Santi Palillo

la crisis y los acuíferos

In Correrías on 16 junio, 2012 at 12:06

oído en rya48.blogspot.com

Afortunadamente la crisis ya ha pasado, me refiero a mi crisis gástrica que es la que me importa y me traía por la calle de la amargura, ya que poco o nada he tenido que ver con ella de la otra ni opino ni espero nada, el día menos pensado igual que vino se irá y no nos acordaremos hasta la siguiente si el cuerpo aguanta; de la mía he aprendido que ciertos alimentos (adiós panchitos) y yo hemos terminado nuestra relación, con la edad se ve que el cuerpo ya no tolera lo que antes digería cual trituradora.

Hablando de problemas y cambiando de tercio recuerdo que el verano pasado corriendo por las Marinas bajo el calor y la intensa humedad que se gasta el paraje escuchaba un ruido acompasado con las pisadas, tac, tac, tac, ¿qué será? me preguntaba hasta que descubrí que procedía del interior de mi cabeza, se me habrá soltado algún tornillo –pensé- pero no -o sea sí pero no-, luego resultó que era de la patilla de las gafas que estaba suelta.

Esta semana han vuelto los ruidos en la zona del oído, enseguida pensé en las gafas pero al no llevarlas tuve que pensar en otras causas; me dije “esto va a ser un acúfeno” aunque -las cosas como son- en esos momentos la palabra que me venía a la cabeza era acuífero, cosas de la sangre que anda refrigerando y llevando oxígeno al resto del cuerpo y se olvida un tanto de la terraza, podría echarle la culpa a la primavera –por aquello de que la sangre altera- pero me inclino por lo anteriormente expuesto.

Sin embargo tengo entendido que los acúfenos son ruidos constantes y lo mío se parece más al trote alegre de una caballería pisando asfalto, “a ver Santi –me dije- si no son las gafas, ni los acuíferos ni corre corre caballito… piensa en otra cosa”, entonces se me encendió una bombilla “esto van a ser los dientes de arriba chocando con los de abajo” así que puse la lengua entre ambos maxilares a modo de colchón y durante unos segundos el ruido dejó de escucharse, a cambio empecé a respirar con dificultad y mis pensamientos se volvieron gangosos.

“Qué bueno tío, estás a punto de partirte la lengua en dos pero tú tan contento porque ya no oyes el tac, tac, tac”, ante la perspectiva de quedarme manco de la lengua –no se como se dice cuando pierdes la mitad del órgano muscular situado en la cavidad bucal y que sirve para más cosas de las que dice el diccionario, al menos eso tengo oído- decidí sacar la lengua de tan peligrosa zona y pensar en otras causas.

He seguido corriendo el resto de la semana y los ruidos se han ido por dónde vinieron, tal como digo que pasará con la crisis, así que me he quedado sin saber a que se debieron, lo mismo era el martillo percutiendo contra el yunque, no sé, por decir algo con fundamento médico, el caso es que desde hace un par de días no he vuelto a notar tan molestos acúfenos.

Hablando de correr esta semana –concretamente mañana- alcanzaré los seis meses seguidos de streak running, 183 días dándole al tacón puntera, he metido en el saco casi 80 kilómetros, la segunda semana más larga de las 26 que llevo sin parar y de momento sin novedad –sin contar el aquiles que sigue dando guerra-, eso sí, mientras estaba escribiendo el post me ha dado un calambre tremendo en el isquiotibial que he visto las estrellas, esos cuerpos celestes compuestos por múltiples gases, sin necesidad de que fuera de noche.

Por fin, después de mucho tiempo, he podido salir con Fernando otra vez, he tenido que madrugar y correr deprisa pero ha merecido la pena, teníamos que ponernos al día de tantas cosas que cuando hemos querido darnos cuenta ya habíamos terminado la sesión.

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  1. Ay Pepi que acabo de ver tu comentario, lo de las zapas es sencillo solucionarlo, ya voy necesitando unas nuevas, por lo del aquiles, pero si me quedase sin poder hablar… uf que palo.

  2. que sería de tí si te quedaras “manco de lengua”….. bueno creo que tienes recursos con tus gestos que son muy claritos.
    Nada a darle a las zapatillas y a la húmeda que para eso la tienes, la húmeda, porque las zapatillas las pobres están pidiendo ya socorro….no vas a ganar para zapas como sigas corriendo todos los días, al final te veo descalzo como la nueva moda ;-))

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