Santi Palillo

time flies

In Correrías on 11 mayo, 2011 at 10:10

Imagen de ancoraaudiovisual.com

En plena campaña electoral, de nuevo al grito de “quítate tú pa ponerme yo”, una buena forma de pasar la tarde es dedicarla al deporte, mientras lo haces no tienes que escuchar a ningún voceras prometiendo el oro y el moro a costa tuya y ensanchas el espíritu para afrontar con resignación la vuelta a la salvaje civilización.

Ayer fue tarde de transición, tras la carrera del domingo tocaba una salida tranquila y de recuperación por lo que los Pacos pudimos unirnos a los Alfredos; para la ocasión se eligieron los caminos más estrechos, la frondosidad arbórea nos obligaba a correr esquivando ramas, la altura de la maleza a mirar dónde pisabas.

En la fuente de Cuatro Caminos los grupos se dividen en dos, básicamente nosotros tres y los demás, aunque antes de un kilómetro nos volvemos a encontrar; a partir de ese momento nos metemos por sendas imposibles, la larga fila se encoge y estira en función del difícil terreno y de las propias fuerzas, enseguida empieza el picor de piernas “como haya ortigas nos vamos a enterar”.

Pronto las aguas volvieron a su cauce, en este caso por caminos anchos y libres de obstáculos que permiten al grupo acometer esos arreones intermitentes que tanto les gustan a los Alfredos, bueno y a mí también.

Ayer fueron tres, uno de cada, el primero exigente y largo, el segundo intenso y corto y el tercero ligero y medio, un poco de todo, de transición como decía al principio; me siento cómodo en todos, en el primero me llevo algún codazo y empujón que otro, quizás sea por la falta de costumbre de seguir de cerca su estela, tendré que poner mayor atención.

Por mi parte la merienda se reduce a libar un aquarius de naranja para reponer electrolitos, sales minerales o lo que quiera que sea que haya perdido corriendo; culinariamente me mantengo en mis trece, me cuesta menos superar las tentaciones y puedo mirar con delectación la mesa repleta de viandas.

De nuevo olvidé el GPS en casa, no tengo remedio o me pilla pensando en las musarañas; menos mal que tengo a Canillas que pacientemente me pasa posteriormente los datos y así me entero de lo que hemos hecho.

Cuarenta años nos separan (foto by Palillo)

La foto anterior viene a cuento porque hoy voy a comer con un compañero del colegio, solo hace 40 años que no nos vemos, por aquél entonces yo tenía 17, recién terminado el Preu y antes de que cada uno siguiera su camino; ¡anda que no habrá llovido desde entonces!, espero que podamos reconocernos, sabiendo como soy ahora ¿me reconocerías tú?.

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  1. ¿Cómo se ponían las caritas…? 🙂 ahora que me cuide otros cuarenta, por favor.

  2. Voto por Palillo a los 57. Buen trabajo, Pepi 😉

  3. Moda de la época Paco, aunque nunca fuera a la moda porque heredaba la ropa de mis hermanos mayores; a ver hoy que nos espera en la Casa de Campo con estos vientos…

    Pepi que se te ve el plumero, estaba escuchimizado pero resistente… menos de un año después empezamos nuestra carrera de ultrafondo 🙂

    ¿Nostálgico?, ¡que va!, hay que darle vidilla al blog que está un poco aburridillo.

    Bea si yo tuviera 35 tu estarías empezando a jugar al minibasket, ¡qué palizas os metían! (hasta que aprendisteis a jugar).

    Tu vecino ¿Harold? es un cachondo, además no ve de lejos, ja, ja.

  4. Padre, me parto con la “afoto”. Para mi tu siempre tendras 35, asin que no te preocupes mucho, ademas estas hecho un chaval, recuerda que mi vecino pregunto en marzo si mi “hermano” me estaba visitando :).

  5. ejem,ejem…..quién habrá sido la que te ha cuidado, mimado y alimentado tan requetebien durante esos 40 años?

    No digo nada más que luego todo se sabe, pero reconoce que antes estabas un poco “escuchimizado”. No me extraña que tu amigo se haya sorprendido.

    Claro que algo quedará del aquel chaval……… te veo un poco nostálgico no?

  6. Cuando ví la foto sin las gafas, la sombra del pantalón me hacía ver unos “alerones” de mucho cuidado. Recuerda, que por entonces se llevaban anchos. Ahí si que parecías un “Palillo” auténtico. 🙂

    En cuanto a lo ayer, sólo nos faltó el fusil por los caminos que no eran tales caminos.

    Y de postre; una sesión de birra con portátil incorporado. 😉

  7. Al final le he reconocido yo, le han llamado la atención mi estatura actual (en su día fui el más bajito de clase) y la mata pelo “pero Santi si casi todos están calvos” y es que 40 años cambian a cualquiera, ¿no?.

    Quiero pensar que mantengo un ligero parecido con aquél chaval de 17, ja, ja.

  8. Pero si estas mejor ahora que antes!….. lo mismo que se ganan los kilos… se gana en la experiencia… sin darnos cuenta.

  9. Mildo me ha quitao las palabras del teclado

    ¡Amosnojodas!, aunque el tipín está casi igualadito.

    Me ha gustado: “ensanchas el espíritu para afrontar con resignación la vuelta a la salvaje civilización”, totalmente de acuerdo.

    UN ABRAZO, tipín

  10. ¡Ni de coña!
    Ahora bien, te estás quedando con un tipín que será la envidia del compañero ese. Fijo. Ya me lo dirás, ya.

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