Santi Palillo

de todo un poco

In Correrías on 7 julio, 2012 at 18:09

Encontrado en taringa.net

Divido la entrada en tres partes porque cada una tiene su aquél y no sabría como mezclar los temas a tratar.

1) Los calcetines: tienen mayor importancia de la que se le supone a una prenda que casi no se ve, digo yo que su función principal debe ser la de proteger los pies del rozamiento contra la zapatilla, evitando rozaduras, ampollas, etcétera, aunque para la RAE es una calceta o media que cubre el tobillo y parte de la pierna sin llegar a la rodilla.

Los traigo a colación porque me duran menos que la comisión de un contrato de obras en manos de un concejal, a la segunda o tercera puesta les hago un agujero en la punta del tamaño de la ozonosfera por el cual pasaría sin problemas un 747 y por allí se asoman mis dedos gordos como preguntándose que ha pasado aquí.

Entiendo que no tengo que decir que me corto bien las uñas y que antes no se agujereaban tan pronto, de modo que mis conclusiones son bien que el modelo de NB (1080) que normalmente utilizo se los come o bien que compro calcetines demasiado baratos, esta mañana otro pack de 3.

2) Volviendo ayer de correr por el Retiro me encuentro en el último semáforo a un conocido que está dejando de correr porque ya no le llama y me suelta “que envidia me das Santi, claro que eso que haces de correr todos los días es una locura, te vas a lesionar seriamente y no podrás volver a correr” mientras se pone a correr a mi lado unos metros “pero despacito eh”, no puedo por más que despedirme “bueno, pues nada, hasta la vista” y me largo a toda pastilla mientras desde mis adentros surge con fuerza este pensamiento: “envidioso… y tocapelotas”.

3) El jueves acudí a la Tapia, un calentamiento de 4,4 kilómetros buscando cortafuegos de arena antes de un diez mil a toda caña; aquello parecía la salida de una popular, los más briosos delante, el resto detrás y a correr como cohetes; yo me subí al Bus que esta vez conducía Canillas y me dediqué a rodar un flin sobre la marcha para dejar constancia de lo bien que lo pasamos… ¡y corrimos!.

Pero lo que quiero mostrar aquí es la charla técnica que entre el calentamiento y el diez mil impartió el triatleta César Ovalle sobre la importancia del gimnasio en el corredor y como pasar la fuerza muscular al movimiento, una charla sin duda interesante que creo puede gustar a una mayoría.

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