Santi Palillo

Palillo, Peñalara

In Correrías on 25 mayo, 2014 at 19:04

2014-05-24 09.03.30Foto by Palillo: la Bola desde la subida a Peñalara

Me desperté a las 4:15 en medio de una pesadilla montañera con final feliz “Santi tenemos que volver a Cotos porque no se puede pasar debido a la nieve”, a pesar de ser solo un sueño permanezco desvelado hasta las 6, hora de diana.

En un santiamén un paquete arma los bastones que mi artrosis no había conseguido montar en dos años, me aconsejan sobre qué llevar y de sopetón y sin anestesia empezamos una larga y dificultosa ascensión hacia la peña Citores, voy jurando en arameo para mis adentros para no desmoralizar al grupo, todos los males se me pasan cuando llegamos a un collado desde el que las vistas son una recompensa al esfuerzo.

“Palillo, aquello de allí es Peñalara” me indican señalando un pico a lo lejos, al ser tan grande parece que está ahí mismo pero la montaña no entiende de perspectivas, todo está a tomar por saco; ha nevado durante la semana y el paisaje es precioso, mis recién estrenadas zapas de montaña se portan de maravilla impidiendo que me parta la crisma varias veces, los bastones ayudan lo suyo pero en ocasiones me hago la zancadilla con ellos, un peligro para la integridad de los circundantes incluso llevando cuidado.

Llegando a la cima de pronto aparece una pareja de veloces corredores por la derecha, la chica viene gritando “¡Santi, Santi…!” causando el estupor de propios y extraños empezando por mí mismo, me han gritado Santi en muchas situaciones pero es la primera vez que me pasa en la cima de una montaña, todavía estaba preguntándome quienes serían —de lejos y sin gafas veo menos que Pepeleches— cuando durante el primer abrazo que sigue al encuentro reconozco a Gema, la hija del doctor Garabitas, y Alberto, los “Salomon” en jerga garrapata.

2014-05-24 09.30.03Cima de Peñalara: Palillo con Gema

Mientras inmortalizamos la experiencia con unas fotos en la cima de la montaña más alta de Madrid y repostamos, me indican brevemente los nombres de cada montaña que nos circunda y de nuevo salimos pitando, la nieve lo cubre todo a medias pero correr por allí es toda una experiencia, me siento ligero como el viento haciendo un poco el cabra entre las piedras, consigo llegar indemne al comienzo de un sendero que, en vertiginosa bajada, nos llevará hasta las puertas del Club Alpino.

De la cuesta abajo solo diré que me siento afortunado porque conseguí no romperme la cabeza aunque estuve a un tris un par de veces, notaba chirriar los cuádriceps en cada curva y cómo iba perdiendo tracción y fuerza motriz a medida que descendía, siempre vigilado de cerca por Canillas que me cuidaba como si fuera mi ángel de la guarda.

Al llegar a Cotos seguí con el grupo durante un par de kilómetros en dirección a la subida de Cabezas, en ese corto y precioso trayecto el sentido común me aconsejó dejarlo, no me encontraba con fuerzas para acometer lo que quedaba de ruta, quizás más dura incluso que la que acababa de hacer; la experiencia no se adquiere en un día así que me despedí y mientras les veía alejarse triscando como montesas empezaron a aparecer las temidas agujetas que, de momento, me acompañan a dónde quiera que vaya.

2014-05-24 09.32.01Foto by Palillo: la mano inocente de un paquete indicándome “ahora tenemos que ir hasta allí”, con autocontrol conseguí no entrar en modo pánico

Esta tarde, llegada la hora de votar y mientras me encaminaba al colegio electoral, le decía a mi hija “como haya que subir y bajar escaleras paso de votar”, lo decía con conocimiento de causa porque previamente había bajado andando los cuatro pisos hasta la calle en medio de un concierto de ¡ayes!, afortunadamente mi urna europea estaba situada en la planta baja por lo que en apenas cinco minutos había cumplido casi sin dolor con mis deberes ciudadanos.

Espero recuperarme bien durante la semana porque el sábado tenemos la segunda parte del entrenamiento programado del MAPI, de momento esta mañana he acudido puntualmente al Retiro si bien la mayor parte del recorrido lo he hecho caminando.

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  1. Igualmente Gema, en ese momento iba bien de patas pero la bajada final me dejó para el arrastre, ya ves, yo que le tenía más miedo a la subida… Lo de que parecía un chaval lo guardo para enseñarlo en casa 🙂

  2. Que alegría encontraros!!! Fue genial veros casi en Peñalara!!! Y sobre todo me impresiono verte tan fenomenal!!parecías un chaval bajando por las montañuelas!!!
    A ver si podemos acompañaros en la próxima!!!

  3. Canillas el sábado a por la segunda parte montañera.

    Quique es que era mucha tela para mi “bautismo de fuego”, llevo dos días que no me puedo sentar ni para… ni para eso ni para nada. De bajar escaleras ni hablamos. Gran experiencia, creo que me voy a aficionar al campo.

    Pepi pero si son los paquetes de siempre solo que en versión montaraz, esta gente le pega a todo, montañas, llanos, maratones, ultras… saben divertirse.

    Guille se ve que la edad me ha dado algo de sentido común, no mucho pero suficiente; mi objetivo es disfrutar, minimizar los daños y no sufrir más que lo justo.

  4. Buena experiencia Santi y en montaña no hay nada tan bueno como la prudencia. Me alegro mucho de que decidieras no hacer el resto y disfrutaras de la experiencia.

  5. Ay! madre mía Palillo…. me gusta mucho tus fotos. ¿Qué tal si te apuntas de fotógrafo? parece menos arriesgado. Estos amigos nuevos que te has echado son muy cabras ten cuidado que las amistades a veces son peligrosas ;-))

  6. Veo que lo de ir corriendo por el campo te ha gustado. Además, has sido prudente y eso está bien. Poco a poco, Palillo. “Chi va piano va sano e va lontano”. Sobre todo cuando la cosa se empina (con perdón).
    Un abrazo desde La Mancha

  7. Pues te quedan bien las mallas canilleras, estás hecho un pincel. Menos mal que os quedásteis en la primera parte del ocho; porque la subida por los tubos con nieve y después la cuerda larga con aún más, nos dejaron las patas un poco tiesas.

    Parece que te has quedado con ganas de más, me alegro.

    Gran sorpresa ver aparecer a los salomón por esos lares, cosa no difícil.

    un saludete,
    paquete.

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