Santi Palillo

duples de reyes caballos

In Correrías on 14 febrero, 2012 at 23:41

Con la sesión de hoy he igualado mi mejor racha de correr de todos los tiempos (59 seguidas), estoy contento pero lejos de dormirme en los laureles, que dicho sea de paso me parece un sitio incomodísimo para dormir, dónde esté un buen colchón que se quiten los arbustos por muy nobilis que sean, estoy dispuesto a proseguir en mi empeño o cabezonada como dicen algunos.

La tarde ha sido perfecta para celebraciones, el tiempo ha mejorado respecto a los días precedentes, no es que haga calor pero al menos no te congelas, la compañía ha sido inmejorable y el entorno ha estado bien elegido, como era martes tocaba la Casa de Campo.

Tras perder media mañana en la consulta del médico acompañando a Pepi, cada cual celebra San Valentín como cree conveniente, el amor tiene estas rarezas, que se ha fracturado el coxis tirándose por un tobogán, alguien dirá “estos abuelos, mira que tirarse de los toboganes” pero el caso es que se tiró y cuando quiso darse cuenta estaba volando por los aires para caer sobre sus posaderas; decía que tras perder media mañana, la otra media la perdimos antes de ir a la consulta… pues ya no me acuerdo de lo que iba a decir.

A partir de mañana, toco madera no sea que, cada día que salga a correr mejoraré mi mejor racha de todos los tiempos, de modo que la presión ha bajado un montón en su escala que no se cual es, para qué vamos a engañarnos; ahora el objetivo es llegar a las 100 como paso intermedio hacia la meta final que es un año seguido.

Hoy hemos tenido un poco de todo, los primeros kilómetros han sido de puro AM, después ha habido sucesivos tirones, unas veces los demás y otras Canillas y yo al alimón hemos ido abriendo camino a ritmos menos AM pero disfrutones.

A falta de un kilómetro y pico se han desatado las hostilidades y ha sido un desenfreno, quedando unos 400 metros un servidor se ha dado mus porque aquello se me iba de las manos, o de los pies para ser exactos, no podía seguir el frenesí desatado en la cabeza del pelotón y he terminado a un ritmo más acorde con lo que se supone debe ser el entrenamiento de un veterano corredor del montón, pero oye me he batido el cobre mientras me quedaban fuerzas.

En otro orden de cosas parece que el trancazo se bate en retirada, espero no volver a verle por una larga temporada porque nos llevamos fatal, aunque tendré que poner más de mi parte, por ejemplo una tercera capa cuando haga demasiado frío.

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