Santi Palillo

happy end

In Correrías on 19 febrero, 2012 at 23:13

Por el bidegorri de Oiartzun (foto by Palillo)

El fin de semana ha sido intenso y corto, como suelen ser los fines de semana salvo que por fiestas se conviertan en puentes o acueductos; afortunadamente el tiempo se ha portado bien con nosotros, tanto en los viajes – a pesar de los intensos chaparrones de hoy – como durante la estancia en la bella Easo.

El fin de semana podríamos dividirlo en dos partes diferenciadas: los viajes y la estancia; de los viajes poco que contar, te subes al coche, tiras todo para arriba, llegas al hotel y se va reuniendo la cuadrilla a medida que vamos llegando; la vuelta es parecida pero en orden inverso, te despides, subes al coche, tiras todo para abajo y llegas al domicilio fiscal.

De igual forma la estancia podría dividirse en varias partes: las comidas (muchas), el descanso (poco) y los paseos (largos) para ir a comer o a descansar; sobre el descanso no puedo decir mucho porque se duerme poco, lo justo para recuperar en lo posible los cuerpos del delito y dejarlos listos para el siguiente asalto.

Las comidas han sido estupendas, es lo que tiene San Sebastián en particular y Guipúzcoa en general; el viernes “a la noche” – como se dice por allí – ruta de pintxos para terminar tomando una copa en algún sitio para ayudar a bajar la ingesta, tengo que aclarar que yo de alcohol ni una gota pero de comer…

El sábado comida en el restaurante Tolare (que significa “dónde se hace la sidra”) en Oiartzun, todo casero, excelente y a buen precio, por destacar algo las alubias de Tolosa y la sidra pero cualquier otro plato valdría como ejemplo; eso sí, para ganarnos el derecho a comer tuvimos que caminar cinco kilómetros y pico (y los mismos de vuelta); fuimos por un bidegorri (carril bici) que es una vía verde del antiguo tren minero.

Por la noche a Petritegi a darle al txotx que era la excusa oficial del viaje, lo típico: sidra a espuertas, tortilla de bacalao, bacalao con pimientos, txuletón y/o cogote de merluza y de postre queso, mebrillo y nueces; menos un par de zuritos al llegar el resto a base de agua para poder conducir de vuelta a la ciudad sin riesgos innecesarios.

En cuanto a correr he salido los dos días, el sábado con Fernando y Jose, solo hicimos dos de las tres playas, nos faltó la Zurriola, siguiendo los paseos marítimos aunque al final corrimos un poco por la arena de la Concha, una maravilla de terreno y de entorno, me encantó porque siempre me ha gustado correr por arena y en Hemeroscopeion no es posible debido a la inclinación.

Peine de los Vientos (foto by Palillo)

El domingo, animado pero con algo de sueño, salí en solitario; me fui hasta el Peine de los Vientos, me hice la playa de Ondarreta y después la de la Concha (ida y vuelta), lluvia tenue, temperatura idónea, arena en perfectas condiciones, pisando a ratos el mar…. de los días que más he disfrutado como corredor, una delicia total, pocos kilómetros por premuras de tiempo que si no…

Si en ese momento me hubiera desintegrado un rayo cósmico espacial podríais asegurar que iba más feliz que una lombriz, no sería un happy end pero si de lo más parecido

Con estas he llegado a la 64ª sesión del SR, lo hago con idea de seguir adelante con la racha, mientras siga disfrutando no pienso dejarlo.

Anuncios
  1. Cani lo de la playa ha sido… estoy pensando en irme a vivir allí hasta que llegue a los 366 días de SR 🙂 de momento nos veremos esta tarde en la CdC para el 66º.

    Paco y eso que no he contado de la misa la media, aunque es para verlo más que para contarlo 🙂

  2. Según te leía Santi, iba segregando jugos gástricos, así que he retrasado la respuesta hasta haber cenado. Ahora estoy con la recena; pero ya más llenito. 🙂

  3. Bienvenido a los madriles con unos gramitos y kilómetros de más (qué envidia eso del correr por una playa sin inclinación, debe ser placentero dqtc)

    Nos vemos mañana en tu 66 SR

    UN ABRAZO,
    Pedro

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: