Santi Palillo

senen

In Correrías on 24 febrero, 2013 at 17:08
Foto by Palillo

Foto by Palillo

Allí estaban, apostados en la puerta del Senen por si fuera necesaria su intervención, pero ahora que lo pienso estaba solo la furgoneta, sus ocupantes debían estar en otra parte, seguramente también en el Senen haciendo lo mismo que los demás a esas horas: desayunar.

Aunque no me ha parecido para tanto lo cierto es que esta mañana el termómetro del coche marcaba –4º, al menos eso me han comentado porque a mí se me había olvidado consultarlo antes de salir a la intemperie.

Sin tiempo para ni para saludar a la concurrencia se acercan Canillas y José Luis “vete cambiando porque salimos ya” y en menos de cinco minutos salíamos en dirección al cristo para evitar una posible coincidencia posterior con la media maratón de la Latina que se celebraba esta mañana.

Llegando al cristo se divide la paquetería en dos grupos, teniendo los pies como los tengo sigo apostando por correr sin agobios, hay un tiempo para cada cosa; lo importante era llegar cuanto antes al Senen y empezar la parte gastronómica de la sesión, o sea la primera refacción (para algunos la segunda) o desayuno en lenguaje paquetil.

No me extraña que estuvieran apostados los psicólogos en la puerta, estarían haciendo un estudio de campo sobre las costumbres de los corredores populares, entre nosotros no encontrarán dopaje que valga la pena, a pesar de lo cual podemos ser dignos de estudio, tanto correr para acabar como boas.

Sobre las cinco mesas, hoy éramos unos cuantos, los cafés, las barritas con tomate, las cervezas, los torreznos de la casa, las patatas con chorizo y también, aportado por dos paquetes, la empanada, la bayonesa y las palmeras de chocolate, todo abundantemente regado por las risas y el estruendo de la paquetería.

A través de los cristales, aislados del frío exterior, veíamos pasar a los esforzados mediomaratonianos sin sentir envidia alguna, nosotros ya habíamos cumplido con la patria a primera hora y lo que tocaba era asombrar a los interventores psicológicos que no daban crédito.

También fuimos asombrados por el doctor Garabitas y Paco Jota que dejaron por unos minutos la carrera para acercarse a saludarnos y beber un poco de agua que no estuviera helada, si no existieran habría que inventarlos.

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  1. Si es que el mundo es un pañuelo Quique, a veces incluso libre de mocos; buena gente toda ella y amante de los desayunos 🙂

  2. ¡Qué bien os lo montáis! He visto por ahí a gente que conozco. Con Paco y Jorge, corrí el Trail Batalla de Alarcos de cabesc el año pasado. A Guillermo me lo presentó Spanjaard en Peñalara. Y las viandas… A ésas las conozco como si las hubiera parido.

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