Santi Palillo

de oca a oca

In Correrías on 12 diciembre, 2012 at 20:15

TableroJuegoOca

Prometía ser un día redondo pero al final pudo salir con cualquier forma, incluso acabar como el rosario de la aurora; bueno, en realidad no hablo de un día sino de un día y pico; el día completo fue el martes pues se cumplían 360 días del reto y, por analogía geométrica con los grados de una circunferencia, de ahí su redondez. Una tarde estupenda con los garrapatas presentes, con la Casa de Campo preciosa, con ganas de hacer deporte… en fin, redondo.

El pico ha sido esta mañana cuando a primera hora me presento en el hospital, esta vez si me hacen las pruebas pertinentes pero los médicos de la unidad no me atienden por la huelga, “vuelva usted dentro de dos semanas a ver si… “, “pero oiga, es que yo…”, “lo siento, dentro de dos semanas”, “es que es la segunda vez que…”, un desesperante juego de la oca hospitalario en el que paso más tiempo en la cárcel o en el pozo que moviendo ficha,

Por si fuera poco yendo al hospital, ahora voy a explicar lo de que podría haber salido de cualquier forma, no se si debido a mi impaciencia por conocer el resultado de las pruebas, a que todavía no me había despertado del todo o a que me concentro en exceso en mis cosas, no se me ocurre otra cosa mejor que cruzar un semáforo de Doctor Esquerdo en plena hora punta… con el semáforo en verde.

De repente he empezado a oír frenazos a mi alrededor, he estado a punto de insultar a los que se paraban a escasos centímetros de mi persona por saltarse el semáforo, he confundido a dos agentes de movilidad que no daban crédito a lo que veían y dado un susto morrocotudo al conductor del 56 y a los viandantes que me miraban desde atrás con cara de “pero que hace ese loco”, total que he vuelto a la acera de un salto con la cabeza gacha, mascullando excusas incoherentes cara a la galería y dando gracias a la divina providencia por dejarme pasar un rato más en este valle de lágrimas.

A la salida del hospital, con el susto todavía metido en el cuerpo pero ya con cien ojos avizor, me he tomado un chocolate con churros para calmar el ánimo y olvidar los malos tragos, las penas con pan son menos pero con chocolate y churros se te olvidan en un santiamén.

De nuevo en el activo tóxico me he vestido de corto y al trote me he llegado hasta el parque para facturar la 361º sesión que ha transcurrido sin novedad, tampoco voy por ahí citando temerariamente a los conductores como si fueran mihuras miuras y yo un recortador (no de los gobernantes al uso, sino de los taurinos).

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  1. Gracias Rubén, si sigues yendo al Retiro acabaremos viéndonos, a mi me distinguirás fácilmente con mi traje de pirata 😉

    Debido a la huelga de la sanidad pública ciertamente es como si estuviera jugando a la oca, sueño con llegar algún día a la casilla 63 pero no hay manera, a ver si el día 26 lo consigo con una buena tirada saltando por encima de la calavera,

    De momento el lunes, si nada se tuerce, lograré terminar mi reto.

  2. Muy bueno Santi!! Por lo que se ve por aquí te caracterizas por la perseverancia, tanto de aguantar en la “cárcel/Pozo” como de conseguir esa meta mas gratificante que es ni mas ni menos que el Año corriendo. Si fueras como esos piratas que se ponían pendientes de aro en la oreja cuando daban una vuelta al mundo, el tuyo se esta forjando a conciencia y con unos cuantos quilates, jeje.
    Un saludo y a seguir rodando.

  3. Lo que es, es, sea pues Miura, la verdad es que lo sabía pero… lo que dices de la demencia esa.

  4. Quicir, Miguel.

    Cosas de la demencia senil.

  5. Hace años hice yo también una metáfora taurina citando a los mihuras. Alguien me regañó al señalarme que Mihura era don Manuel. Que los toritos son Miuras.

    Cosas de hiatos, I guess.

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