Santi Palillo

la señora de la grieta

In Correrías on 9 febrero, 2011 at 20:45

Hermosa y artística fachada agrietada en ilercolor.net

Ayer nos unimos desde el inicio a los venerables o sector clásico, lo de venerables no creo que sea por la edad porque andamos todos más o menos por igual y para llegar a venerables todavía tiene que llover, así que me inclino por pensar que sea una metáfora de veneración o respeto que tendré que investigar en próxima ocasión.

Lo de clásico debe ser porque siempre, entendiendo por siempre casi siempre, van por el mismo sitio, no se cambia de circuito; inquiridos al efecto respondieron que habían pedido permiso al munícipe mayor de la ciudad para ir por otro sitio y que les había sido denegado, mucha guasa estos venerables.

Enfilamos a la derecha por el precioso paseo de Piñoneros hasta llegar al cruce sobre las vías, un poco más adelante, a la altura del puente que nos identifica, nos encontramos con los Alfredos que llegaban a todo tren por nuestra izquierda, nos dieron una buena pasada antes de decirnos adiós, entremedias y a duras penas algunos pudimos saludarnos.

Poco antes del encuentro iba Jesús relatándonos con precisión de arquitecto su aventura con la señora de las grietas – al parecer esbelta, rubia de bote – que todos interpretábamos con segunda y maliciosa intención, digo yo que será cosa de la edad que lo veamos todo verde o quizás sea culpa del color del entorno; tan entretenidos trotábamos siguiendo sus  vicisitudes amatorias, que luego no fueron tales, que las dificultades propias del trote no eran tenidas en cuenta, “¡callad que no se oye!” gritaba Luis ante la avalancha de apostillas y bromas del personal, ávidos por conocer el desenlace, la imaginación desatada.

Acabado sin más el relato empezamos la fatigosa subida de la Tapia hacia el portillo de los Pinos, normalmente se me hace dura pero ayer no me costó demasiado, el ritmo AM permite escalar lo que se ponga por delante sin echar los higadillos por la boca, es cuestión de negociar bien las cuestas y llevar la mente ocupada con otras cosas.

Después de dar una vuelta al perímetro del Bosque bajamos como flechas por el puente Colorao dónde nos marcamos un par de progresivos de esos que te dejan niquelao el resto de la tarde, en fin lo de siempre con este sector de los garrapatas, de ahí lo de clásico.

En los próximos días tengo que entrenarme a modo porque he sido aceptado como “no inscrito” por la organización de la Maratón La Clandestina del 20 de febrero en Valencia; como podéis leer en su web se trata de una protesta maratoniana contra el ordeno y mando de un concejal de deportes; espero no ser detenido por desorden público o por infringir la ordenanza municipal de la capital del Turia, pero ¡qué coño! va a resultar estimulante saltarse durante unas horas el orden establecido y correr de nuevo delante de los guardias; para eso, para correr delante, necesitaré progresivos a tutiplén para que al menos les cueste pillarme.

También tengo decidido acudir al Entrenamiento Fallero del 18 de marzo, aunque de eso hablaré otro día podéis haceros una idea de su dureza con el vídeo de Canal 9 (de apenas 1:30 minutos pero clarificador).

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  1. Hacia el infinito y más allá.

    Nos hemos quedado sin saber el porqué, recuerda preguntar a la señora de Trotón a la orilla del Guadalquivir y luego me lo cuentas 🙂

    Buen maratón Don Pedro, hagas lo que hagas.

  2. ¿Hacia donde?

  3. Gracias Eva, mañana le preguntaré la razón.

    Da un primer paso y los demás saldrán solos.

  4. Santi, una pista, los “venerables”… pregúntaselo a Ángela… fue ella la que “lo inventó” y a “dichos venerables” les gustó, por eso continúa el nombre 😉

    A ver si puedo volver algún día 😉

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