Santi Palillo

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In Correrías on 2 mayo, 2011 at 15:15

Diez minutos de quitarle barro a las New Balance 1080 hasta dejarlas como los chorros del oro es un precio justo que pago con gusto por tanto disfrute y una forma sencilla de agradecer sus prestaciones en todo tipo de terreno.

No he podido dormirme hasta pasadas las cuatro de la madrugada, la culpa la ha tenido un té que tomé a las cinco de la tarde, eso me pasa por hacerme el inglés siendo de pueblo; se lo dije a Pepi “no debería tomarme ese té porque luego no podré dormir, mejor un gazpachito ¿no?”, “venga ya, si son las cinco, de aquí a que te duermas…”, efectivamente hasta que me dormí casi doce horas después se me acabaron los rebaños de ovejas y a punto estuve de acabar con el arca de Noé.

No obstante a las 8:20 estaba donde tenía que estar aunque lo decidiese a última hora “Retiro, Cagigal, Retiro, Cagigal, Retiro…”, pues Cagigal; allí estaba Canillas y poco a poco fueron llegando todos los demás menos, ¡oh, sorpresa!,  los Pacos.

Como siempre los primeros 5 kilómetros son de continua ascensión por lo que el calentamiento, se apriete o no el ritmo, está garantizado; llegamos hasta la fuente de Cuatro Caminos porque ella no va a bajar a nuestro encuentro así como así, tras refrescar los gaznates decidimos hacernos una “cabaña”, no es que se vaya a reactivar el boom del ladrillo, solo es un recorrido.

Los caminos están repletos de barro y hay que llevar cuidado pero estas zapas se agarran al terreno como si tuvieran garras salvándome el pellejo más de una vez; al llegar al cruce de la antigua carretera optamos por el asfalto en previsión de posibles caídas.

Y aquí empezamos a acelerar “acelera, un poco más…”, saludamos al pasar a un grupo de súper veteranos en el paseo de los Plátanos que intentaba enlazar sin éxito con uno de sus miembros de 73 años que iba escapado el tío a 4:30 m/km, si es que van como locos estos abuelos.

Ya puestos seguimos corriendo como almas que llevan el diablo, es que no se me ocurre otra comparativa que exprese mejor el diabólico momento; en el último mil quinientos desde el lago hasta la pasarela he dado todo lo que tenía dentro para poder seguir las raudas estelas de Ángel, Angie y Canillas, al final y gracias a los ánimos de Pedro he conseguido llegar con el grupo sin dar crédito a lo que estaba ocurriendo.

No he podido quedarme a desayunar por unos compromisos familiares previos así que nada más terminar he vuelto a casa; así habrán descansado un poco de mis historias porque hoy estaba suelto no solo de piernas, al no tener un trabajo bien remunerado del que renegar, no tener que pedirle permiso a un jefe para respirar, no sufrir los atascos mañaneros, etc. mi único tema de conversación es mi yo interior, algo monótono y aburrido por mucho humor que le ponga; es lo que tiene de malo– exagerando un poco la figura – que te entierren laboralmente en vida, la parte buena me la callo.

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  1. Paco,

    coméntales a esa panda que la semana que viene les llevaré unas cuantas gafas, cosa que prometí a unos cuantos (entre ellos a Gema).

    El jueves imposible acercarme, ya que tengo salida el viernes con scop para ver posible recorrido caótico.

    UN ABRAZO,
    Pedro

  2. Se hablaría bien… supongo, ja, ja.

    No he podido ir, esto de ser presidente… 😦

  3. Esta tarde le tocó a Jaime. Llegó al Cagigal en plena forma; pero en el trayecto lateral del muslo derecho tenía las señales de una caída por resbalón.

    Por nuestra parte, subida al Bosque “in creccendo” y discreto sprint final, como corresponde a un AM primaveral.

    Se habló de los Cani-Palis en el post. 😉

  4. No te creas que un par de veces me vi aterrizando de morros en el suelo 🙂

    Hablo demasiado, soy un blog con patas, ja, ja.

  5. Muy bien explicado el estado del terreno, pero más que el agarre de tus zapatillas era tu livianedad el motivo de la fijeza al firme.

    Todo paquete que se precie, estará encantado de aguzar el oído y no perder ripio de tus andanzas y sobre todo de ese humor negro que os caracteriza a los ossorno y family.

    UN ABRAZO,
    Pedro

  6. Paco ya sabes que aunque a veces sea un poco alocado también soy un tipo prudente, de momento corro en días alternos pero cuando no lo hago así procuro dejar pasar mínimo 24 horas; os hemos echado de menos esta mañana, hasta septiembre seguiré con los AM aliñados de vez en cuando con pequeñas locuras 🙂

  7. Menos mal que uno sabe algo de matemáticas y a la hora de sumar me salía que de 4 me llevo 1; es decir que de 4 días seguidos, uno al menos hay que descansar y de Paco J decir que vendrá hoy de su pueblo natal, con las pilas puestas. 😉

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