Santi Palillo

milkwoman’s tale

In Correrías on 15 marzo, 2011 at 03:03

foto sacada de lasopagansa.blogspot.com

Inmerso en el proceso de adaptación aun me llevo algun susto que otro cuando me sale el europeo – o de por ahí cerca – que llevo dentro.

Por ejemplo el domingo W amanecio con fiebre alta, cuando digo amanecer lo digo literalmente porque suele despertarse antes de que salga el sol, cuando digo fiebre alta quizás me quede corto; al oír a los padres trastear agitados por la habitación del tierno infante les pregunte “cuanta fiebre tiene?”.

“Alta abuelo, tiene la fiebre alta” me respondió mi hija, “ya pero si pudieras concretar…? aduje yo, “102,4 grados papa, vamos a tener que llamar al medico” me dijo preocupada, “al medico?, con esa temperatura yo llamaría directamente a los bomberos” y es que con los prisas no me di cuenta que se trataba de grados Fahrenheit, rapidamente aplique la formula de restar 32, multiplicar por cinco y dividir por nueve hasta obtener unos mas moderados 39,11 grados centigrados, complejo proceso de calculo que a las 6:30 de la madrugada me lleva su tiempo.

Algo parecido me ha pasado al volver de correr… si, has leído bien “al volver de correr”; de hoy no quería pasar porque luego las vueltas se me hacen muy duras, a eso de las dos menos cuarto hora de aquí, cinco horas mas en la península, salia por la puerta con rumbo por decidir.

Casi diez kilómetros despues, con un dolor en el aquiles que me estaba haciendo ver las estrellas, y tras la tontería de marcarme unas series de 200 metros en uno de los enormes aparcamientos de NorthLake Mall que estaba vacío porque es lo que toca un lunes por la mañana, al verlo me he dicho “este pedazo de aparcamiento bien vale unas series”, lo de los 200 metros lo ha sabido al acabar la primera de las 5 repeticiones, al llegar ese momento he pensado que estaba bien por hoy y me he vuelto a casa; a todo esto sumadas las repeticiones me hubieran supuesto un mil muy decentito.

Como decía, al volver de correr me he pesado y antes de darme cuenta de la situación me he llevado otro susto importante, la báscula arrojaba 202.0 que es un numero que acojona al más pintado, enseguida he multiplicado por 0,453 para llevarme otra sorpresa, ora grata: 91,5 kilos, he bajado 3,5 kilos en seis días! y eso que solo he corrido hoy, aplicándome el cuento de la lechera en el mes que estaré fuera significarían 14 kilos, vamos que volveré hecho un pincel, que pena que el cuento de la lechera tenga ese final de cántaro roto que todos conocemos.

Por lo demás espero haberle pillado el tranquillo a esto de salir a correr, lo cierto es que no tengo mucho tiempo o el que tengo no me encaja a lo largo de la jornada pero seguro que podré adaptarme antes de regresar a mis correrías con los garrapatas.

Hablando de garrapatas ayer una estuvo a punto de pegarme un mordisco tras cortar el césped de la yarda trasera, menos mal que mi hija la vio rondándome el cuello y me arreo un cogotazo, después mi yerno la remato en el suelo (a la garrapata); me he sentido un poco mal con el garrapaticidio tanto por afinidad personal como porque por muy garrapata que fuera seguro que tenia su corazoncito.

Pues nada, mañana puede que si o puede que no, pero el miércoles de nuevo al tajo.

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  1. Paco era una hija pero de las descarriadas 😉

    Hoy otros 6/10 de libra menos, espero bajar pronto de las 200 que quiere decir por debajo de los 90 kilos, anos ha que no veo un ocho por delante.

    Que se prepare Malagueta, Canillas! 🙂

    Commedia a pacha boca?, parece que te hayas contagiado de los locales; la correspondencia? le he preguntado a mi yerno a ver que me dice pero no conoce el cuento de la lechera, cuando se entere me lo dira

  2. De tantos dreamings that she tenía, no es strange que el milkpot ended desparramao on el floor.

    Keep your pies on the suelo, Mr. Toothpick !!!

    By the way, cuál es la correspondencia to the lechera’s tale… I bet que lo hay.

  3. No, si al final se nos va a quedar como el Malagueta, jeje.

  4. Santi, me alegro que W esté mejor. Mira lo del peso, no vaya a ser que la masa muscular se esté perdiendo por ahí.

    Mañana, (con “ñ”) le comentaré a los Garrapatas, lo que hacen sus hijas en EEUU a un miembro del Club. 🙂

  5. Palillín, te veo lento….. será por las horas de diferencia.

    Edurne Pasaban, te suena la alpinista que se ha subido todas las montañas más altas del mundo.

    Ya sabes que no pasean van del garaje al coche del coche al supermarket y para que se van a vestir, ellos son asín.

    Besitos espanoles.

  6. Maier el pico no lo cierro ni debajo del agua aunque aquí con eso del idioma hablo menos 🙂

    Canillas lo msimo era una super garrapata, a mi me dio mucha pena cuando mi yerno le retorció el pescuezo, ja, ja

    Miguel, afortunadamente W ya esta bien o eso parece; el megaparking ese es para verlo y no veas que plazas… enormes!

    Edurne, Pepi? mi no entender.

    Pepi te paso el montajito de Canillas y eliges una, a ver si me entero como puedes tener un usuario de esos que te saca la foto.

    Hoy todo el día lloviendo y frío, pero la gente va muy poco abrigada, se ve que pasean poco.

  7. Si Canillas creo que esa garrapata se llamaba Edurne, pobrecita ella que iba buscando sangre y pelo para esconderse…… porque pasaría de largo a mitad de camino?
    ;-)) Esto del alpinismo nunca lo entenderé, que ansias por llegar a la cima.

    Ni se te ocurra hacer un montajito con mi atleti, me vas a poner cara de Gil…..yas. En todo caso un morreo con el Forlán no estaría mal.

    Que pico va a cerrar, si le está haciendo un intensivo de español a W el pobre tiene ya un colocón, con los paquetes, los garrapatas, la tapia, los del foro, los del blog….oh,oh!!!

    Saluditos de la cana de Espana, je,je. (es por solidaridad)

  8. ¡como molan estas crónicas de palillo´s por el mundo! Ya te veo en el megaaparcamiento de un lado a otro…

    ¡Mira que los americanos no medir todas las cosas como dios manda! Espero que el pequeño W se recupere pronto y que sigas disfrutando de la familia,

    saludos!

  9. Pues va a ser que tienes que dejar de correr para rebajar los excesos.

    El ansia, que nos puede el ansia, ¿quién te manda hacer esos 200?, cuida los tendoncillos, que tienen que volver a sus silencios.

    Pues mira que le debió costar a la garrapata (menudo collejón) llegar desde el cesped hasta las alturas de tu pescuezo, tuvo que coger algún artilugio aéreo.

    UN ABRAZO,
    Pedro

  10. Con tanto calculo me vuelto loco, me alegro que el trabajo bien hecho.. este dando sus frutos en la bascula, supongo que el pico lo abras cerrado un poquito.

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