Santi Palillo

trece paquetes

In Correrías on 11 diciembre, 2011 at 20:28

Levantada en lalia.info

Realmente acudieron doce pero a veces hago de paquete asimilado y cuela, íbamos entrando de a uno en el bar Belia ante la estupefacción de las dos camareras que con cara de sueño preguntaban “¿es que hay alguna carrera esta mañana?”, lo cual quiere decir que tenemos pinta de corredores, lo cual me llena de satisfacción.

De no ser así su pregunta hubiera ido por otros derroteros, cualquier otra hubiera valido excepto posiblemente las de corte parecido a “¿qué, de botellón?” porque de eso no teníamos mucha pinta; es el riesgo que tiene entrar todavía de noche en los bares, que te confundan con la fauna que suele poblar ciertos antros a tempranas horas.

Tras despojarnos de las prendas de paseo nos dirigimos caminando entre vahos y hablando sobre VO2 al Retiro, llegando al árbol del kilómetro cero nos ponemos en marcha; tras una primera vuelta más o menos juntos y levantando el pie del acelerador, Canillas, Zero y un servidor nos desmarcamos de los circuitos habituales para no tener demasiadas referencias en el recorrido y poder correr con el pie directamente sacado por la ventanilla.

Esperábamos gélidas temperaturas, incluso lluvia llegado el caso, pero no ha sido para tanto; si al frío ambiente le añades los 10 grados que aporta el cuerpo para combatirlo queda una mañana estupenda; algunos charcos por la lluvia de anoche pero el terreno blandito, de lujo, notando el mismo gusto en los pies que estrenando zapatillas.

Al cabo de hora y pico de estupenda carrera consideramos llegado el momento de trasladar el teatro de operaciones a la cafetería Los Porches en la que en un santiamén cuadruplicamos el aforo de parroquianos; a nuestro lado un lector emperdernido hacía oídos sordos a nuestro alboroto intentando concentrarse en un libro titulado “No te rindas” – lo sé debido a la buena vista de Uros – pero al poco no tuvo más remedio que rendirse sin condiciones levantando bandera blanca.

Una vez fuera del bar y tras las bromas de rigor – los Paquetes son tan divertidos como ingeniosos – nos despedimos para a continuación dispersarnos en todas las direcciones; en un visto y no visto me deja Canillas casi en la puerta de casa, he subido la puta cuesta andando y la bajo en coche, no puedo pedir más un domingo por la mañana.

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  1. Mi libro debería ser la biblia de la paquetería, ja, ja, venga, acepto paquete honorífico; buena sesión la de ayer, sin embargo tengo algo parecido a las agujetas, será lo que Paco califica como dolores musculares tardíos.

    Paco, buenos vídeos sobre el Akiles, haciendo entrevistas en plena carrera y sacando sonrisas a la gente, Nos vemos el martes.

  2. Yo, en cambio he sentido la dulce soledad del corredor de fondo (de fondo de forma), ya que no puse la alarma y me levanté a las 8 y me fui directo al Cagigal.

    El resto ya lo sabéis por los vídeos que he colgado. Os deseo “Silencio muscular y tendinoso” en estas fiestas. 🙂

  3. De paquete asimilado nada, “Paquete Honorífico”. Si además, escribes un libro sobre un “paquete”.

    La verdad es que es un grupo dpm en muchos sentidos, da gusto madrugar para pasar unas horas tan entretenidas y encima, hacer lo que te gusta, correr en buena compañía.

    Gracias por llevarnos por ese retiro alternativo.

    UN ABRAZO,
    Pedro

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