Santi Palillo

la brecha fisiológica

In Correrías on 15 noviembre, 2011 at 16:15

De nuevo corriendo a umbral, a priori las dos últimas semanas del plan parecían bastante tranquilas pero a la hora de la verdad me está haciendo dar el callo a base de bien.

Cuatro por cuatro “… pues dieciséis”, la broma sale sola, pero una vez hecho el calentamiento y tras pulsar el primer lap de la serie la risa se transforma en rictus de esfuerzo, el cuerpo asemeja una caldera a punto de explotar; solo son cuatro minutos pero agónicos, sin pensarlo dos veces me lanzo a toda máquina “venga Santi, no es momento para rezongar”, cuando quiero darme cuenta he terminado la primera y voy bien.

Tras el preceptivo descanso de un minuto vuelvo a salir lanzado, noto que voy demasiado rápido e intento bajar la velocidad pero, curiosamente, es la cabeza y no las piernas quién lo impide “déjate de frenos que solo son cuatro minutos” y sigo adelante con la mirada fija en ninguna parte, rogando que no se me cruce nada ni nadie por delante porque…

Dos minutos de descanso se pasan enseguida, vuelta a la carga, mantengo las mismas sensaciones de las dos previas y aumento un poco la velocidad “¿adónde vas insensato si tu eres de los de 4 horas?”, ni siquiera eso me detiene y sigo avanzando armando el mismo alboroto que un rinoceronte al galope.

Nuevo descanso, sesenta segundos de nada, no he recuperado bien, me lo noto, pero en cuanto veo el 0:59 salgo pitando “es favorable y la última así que a carajo sacao”, dejo de pensar y de mirar el crono para evitar tentaciones, a falta de unos doscientos metros quisiera parar pero algo me obliga a seguir, ¿habrá sido el amor propio? pues lo mismo.

Total que he hecho las series más rápidas de todo el proceso, todavía me queda el 5 x 1000 del martes que viene pero esas pienso hacerlas más lentas, al umbral real del plan, lo de hoy ha sido dejarme llevar, correr por sensaciones lo llaman; hacía tanto tiempo que no veía estos guarismos en mi cronómetro que casi no me lo creo… ¡y sin daños estructurales!.

La vuelta a casa ha sido tranquila, recuperando el resuello, recapacitando “esto casi está hecho Santi, no bajes ahora la guardia pero tampoco la vayas a cagar”, como sabiamente me dice el doctor “hay que seguir en la brecha fisiológica”.

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  1. Qué bien! Qué bien! Y qué bien!. Qué más puedo decir?

  2. 🙂 🙂 🙂 ¡Que tío! Lo que da de sí el arte del buen hacer.

    A partir de ahora, reflexiones, cordura y todo lo que tienes “in mente” porque lo que es el cuerpo, está que se sale del Turia. 🙂 🙂

  3. Gracias Teco, es que son necesarias para seguir en la brecha, antes se decía todo por la Patria, creo 🙂

  4. uff, series ahora… enhorabuena, Santi, sólo de pensarlo me canso, jeje.

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