Santi Palillo

… toma tres tazas

In Correrías on 28 octubre, 2011 at 20:29

La Patacona, foto by http://www.lovevalencia.com/

Tercer día consecutivo corriendo sin que la lumbalgia se indigne, por enésima vez los propósitos van por un camino y la realidad por el contrario; no consigo refrenar mis impulsos y una vez que entro en calor piso a tope el acelerador sin pensar en las consecuencias.

Recuerdo aquellos tiempos, no tan lejanos porque estoy hablando de 2006, cuando entrenando a las órdenes de M2 para el maratón de Barcelona corría a diario durante largos períodos sin descansos programados; he repasado la planificación de entonces y se me ponen los pelos de punta, en una ocasión estuve dos meses seguidos sin parar, ¡y a que ritmos!, me quejé, me concedió  descanso un día y a continuación 45 días de tralla, por supuesto no volví a quejarme.

Ahora son otros tiempos, no es solo el paso de los años, que se nota oye, que se notan, es que ni siquiera he conseguido que mi Dry Manager de señales de vida, seguro que está esperando a que me la pegue en Valencia para decirme “lo ves, te lo dije”, por mi parte espero no darle motivos de queja.

Tengo registrados los parciales de algunos maratones y me ha dado por repasarlos, he visto que en Valencia 2005 paré el crono en 3:55:03, lo firmaba ahora mismo; en una nota adjunta comentaba “desde el km 26 hasta la meta las pasé canutas”, comentario que me resulta poco tranquilizador; si no recuerdo mal en la Patacona empezó mi vía crucis particular, creo que este año no pasaremos por Alboraya, si acaso a tomar horchata y después de correr.

En estas y parecidas cosas pensaba esta mañana después de subir la puta cuesta, es que durante la mencionada ascensión no soy capaz de pensar demasiado, solo ansío llegar al semáforo de Menéndez Pelayo deseando que esté en rojo para los peatones y así poder descansar un poco.

Una vez en el parque me pongo las pilas de inmediato y sin saber todavía bien el porqué empiezo a correr como alma que lleva el diablo, no digo yo que no lo lleve encima porque uno no es un santo, todo lo más un santi, toma chiste fácil, pero es una frase hecha que utilizo de oficio, no por convicción.

Recuerdo que tras llegar hecho polvo a la meta valenciana me encontré por allí a M2, yo estaba intentando subir un tramo de escalones que me parecía el Everest intentando volver al hotel cuando me empezaron a dar calambres en ambas piernas a la vez; ante aquella dolorosa visión recuerdo que me dijo Carlos “¿Santi cuándo vas a entrenar un maratón en condiciones?”, debido a los espasmos no pude contestarle pero debió notarme en la mirada que acababa de elegirle como entrenador, la cita elegida fue Barcelona 2006 pero esa es otra historia que ya conté en su momento.

Ahora a pensar en mañana, he quedado con Fernando, nos tocan unos 20 kilómetros a cada uno pero hemos decidido hacer la mitad por separado y la otra mitad juntos, así podremos compatibilizar los objetivos de cada uno con los del conjunto, todos contentos y de paso me ahorro un sofoco de los gordos porque siempre me lleva con el gancho.

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  1. No puedo Cani, es como de la familia y me da no se qué 🙂

    ¡Cachis Limo!, he estado esta mañana entrenando en el Retiro, si llego a saber que a andabas por aquí podríamos haber quedado para correr juntos; lo mismo nos hemos cruzado…

    Quique yo también pero es que mi Dry Manager… en el fondo le tengo cariño.

  2. Yo creo que Canillas tiene más razón que un Santi…

  3. Mañana iré a correr al retiro, a ver si te veo…

  4. ¿Por qué no mandas a tu Dry Manager a tmpc? ¡Qué pesaito!

    Te estás preparando de lujo, te va a salir un maratón cojonudo

    YA LO VERÁS

    Un saludete,
    Paquete.

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