Santi Palillo

el adoquín

In Correrías on 16 diciembre, 2011 at 15:19

 

Adoquinado en vigoblog.blogspot.com

No hablo de otro hueso semidesconocido como el piadoso troquiter del otro día, pero podría serlo; hueso, articulación, ligamento o tendón, seguro que entre ellos anda el juego, el que sea desconocido está por ver, pero lo noto al correr; desde el maratón tengo los tobillos poco católicos, no se si van o vienen, no es dolor, debe ser cierto grado de lasitud general, cada x zancadas me dicen “hola, aquí estamos”, como cuando se pisa en falso.

Según tengo entendido, vamos que lo acabo de consultar, en cada uno de los pies tenemos 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 tendones, músculos y ligamentos; multiplicada por dos la posibilidad de que uno o varios, mira si habrá combinaciones, anden a la quinta pregunta es más real que imaginaria.

Si alguno se llamase adoquín sería pura y simple casualidad, lo que no es casualidad es que esta mañana haya elegido el estanque del Retiro para correr un rato sobre los adoquines de uno de sus laterales: tocaba entrenar la propiocepción; la superficie es bastante irregular, idónea para darse una castaña, pero yendo tranquilo el peligro se hace menos evidente.

Me ha dicho el doctor Gilo que los de mis tobillos es normal y que los fortalezca, de modo que en cuanto he visto el decimonónico adoquinado no lo he pensado dos veces… de cabeza a por ellos (no lo toméis en sentido literal).

Me ha costado salir de casa porque tenía pinta de hacer frío, mas por el viento que por la baja temperatura, pero en cuanto llevaba 200 metros toda la negatividad inicial se ha batido en franca retirada ante el imparable empuje del bienestar físico que proporciona nuestro deporte.

Cuando digo “nuestro” no me lo toméis en serio, no me siento propietario de ningún deporte y menos de éste, precisamente lo que me gusta de él es la libertad de práctica que permite y quizás eso ha hecho que me exprese con impropiedad; el roce hace el cariño, se decía antes de que la modernidad los metiera en el baúl de los recuerdos, y enseguida uno le pone puertas al campo.

Once kilómetros después parece que los tobillos están a gusto con su función y estado de uso a pesar de haber empezado la mañana algo renqueantes; lo mismo les pasa como al resto del cuerpo que soportan y en cuanto calientan un poco se olvidan de lo malo y asumen lo que les toca.

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  1. Paco le he declarado la guerra a mis tobillos, ya veremos 🙂

    Ojalá sea como dices Abuelo Runner y se hayan fortalecido.

  2. ESE RAFA… ES EL ABUELO RUNNER

  3. Eso quiere decir que los tobillos se han fortalecido después de esa maratón, cuando desaparezcan esas pequeñas molestias, el tobillo sera mas fuerte de cara a otros maratones.

  4. ¡Así se hace, si señor! Si te felicitan los tobillos por Navidad, nada mejor que darles juego y decirles que para la próxima, calladitos están mejor. 🙂

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