Santi Palillo

acelera, acelera

In Correrías on 23 mayo, 2012 at 22:08

Venga, vamos a cantar todos juntos “O Tannenbaum, O Tannenbaum…”

“Que buenos son los padres escolapios, que buenos son que nos llevan de excursión…”, hasta los once años más de una vez habré cantado esa canción a coro junto a un de montón de críos repelaos y de orejas despegadas -cambiando a los padres escolapios por las monjitas de la caridad que eran las que mandaban en el internado- apretujados en un autobús los raros días que nos sacaban a ver mundo.

Con la misma filosofía pero distinto tonillo ha recibido el GPS la noticia de que nos íbamos a dar una vuelta “…como esta vez me falles te vas a enterar”, le advierto; con gestos de alegría se ha puesto a la tarea y en menos que canta un gallo ha negociado con los tres satélites que necesita para funcionar, “¿qué Palillo, nos vamos ya?”.

No le he quitado ojo de encima por si me la jugaba otra vez pero se ha comportado bien, ha registrado la 158ª sesión como si fuera la primera por lo que al llegar a casa -como justo premio- lo he recargado a tope, mañana tendrá que dar el do de pecho en la segunda Tapia de la temporada y no quiero más fallos, además es que no vendrá mi back-up para estos casos, o sea Don Canillas.

La tarde ha sido de calor, 28º antes de salir, pero no he sentido el agobio de las tardes de verano, se ve que el ambiente todavía no está recalentado y además el parque es una especie de escudo protector con sus infinitas zonas de sombra y esas fuentes de agua fresca, ¡si no fuera por ellas…!.

La sesión de hoy me agobiaba antes de salir, he tenido que salir por la tarde y sigo pensando que no es la hora que más me conviene, creo que rindo mucho mejor en ayunas y temprano pero las circunstancias mandan; de todas formas durante los primeros kilómetros he ido tan concentrado en correr que cuando he querido darme cuenta el agobio brillaba por su ausencia siendo sustituido por los pensamientos habituales.

La feria del libro está a punto de inaugurarse –este viernes- por lo que si quiero correr con cierta tranquilidad de espíritu por el parque lo razonable será madrugar, espero conseguirlo porque aquello se pone hasta arriba durante las horas de apertura, otra cosa son las ventas; aprovecharé también para subir un par de mañanas a echar una ojeada a las novedades, aunque sea un converso de los libros electrónicos –más que converso diría que soy un devorador compulsivo- no le he perdido el antiguo gusto a los libros de papel, creo que podrán convivir un tiempo aunque a largo plazo pueden tener la batalla perdida,

Es el signo de los nuevos tiempos, ya no se cantan las canciones de antaño “qué buenos son los padres escolapios…”, “ahora que vamos despacio…”, “para ser conductor de primera…”, hoy los niños desayunan con la prima de riego, quiero decir riesgo (no la de la manga), ¿Ángela Merkel?.

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  1. A veces sale mi foto y a veces no, tendré que averiguar que pasa.

  2. Santi Palillo, has perdido tu identidad… ya no apareces con tus gafas oscuras, dispuesto a vendernos el cupón 🙂

  3. Nos ha pasado lo mismo Eduardo, una vez que le coges el puntito al libro electrónico…

  4. Pues yo era de los que me resistía, pero ya sabes tú que me encanta… me refiero al libro electrónico, no a la Merkel, por supuesto!!! 😀

  5. Tranquilo Kike que le quedan dos telediarios 🙂

  6. Buff, no metas a “la Merkel” por aquí¡¡

  7. Pues sí Pedro, si no vienes lo mismo me pierdo por esos andurriales, menos mal que andará por allí Don Paco, me pegaré a su cámara 🙂

  8. Los “padres salesianos”, era mi caso.

    A mí me pasa lo mismo, rindo mejor por las mañanas (atléticamente hablando).

    Celina, del Urogallo nos fuimos porque no nos querían hacer 10 raciones de huevos fritos con patatas una mañana de domingo, ellos se lo pierden; pero qué buenas cazuelitas de callos con garbanzos o de Judías nos ponían, sobre todo cuando estaba el “triste” (un camarero que se jubiló hace un par de años).

    Santi, una lástima lo de esta tarde, pero el domingo no me despego de tí.

    Un saludete

  9. Cuando lo pruebes te habituarás enseguida Celina, yo le veo más ventajas que inconvenientes; es como lo de desayunar en el Urogallo, o en el Cagigal, o en cualquier parte después de correr…

  10. Yo también prefiero salir prontito por la mañana y regalarme un buen desayuno en el Urogallo al terminar, jeje. En cambio, soy de libraco de toda la vida, aunque reconozco que por temas de espacio tendré que acabar en brazos de un libro electrónico, te pediré consejo llegado el duro momento…

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