Santi Palillo

sin pena ni gloria

In Correrías on 24 noviembre, 2010 at 20:32

Casi se me había olvidado lo grato que es salir a las doce de la mañana, cuando el sol empieza a espantar el frío a base de ardientes rayos; correr no es que haya corrido demasiado, lo suficiente para que el cuerpo no se mal acostumbre y poco más, pero a cambio he disfrutado de una mañana espléndida.

Daban tantas ganas de pararse en algunos puntos a disfrutar del calorcito que no he podido resistir la tentación; para no tener remordimientos disfrazo las paradas de “estira un poco Santi que te vendrá bien” y así disfruto más a la par que relajo la musculatura.

Nada más llegar al parque me encuentro con M2 (visita la ficha de Personajes si no te suena) por lo que me cuesta menos empezar a correr; me pongo a su lado y le acompaño hasta la Chopera, esta vez no ha sido mucha distancia, solo la suficiente para ponerme en marcha sin tiempo para pensarlo.

Hasta encontrarme con M2 las ideas negativas me acosaban sin descanso “me duele el talón, coño que frío, con lo bien que estarías en casita…”; durante el encuentro y trote posterior me concentro en correr y hablar entrecortadamente con él, de modo que cuando me he quedado solo la negatividad se había volatilizado sin despedirse siquiera.

Precisamente M2 – cuando regía mis destinos deportivos – era de la opinión que algunos de mis males tenían un origen psicosomático más que somático; vamos que mis achaques – solo tuve uno en el adductor tras unas series de mil – eran poco menos que psíquicos y no consecuencia del esfuerzo.

Ya por entonces discrepábamos al respecto pero lo de esta mañana no es un argumento utilizable a su favor porque realmente me dolía el talón y hacía frío, lo que pasa es que en cuanto he calentado un poco se han ido los dos de la manita; de hecho nada más reemprender la marcha en solitario he tenido que quitarme la capa externa – una camiseta de manga larga – y correr con la interna – camiseta de manga corta – so pena de salir escaldado de la experiencia.

La técnica de las capas es la de las cebollas que tanto se comenta en los corrillos; a mi no me gusta correr demasiado abrigado pero – al menos durante el calentamiento – tengo que tener cuidado; sigo el consejo de Paco “mejor sudar que estornudar” y para eso lo suyo es llevar capas (como una cebolla) que te puedas ir quitando sobre la marcha.

En resumen que lo de esta mañana no ha tenido pena ni gloria, solo ha sido un día más disfrutando de la carrera a pie, algo es algo: mañana de nuevo con los Garrapatas a ver que nos depara el destino, dicen que va a hacer mucho frío pero – a juzgar por lo de esta mañana – debe ser un cuento chino, por si acaso copiaré la vestimenta de la rica planta hortense de la familia de las Liliáceas.

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  1. Paco, mañana un buen y genuino AM por favor; lo de cerrar la boca me costará un poco más 😉

  2. Santi, hay que retomar los AM, que tan bien nos han sentado este año y si hace frío, un calentamiento más duradero y posteriormente, mantener el calor y no abrir la boca mucho, que entra de todo, ja, ja. 🙂

    Pedro, queda poco ya para la “cao”. 😉

  3. Yo como mucho llevo dos – capas – y cuando me quito la primera la ato a la cintura – si se deja – y si no la dejo en un arbusto y antes de irme vuelvo por ella.

    A veces es complicado conciliar, aprovecha los momentos que puedas; mueve la caótica aunque sea a mensajazos 🙂

  4. Tendríamos que hacer como el bueno de Jaime: lleva una especie de mochila para ir metiendo la infinidad de capas que se va quitando según entra en calor (cosa difícil porque capas de grasa no debe tener ni una y, claro, se le escapan las calorías que ha generado).

    Que mal llevo últimamente la conciliación familiruneril, asín que mis salidas garrapateras por ahora se trasladarán a los sábados y cuando pueda.

    UN ABRAZO,
    Pedro

    P.D.: me tengo que poner con la caótica, que va a llegar el día y no he puesto nada en el blog.

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