Santi Palillo

redondeo

In Correrías on 23 agosto, 2010 at 12:29

Todavía con los ojos medio cerrados por el sueño noto que me están masajeando las piernas, ¡ay que gustito!, pronto me doy cuenta que no es un masaje sino que me están tirando de las piernas para que me levante.

De alguna manera consigo sentarme semi inconsciente sobre la cama, ahora noto el masaje en la espalda, ¡ay que gustito!, enseguida caigo que no es un masaje sino que me están empujando para que espabile, “vamos, vamos, y hoy no vuelvas antes de una hora”.

Así son algunos despertares de los veteranos corredores del montón que sufren de vagancia veraniega y necesitan de alguien cercano que les anime a dar el primer paso, aunque sea a base de tirones y empujones. Afortunadamente yo tengo a Pepi que es muy convincente.

Casi sin haberme despertado del todo me ajusto la gorra en la muñeca, el GPS en la cabeza y salgo a la calle, “¿derecha o izquierda?”, siempre me pregunto lo mismo cuando me sacan abruptamente de la cama y de repente me veo en medio de la nada sin saber para dónde tirar.

Como por la izquierda me ciega el sol decido tirar por la derecha, hay que ver lo que cambian los tiempos y con ellos las letras de ciertas canciones, no sin antes entrar un momento en casa para ponerme gafas de sol y cambiar de calzado, con las prisas llevaba las de bucear y las aletas; siendo prendas cómodas para nadar no parecen muy apropiadas para lo nuestro.

Los 5 kilómetros de la ida, en dirección oeste, se hacen llevaderos; el sol calienta mi espalda pero no me preocupa porque, camiseta aparte, voy de crema protectora hasta arriba, “parece mentira que a las 9 de la madrugada pegue tan fuerte”.

La vuelta, más por lógica que por otra cosa, otros 5 en dirección este, se me atraganta de verdad; el calor intenta doblarme la voluntad, me falta el resuello y tengo que hacer titánicos esfuerzos para no practicar el autostop; me digo “Santi afloja el ritmo y punto pelota”, raro en  mi me hago caso y aflojo; casi todos los corredores con los que me cruzo van igual que yo o peor, la humedad debe ser elevada.

Una hora no ha sido, solo 57 minutos que redondeados dan una hora; tampoco han sido 10 kilómetros sino 9,6 pero redondeando dan 10; ni una triste sombra en todo el recorrido, esto se parece hoy a un desierto; nunca me ha gustado demasiado el redondeo, sobre todo cuando me miro la panza, esa si que está bien redondeada.

Llego a casa agotado, chorreando y a punto de deshidratación, tras unos minutos de relajación bajo palio me he debido beber medio litro de horchata de chufa de un tirón, habrá sido un poco menos pero redondeando…

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  1. Estoy contigo, Mildo y Canillas van como motos; a mi me aplican lo de la Pepi pero no sé si es lo mismo 😉

    Menudo calor en esta plaza.

  2. Santi, soy testigo que Mildo y Cani, de redondos, nada. El primero, se hace este fin de semana un Triatlón y el segundo, está saliendo de su rotuliano como una moto y encima le van a aplicar lo de la señora EPI (Electrolisis Percutanea Intratisular) ¡Ahí es ná!

    Tecolinha, se te saluda y espero verte en plan caótico en breve.

  3. Echándole valor me he ofrecido como desorganizador ayudante del docto Paco, una vez de vuelta al ecosistema urbanícola mesetario procederemos a analizar, convocar y tal.

    Para entonces seré un experto en redondeo y ovillitos, como dice el milenario en dolores, porque las siestas aquí son puro diseño.

    Pedro amenazo con volver pronto, esta misma semana, a la vida de lucha y sacrificio que llevaba antes del verano; salvo cambios de última hora consigo volver con el mismo sobrepeso que tenía al llegar a tierra levantina, un reto que a priori parecía imposible de conseguir.

  4. O sea, que redondeas hacia la derecha, te estás haciendo mayor, jeje.

    Lo mejor para el apoltronamiento son las siestas garrapatiles a la sombra de un pino con las que nos deleita Alfredo ultimamente, o el despertar que nos dio Alberto el sábado, con esa brisita tan fresca que sopla por aquí.

    ¿Quién es el des-organizador para la próxima ccc?

    Se te echa de menos, pero tomatelo con calma

    UN ABRAZO,
    Pedro

  5. Redondeo es lo que hago cuando me voy a la cama.
    Un ovillito o redondeo.

  6. jejeje, redondeando no queda ná para la próxima ccc, que esa sí que va a salir redonda, y no por nosotros o nuestras barrigas, que te veo venir, sino por la des- organización que nos espera.

    Besos, nos vemos pronto.

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