Santi Palillo

la libreta

In Correrías on 29 noviembre, 2011 at 20:54

El entorno (foto by Palillo)

Apenas 48 horas acabado el maratón del domingo comienza a ser un impreciso y nebuloso recuerdo en la memoria, olvidarás los largos meses de preparación, saborearás las mieles del triunfo o sufrirás las hieles de la derrota, de tenerlas te relamerás las heridas y a otra cosa mariposa.

No es preciso parar para mirar hacia atrás, tampoco tiene mucho sentido porque la vida prosigue su camino sin detenerse; una crónica es tanto ejercicio personal para repasar hechos concretos como ocasión para la reflexión, quizás escribirla pueda servir para ambos propósitos.

Suelo llevar conmigo una libreta que voy llenando con anotaciones que podrían pasar por cabalísticas sin ser otra cosa que simples letras, números,  esquemas, recetas y dibujos sin orden ni concierto aparente salvo para su autor que soy yo.

Hace unos días enmarqué bajo la palabra MARATÓN una larga sucesión alfanumérica que prácticamente me adivinaba el futuro cercano en cuatro pasos: 5k 0:27:30, 30k 2:40:00, 7,195 k 0:42:30, total 3:50:00, a buen entendedor…

La medalla (foto by Palillo)

Durante el primer 10k me acompaña Fernando, pronto sus dudas se convierten en dolorosa realidad y al paso por el primer miriámetro se retira, su gastronemio no está hoy preparado para la épica y protesta; yo decido seguir adelante con la estrategia.

Garbo y salero (compraré esta foto de Marathon Photos)

Delante de mí avanza compacto un numeroso grupo tras el práctico de las 3h45m, no me cuesta seguirles pero ni es mi ritmo ni me apetece compartirlo con ellos; la única forma que se me ocurre para lograr que se vayan lo suficiente es parar a mear en el km 18 y eso hago entre evidentes muestras de alivio, iba cargadito.

En ese momento aparecen unos garabitas y con ellos sigo hasta el 25; la media maratón la pasamos de charleta, pronto veo que su ritmo actual tampoco es el mío y tiro de recursos propios “si eso seguid vosotros porque se me bajan las medias de compresión”; mientras se alejan recupero mi marcha, en ese mismo kilómetro tuve que parar dos veces más a subirme las medias porque enseguida les alcanzaba y no podía seguir mi plan.

A la entrada de los túneles de Pechina siento una fuerza interior que me impele hacia adelante, apoyado en el subidón que me provoca paso de correr a volar para plantarme como si nada en el km 30 dónde me esperan Pepi (para darme un plátano) y unos amigos, me detengo un momento a recoger el plátano, saludar a la concurrencia y posar en una foto para la posteridad; los garabitas hace un rato que se han quedado, yo debo seguir sin mirar atrás.

Plátano en el km 30 (foto by Pepi)

En el 32 empiezan a dolerme las plantas de los pies, pienso en el muro y  en el tío del Mazo pero no he llegado hasta aquí para relacionarme con ellos y se van por dónde han venido; cerca del 35 decido parar para aflojarme los cordones no fuera esa la causa de los dolores; mi coordinación no es demasiado buena y pierdo algo de tiempo hasta que consigo anudar el desaguisado.

Me sorprende sobremanera adelantar a una chica que corre descalza con las zapas en la mano, no sé como puede ni cuanto llevará en esas condiciones pero lo está haciendo, pronto la olvido.

La zona del Cabanyal me gusta, viví en ese barrio de pequeño y mientras me entretengo recordando mi infancia, quizás la parte más feliz de ella, me planto en el 39 sin darme ni cuenta, al fondo advierto con sorpresa la soberbia figura del Palau de la Música, “joder, ¿ya estamos por aquí?”; en el 40 vuelvo a encontrarme con Pepi – qué alegría en cada encuentro, en el 10, el 14, el 30, el 40, omnipresente en la ayuda, infatigable en el ánimo – y enseguida da inicio la bajada al cauce del Turia, el final del camino está cerca.

Desde allí hasta la meta me dejo llevar en volandas por el público, llego cansado pero disfrutando el momento, guardando imágenes mentales que llevarme como recuerdo; la gente anima golpeando las vallas metálicas y gritando nuestros nombres, me entra cierta congoja como si me estuviera emocionando “venga Santi, déjate de sentimentalismos y tira para adelante”.

Al ir a entrar en la pasarela tropiezo con la alfombra azul que han dispuesto, me recupero y afronto los últimos 150 metros corriendo sobre el agua como dice el afortunado lema de la organización; me quito la gorra, me atuso el tupé y en orgulloso gesto impropio de mi natural proceder levanto los brazos para dedicarles mi 12º maratón a Pepi y a nuestros dos nietos, me estaré haciendo viejo.

Entro en meta a la hora prevista, la misma que indicaba la señal de la parada del autobús que comentaba el otro día; empiezo a pensar en el arroz que nos espera en la Malvarrosa mientras alguien de la organización me cuelga una bonita medalla del cuello, dos recompensas  casi simultáneas; me dirijo a la parte superior del puente de l’Assut de l’Or y allí espero satisfecho a que lleguen Pepi y el resto de amigos.

Celebrando el éxito maratoniano con mi amigo José (se estrenó con 3:40) (foto by Pepi)

El maratón de Valencia ha terminado para mí en 3:48:18, por fortuna sin novedad; esta vez el plan ha funcionado.

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  1. Gracias de nuevo, ya has visto Quique, al final pude con la bicha 🙂

    Uros es que el túnel parecía de viento, ja, ja, entraba por detrás y te empujaba hacia la salida; el sportenine es un invento, tomé 3 pastillas: en el 10, en el 20 y en el treinta y algo (en el 30 tocaba plátano), tardaba casi 2 kms en disolverla y ¡a correr! (llevaré el domingo el prospecto por si nos vemos en la CdC).

    Pedro que pena no haberos visto, a 500 metros de la meta iba eufórico y no veía los detalles, el ruido de las vallas era como la música de la tribu en las pelis de Tarzán :-)… hipnótica.

    Abrazos para todos, recibir enhorabuenas de tantos cracks es un verdadero premio, yo solo hice lo que pude pero había entrenado bien.

  2. Enhorabuena Santi, ahora si que estas hecho un palillo. Me parece un tiempazolo que has conseguido y encima “disfrutando”

    Yo estuve animando y precisandamente golpeando las vallas metalicas, a 500 metros de la meta. Si pasaste, con esa figura no te conoci.

    Saludos- Xelvatico

  3. Te estás haciendo viejo, sí, pero no es esa mala manera de hacerlo. Me hace reír eso de pasar de correr a volar. Viéndote entrenar, estaba cantadito el tiempo que ibas a hacer, y no has hecho menos porque no has querido, lo que demuestra sabiduría. Me tienes que dar el dato del sportnine ese. Ahora disfruta, abuelo.

  4. Enhorabuena Santi!!!!!, no sabes lo que me alegré el domingo cuando vi la clasificación y vi el pedazo de crono que te marcaste…no tenía duda de que lo ibas a bordar!.

    Un abrazo
    Quique

  5. Gracias Miguel.

  6. ¡enhorabuena Santi!

    lo mejor del plan es como se encauzan todas las emociones para vivirlas a tope. Y eso si, que sería de nosotros sin nuestras pepis…

    ¡me alegro muchísimo de leerte y de ver como lo has disfrutado!

    Un abrazo y felicidades!

  7. Ya ves a Fernando se le cargó el gemelo, aunque yo creo que no quiso aguantarme tanto tiempo, ja, ja.

    Cuando te de el tabardillo aquí me tienes a tu disposición, otra cosa no sé pero la conversación está garantizada.

  8. Gracias a todos, hace años el doctor Gilo me enseñó la excusa de “paro un momento que se me ha desatado el cordón, si eso id tirando que ahora os cojo” y yo la he adaptado a las medias, hay que innovar, ja, ja 🙂

    Les ha quedado un estupendo maratón pero tendrán que corregir algunos errores (el de los coches el peor) si quieren ser uno de los mejores; contaré los detalles en otra entrada.

    Nuestras Pepis son lo mejor de lo mejor.

    Limo más suerte con las mujeres la próxima vez 😉

    Paco tu protocolo maratoniano funcionó, sobre todo el Sportenine, uno cada 10k y ¡adiós muro!, una maravilla.

  9. ¡Qué cabeza la mía! ¡Se me olvidó preguntarte por Fernando! Una lástima, pero aún os quedan unos cuantos juntos.

    Ja, Ja, con las excusas, me parto.

    Anda que si te llegas a caer con la alfombra…….

    Recuerda que si alguna vez me da un tabardillo y decido correr una maratona, te quiero a mi lado

    UN SALUDO,
    Pedro

  10. Al leerte, parecía estar corriendo yo también en Valencia. ¡Enhorabuena Santi! 😉

  11. Enhorabuena! Me ha dicho todo el mundo que es uno de los mejores maratones de España! Habrá que probar… Me ha gustado la crónica y las fotos! Ah! Y un saludo a Pepi. Qué haríamos nosotros sin nuestras “maris”??!!

  12. ¡Felicidades por la carrera! Muy buena y divertida crónica. La excusa de las medias de comprensión me ha parecido “cojonua” (me la quedo). ¡A quien carajo se le ocurre poner una alfombra! ¡Eso es para los Oscar! 😉 Un saludo

  13. Muchas gracias Jabo, has sido incluso más rápido que en el maratón de San Sebastián 🙂 ¡enhorabuena también para tí!.

  14. ¡Enhorabuena, por la carrera y por la crónica!

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