Santi Palillo

ojos que no ven…

In Correrías on 16 noviembre, 2010 at 13:20

 

Vista nocturna de la Concha con el móvil (archivo Palillero)

… corazón que siente

Tras casi dos horas aguantando la lluvia a pie firme a que dieran la salida al sufrido grupo 12º, el postrero, el desheredado, por fin nos toca ponernos en marcha.

Aunque ya no me gusten las carreras, al menos tanto como me gustaban antes, me sigue gustando correr, incluso bajo un aguacero y sobre un recorrido de armas tomar; no necesito dorsal para eso, pero a veces puedo mimetizarme con el entorno y pasar por caja.

Desde el primer centímetro salgo decidido a mantener a raya las emociones; no quiero sorpresas, ni alardes con peaje, ni tíos del mazo, ni calambres en los gastrocnemios, solo correr en paz, hacerlo lo mejor posible y disfrutar.

Para eso lo mejor estrategia era reproducir en vivo una sesión garrapata de martes o jueves; salir tranquilo, dejarme llevar y arrear cuando me parezca o el cuerpo me de permiso.

De repente me vi subiendo el Gaintxurizketa, “esta vez no me tumbas” le saludé al entrar en el moderno túnel que hace las veces de puerta del infierno; 80 metros de desnivel después me despedí con un “¡hasta luego Lucas!” tras coronarlo con todas las plumas intactas; entre medias una cuesta que se las trae si no haces amistad sincera con ella.

Foto realizada por Santi Palillo

Los toboganes de Lezo también se llevaron un sentido recuerdo, al entrar en Pasaia les puse un telegrama “este año no habéis podido conmigo”; enseguida tuve que concentrarme porque los tres kilómetros llanos de este puerto marinero se me suelen atragantar más que una cuesta; salgo indemne del trance para – entrando en Trintxerpe – concentrarme en el alto de Miracruz, normalmente una pesadilla y el domingo apenas un dulce sueño.

De repente le veo delante de mí, si le miras a los ojos no parece tan alto ni tan cabrón pero el chico se las trae; los ánimos de la gente y la decisión de no dar ni un paso atrás me llevan con fuerza a la cima.

Coronando el Miracruz consigo ver – la primera vez en tres ediciones – el Arzak, empezaba a pensar que era una leyenda urbana; para animarme pienso en la comilona que me espera en la sidrería Elutxeta de Hernani y en la valiente Pepi que me espera bajo el aguacero en el 18 y pico, cerca de la playa de la Zurriola; cuando estoy a punto de llegar silbo con fuerza el politono familiar para que se prepare y me saque una foto para la posteridad.

Palillo al ataque por la avenida de Navarra (foto Pepi)

El truco da resultado, me hace la foto – hombre, tanto como para la posteridad… – me paro a saludarla antes de, definitivamente crecido, meter quinta hasta la meta; “ya está bien de mojarse por hoy, a ver si voy a encoger”, me marco un dos mil final explosivo y a toda máquina, concentrado en una meta que cruzo exultante.

Debido a que no he llevado crono ni GPS no me entero del resultado hasta que la organización me envía un SMS con los detalles, de ahí que el título del post varíe respecto de la versión oficial; ha sido rentable no ir pendiente de otra cosa que no fueran mis propias sensaciones.

Volviendo para el hotel, más contento que unas castañuelas, me empieza a molestar el gastrocnemio derecho; el muy… amaga pero no termina de dar; todavía hoy me tiene en vilo, en cualquier momento me suelta una calambrazo y la tenemos.

La comida posterior en la sidrería es de campeonato; allí no te piden referencias ni marcas, el mismo menú para todos: alubias de Tolosa, tortilla de bacalao, chuletón de brontosaurio y arroz con leche, todo regado con sidra y rematado con una botella de cava invitación de la casa.

El domingo por la noche paseo con Pepi bajo las estrellas – aunque no se vieran se supone que estarían en alguna parte – por la Concha y la parte vieja, incluyendo una cata selecta de pintxos & zuritos que no sabe uno lo que elegir porque la vista no es capaz de digerir la variada y suculenta oferta.

El lunes por la mañana viaje relámpago a Bilbao, que se note que hago deporturismo; un largo paseo por la parte nueva de la ría – espectacular – me deja las patas al pil-pil y la cámara de fotos humeante; después de comer toca regresar al domicilio fiscal a seguir entrenando para preparar la próxima, dónde sea y cuando sea, no tengo prisa ni predilección.

Como se observa en el resumen una carrera de menos a más.

 

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  1. Gracias Sergio, nos mojamos a base de bien pero como dicen “sarna con gusto…”, además soy del norte de mi pueblo 😉

    En 2011 creo que no iremos pero volveré, tengo que bajar de 1:40 para quedarme a gusto; me lo he puesto un poco difícil pero es que si no no entreno 🙂

    Este año lo hubieras pasado bien.

  2. Bravo, bravo Santi!

    Aunque hubiera dado cualquier cosa por chipiarme tambien de arriba abajo con vosotros, de la Muga al Ayuntamiento.

    En fin….otro año será. Y me da que tampoco hemos visto aun al mas veloz Palillo remontando el muro de Trinxerpe y cayendo a la Zurriola como un meteoro. 🙂
    Que sea en 2011, y que esté yo allí para aplaudirlo!

  3. Pepi que lo de foto era por exigencias del guión, reconozco que era muy difícil hacer nada en aquellas lluviosas circunstancias.

    Ve pensando en la próxima carrera, el año que viene tiramos para Levante.

    ¡Viva la Behovia!

  4. Ummm, me parecio que decias un comentario ironico sobre mi estupenda foto.
    Puedo decir con orgullo que mucha gente no pudo sacar fotos, por el aguacero que caia, que habia miles de paraguas delante, que el pollo de atras me decia que no me pusiera delante, etc…… que en una mano llevaba el paraguas y en la otra la máquina. Quieres más…..

    Eso si, tu silbido fue una gran ayuda, porque a lo mejor no te hubiera visto ;-))

    Estupenda carrera y triste por la muerte de un corredor.

    Me encanto verte tan relajado hacia tiempo que no te veia asi para una carrera.
    Encantada de acompañarte a este tipo de carreras aunque caigan chuzos de punta….. luego uno se recupera con las comilonas y zuritos varios.

    ¡Viva la Behovia!

  5. Huyo de la épica Pedro, aunque la carrera del domingo se prestaba :-), creo que me voy a abonar a correr sin artilugios medidores, me estresan y las carreras me salen peor; tiene su mérito porque siempre he sido un poco friki 😉

    La ropa se ha portado de cine y además me ha salido barata, aguantó el chaparrón con sobresaliente.

  6. Da gusto leer cronicas asi, divertidas, sin agobios y sin tiempos.

    Enhorabuena Santi, sobre todo por el buen finde que habeis pasado.

    Pd, te quedaba muy bien la ropa, que buen gusto tienes jodio…

  7. Gracias, los AM han hecho un trabajo espectacular, ahora a seguir con nuevos AM.

    El post os gustaría, la verdad es que se come bien por el norte 🙂 y además saben disfrutarlo.

    Iba a acercarme a Garrapatas esta tarde pero tengo el gemelo tocado y prefiero dejarle descansar hasta mañana.

  8. Me alegro que disfrutases. Esas fotos nocturnas están muy conseguidas.

    Otra más y nosotros en Moratalaz (rima y todo)

    ¡Enhorabuena Santi!

  9. Puessssss, ¡como para no verte!

    Buena carrera te has marcao, buena idea correr por sensaciones, deberíamos hacerlo más a menudo, como si fuera una cáotica (que será la próxima, supongo).

    Qué envidia, no sólo por la carrera, sino por el post (que es lo que a mí me tira más).

    Voy a ver las fotos,

    UN ABRAZO,
    Pedro

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