Santi Palillo

malas pulgas

In Correrías on 10 octubre, 2012 at 23:07

Bailando en vestidos-15.net

“Cobarde, cobarde…” dicho a voz en grito y con recochineo, así me ha recibido Pianista cuando nos hemos encontrado en la semioscuridad vespertina del Retiro, a mi me ha sonado a lo de “cobarde, gallina capitán de la sardina…”, “¿habéis terminado ya lo vuestro?” le pregunto y aliviado compruebo que sí, o sea que no había peligro inminente.

La verdad es que he salido un poco tarde y cuando he llegado al Retiro ya había pasado el expreso de las 19:30, hoy tocaba andarse con cuidado porque me dolían los cuadriceps, creo que son agujetas de esta semana que está resultado muy flamenca, nada que no se cure con unos servicios mínimos y algún potingue como árnica o parecido.

Le he contado a Pianista el encontronazo de ayer entre dos corredores y un patinador en el Madrid Río, lo contaba el abogado esta mañana en el foro de los Paquetes; el resumen es que se enzarzaron por un quítame allá esas pajas con resultado de un corredor con mordisco en la oreja y un patinador con brecha en la cocorota, parece ser que lo del corredor se considera delito y lo del patinador falta, de modo que ya sabéis: al menor problema liaros a mordiscos que no pasa nada.

Entonces me ha contado lo que le pasó a un conocido corredor habitual del parque de quién no daré muchos datos pero la anécdota es verídica; iba el susodicho corriendo cuando tuvo unas palabritas con una señora a cuenta del perro, la correa… en fin por lo de siempre.

A la vuelta siguiente la buena señora le estaba esperando acompañada de un tipo de dos metros, lo que viene siendo un armario con patas; se preparó para lo peor y lo siguiente que recuerda es que estaba en el suelo viendo estrellitas del mamporro recibido.

– ¿Del armario dos por dos?, que va, de la propia señora.

Y encima recibió un mordisco en la pierna.

– ¿Del perro?, que va, de la propia señora.

Se ve que la función del armatoste en última instancia es salvar a los pobres corredores de la furia visigótica de la mencionada señora.

El corolario es que si te encuentras con un patinador agresivo todo lo más le muerdas en el cogote en plan vampiro, pero si te encuentras a la señora del perro lo mejor es salir pitando.

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  1. Quique ¿corriendo por el campo también os encontráis fieras de esas?.

    Paco lo que tu llamas chirimiri Pedro lo ha calificado de chaparrón, a ver mañana que nos toca, ¿me llevo paraguas?, te espero al desayuno pero si vienes antes ya ves que las intenciones son de AM.

    Pedro ¿te hubieras quedado por la cerveza o por las patatas?, mañana AM sin correr peligros que está la cosa muy malita, hoy he ido por el Retiro mirando por si acaso y he visto muchas señoras con perro aunque ninguna me ha dado la sensación de ser una tigresa.

  2. Si lo llego a saber, me quedo.

    Mañana otro AM, esperemos que sin sras. ni perros

  3. Anda, que la señora. Si creo que desde el centro de salud se oían los gritos.

    Hoy con Cani, un AM de lujo, con sirimiri y paisaje otoñal para pintar un cuadro.

    Chusa se invitó a unas cervezas,,con unas bolsas de patatas para hacer sed.

    A ver mañana ese 300.

  4. ¡Qué sucedido más curioso! jejeje. Y qué bien lo cuentas y con qué sencillez.. ¡La pera! Tú, no la señora del perro. Por cierto, la señora del perro es la perra, ¿no? ¡Qué lío!

  5. ¿quién el armario con patas ó el perro? Ah! no la señora……

    Espero que no te metas en esos charcos o tendré que ir contigo de mesilla de noche con cuatro patas.

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