale adelante lo del día 4, aunque sea para entrenar el equinoccio ese de septiembre, lo publicaremos con tiempo en los blogs. El lujo fue ser invitado por vosotros, hasta por SMS en plan GPS 😉

    Quique vente en la próxima y verás pintar todos los kilómetros :-), ¿ponerme ciego yo?, si no recuerdo ni como llegué a casa, ja, ja.

    CoRRoeNCoRVaDo, que lo de la pista era en plan hacer el avión, como cuando meten un gol los futboleros ;-), es cierto que la bebida me está ganando la partida, pero venceré aunque de momento no sé como, con este calorazo no quiero ni pensarlo.

    Pablo precisamente lo pensaba esta mañana, “joder pero si he quedado entre los 10 primeros”, a ver si sacas la clasificación, hay que ver que pena de organización 🙂

  18. Sí, sí, un lujazo 🙂 . Y leyéndote me percato de que llegué entre los diez primeros, una primicia, lo nunca visto !

  19. Coincido con Quique en lo del avituallamiento …y viendo la foto en la que vas por la pista con los brazos en cruz cualquiera diría que ya ibas ciego antes de llegar ¿o sólo lo entrenabas?

    Iniciativas así son el mejor sustituto de las carreras “ni fú ni fá”, pero ve buscando otro para dejar la bebida 😉

  20. Hola Santi, genial iniciativa…me parece un acierto correr de esta manera y lo de marcar los km una idea impresionante, así nadie podrá decir eso ” el km 3 no lo vi”….

    En la foto del avituallamiento, aunque te intentas escoder, se ve claramente que te estás poniendo ciego…..

    Un saludo
    Quique

  21. Eres injusto, Cesar Augusto. El tang no era de sabor desconocido, sino, clandestino 😉

    Y desde luego que fue clandestina, porque mirando las fotos ni parece que estemos corriendo. Pero los que allí estuvimos sabemos que no fue así.

    Fue un lujazo que estuvieras, gracias por venir. Nos vemos el día 4 🙂

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