Santi Palillo

psicotraumas reload

In Correrías on 19 octubre, 2011 at 18:37

Multa impuesta en pasaramejorvida.blogspot.com

Un mes y 6 días sin aparecer por la Casa de Campo deberían ser tiempo suficiente para olvidar una torcedura de tobillo, pero tratándose del mío la cosa cambia;, escondido entre la zapa y el calcetín un trauma psicológico me acechaba sin apiadarse.

A medida que el grupo avanzaba se oían mensajes de advertencia por doquier, “cuidado Santi”, “Santi ojo” y – a pesar del choteo – cada vez se me ponían de corbata –con lo incómodo que resulta correr de esa manera – pensando que a la mínima se torcería la articulación formada por la tibia, el peroné y el astrágalo y me revolcaría por el suelo.

Afortunadamente metro a metro fui recuperando olvidadas sensaciones para concentrarme en lo que estaba haciendo, eso sí sin quitarle ojo al suelo y otros accidentes del terreno con los que uno puede tropezarse justo antes de salir volando.

El momento culminante coincidió con el fugaz paso del grupo por el lugar de los hechos, le miré a los ojos – al lugar no al grupo – de refilón mientras me alejaba velozmente no fuera que se acordase de un servidor y volviera por sus fueros; a partir de entonces el asunto de la protuberancia entre la pierna y el pie pasó a segundo plano y espero poder olvidarme de ella por mucho tiempo.

Bajando por el puente Colarado recordaba la última vez que lo hice, era trece y martes, cojeando, dolorido, agobiado por las posibles consecuencias… lo comentaba aliviado y sonriente con mis compañeros de carrera, en ese momento solo éramos seis aunque al poco nos juntamos con otros grupos para terminar la sesión.

Por mi parte, espoleado por el doctor que me incitó a salir de najas, el último kilómetro lo hice a todo trapo entre los pinos jugándome el bigote pero disfrutando del momento, olvidando los malos ratos pasados, ¿trauma superado?, pues ya veremos, creo que sí.

Hoy he tenido un día tonto de esos, tendría que haber salido a correr por la tarde pero me ha invadido una pereza otoñal insuperable y me he quedado en casa tumbado a la bartola; al menos he recuperado una camiseta de manga larga que no encontraba y que mañana me vendrá de perlas para afrontar la bajada del mercurio sin pillar un resfriado.

A propósito, ayer estaban los municipales poniéndose morados a multas por las cercanías del Cagigal, al menos a un garrapata le han pillado porque vi el temido papelito térmico en el parabrisas de su coche, eso si que puede provocar un trauma psicológico al más pintado.

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  1. Ahora a superar la vagancia otoñal, no salgo de una y me meto en otra; la camiseta, efectivamente, no me entraba; a ver cuando correteamos juntos otra vez que ya está bien…

  2. Buen entreno el de superar los miedos, me alegro; y mucho mejor encontrar camisetas antiguas que seguro que ni te entraban.

    ¡Qué ganas tengo de corretear por la CdC!, ya queda menos

    UN ABRAZO,
    Pedro

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