Santi Palillo

valdelatas

In Correrías on 17 octubre, 2010 at 22:03

 

Entrada (archivo Palillero)

 

Es la primera vez que pisoteo la Dehesa de Valdelatas y si puedo remediarlo no será la última porque me ha parecido un paraje idóneo, en lo tocante a nuestra afición, para salir a correr.

 

La conductora (archivo Palillero)

 

Hábilmente conducidos por Gema, la hija del doctor, a cinco o seis grados de temperatura y en fila india por no caber de a dos nos hemos adentrado en la verde Dehesa por los estrechos caminos abiertos entre la vegetación.

Al poco los caminos se hacen más anchos facilitando con ello nuestro avance; conociendo el percal de los que llevaba detrás Gema nos iba advirtiendo de las posibles cuestas hasta que llegamos a la más empinada de todas; casi terminando las piernas me pedían de rodillas que parase y a mí me dieron tanta pena que las hice caso, pobrecillas.

 

Las 4 torres (archivo Palillero)

 

Concentrado en disfrutar del momento no me he fijado en el camino por lo que si vuelvo tendrá que ser de nuevo con guía porque aquello es bastante intrincado y grande; ante nuestros ojos aparecen las cuatro torres, aunque divididas por dos y empequeñecidas por la distancia; algo más allá tenemos que cruzar a gatas una valla.

 

Espaldas mojadas (archivo Palillero)

 

El paisaje se hace horizonte justo antes de descubrir recortado en la lejanía y enmarcado por los cercanos pinos lo que pudo ser mi ergástulo y no llegó a serlo porque antes me tocó la china.

 

El último ergástulo (archivo Palillero)

 

A estas alturas, debido a un nuevo fallo de mi GPS, ya le había preguntado a Canillas un par de veces “¿cuánto llevamos, cuánto queda?”, más que nada porque llevaba dolorido un talón que de nacer financiero sería sin fondos; su respuesta me tranquiliza sin quitarme la molestia, se trata de aguantar un poco más y ya está.

 

Acabando con donaire (archivo Palillero)

 

Por fin llegamos al punto origen, estiramos lo mejor posible sobre las defensas anticarro, creo que las llaman barreras; en una de esas me da un tirón en el adductor, suponiendo que yo tenga de eso aunque por el grito que pego creo que debo tenerlo; mejor sigo estirando lo que se deje.

 

El jefe de barreras (archivo Palillero)

 

Nos vamos a tomar un café al hospital cercano y aprovechando que allí conocen a Canillas nos dejan pasar sin internarnos, síntomas como para que nos internen tenemos, a ver si no como calificaríamos el madrugón, soportar el frío, correr por el monte y demás cosas raras que hacemos los fines de semana, pero de momento entramos de visita; tiempo habrá para el ingreso, llegado el caso.

La Casa de Campo tira mucho, pero salir de ella para probar otras cosas de vez en cuando le da otro aliciente a los domingos; al menos los convierte en algo diferente; como si hubiésemos ido a la carrera del CSIC que era esta mañana, por poner un ejemplo, pero en divertido.

El recorrido ha salido de algo más de diez kilómetros, aunque mirando el plano y la ruta marcada por el GPS sobre plano me parece que todavía nos quedan unos cuantos más por descubrir.

 

Bonito rincón en la Dehesa (archivo Palillero)

 

Resumen: Queda altamente recomendado conocer la Dehesa de Valdelatas.

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  1. Teco, como buena leonesa, a ti el frío seguro que no te arredra, si en octubre ya teníamos 5 grados en diciembre… en fin, iremos abrigados.

    ja, ja , Commedia, no será fácil recortar, yo me perdería casi seguro 🙂

  2. “espaldas mojadas” y vallas electrificadas… pues sí que está difícil recortar.

  3. Después de leído lo escrito, y sobre todo el comentario previo… jajajaja, ¿así que por eso vamos a Valdelatas, por lo del frío? Bueno, de cualquier manera, iba a hacer un frío parecido en cualquier sitio, ¿no?

  4. Eva en diciembre tiene que hacer un frío de pelotas en Valdelatas 😉

  5. Bonitas fotos, Santi, ese “parque” nos lo recorremos en el cross de la Autónoma, que es en diciembre, en sábado, y no muchos km para no cansarse, pero eso sí, campo a través, para evitar los recortes de un tal Garabitas… jajaja.

    Oye, eso de a 5 minutos del Ramón y Cajal… ¿a qué velocidad vas? ¿hay tráfico? Es muy relativo, se puede decir que está relativamente cerca… 😉

    Ah, avisadme alguna vez… ¿o es sólo para “adultos”? (De dos rombos) ;-P (jejeje)

    Saludos

  6. Pues nos ponemos a ello Paco, de momento Pedro quiere llevarnos a la Pedriza, debe ser porque allí no hay cuestas ¿no? 😉

    ¿Habéis corrido en el Juan Carlos I?, aunque parezca otra cosa también tiene su miga y al terminar podríamos visitar el parque de El Capricho que es una joya.

  7. Una salida pedricera sería perfecta, habrá que ir preparándola.

    La de ayer estuvo bastante bien: el sitio perfecto, la compañía inmejorable, pero ya me vale, tenerlo a 50 mts del currro y no haberlo probado aún, estoy para encerrarme. Seré “Paquete”.

    Cuida este talonario

    Un ABRAZO,
    Pedro

  8. Es verdad que de vez en cuando hay que salir y probar más parques, que para eso los tenemos a tiro de piedra. Éste, particularmente, a 5 minutos del Ramón y Cajal.

    Esperamos nuevas ideas y nuevas salidas. 🙂

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