Santi Palillo

Majalasna, Hare Krishna

In Correrías on 31 mayo, 2014 at 22:26

SP_Malaika2Foto by Palillo: Malaika en traje de faena en el camino Schmid

Voy mejorando, eso me ha quedado claro tras mi segunda experiencia seguida con la montaña.

Para empezar me he despertado a las 3:59 y luego he estado dos horas viéndolas venir, hoy no he tenido sueños con final feliz en terreno llano ni nada que se parezca a lo del sábado pasado, simplemente me está fallando el reloj interno que hasta ahora me despertaba justo un minuto antes de que suene la alarma, tendré que llevarlo al relojero.

El plan previsto era subir desde Cercedilla hasta el puerto de Navacerrada, mis cálculos cifraban el esfuerzo en 15 kilómetros pero, como no hemos vuelto por el mismo sitio que hemos subido, los 7,5 de vuelta se han convertido en el doble, definitivamente debo tener los relojes internos escacharrados.

Tal como yo la he vivido la subida al puerto se las trae, no termino de comprender como algunos consiguen hacerla corriendo: piernas de acero, buenos pulmones, experiencia, fuerza, hábito, capacidad de sufrimiento… no sé, puras máquinas de correr, como por ejemplo el Paquete de la foto, Ángel o Malaika, que de las dos formas atiende, que acaba de cumplir dos años de estricto Streak Running, mi enhorabuena también desde aquí; de vez en cuando algunas laderas “corribles” como dicen los que saben y en esas a fe que hemos corrido, bastante más que en la subida a Peñalara, y otras sencillamente “no corribles”, al menos para mí, claro.

La Bola estaba cubierta por una amenazante nube negra, hacía ella se han lanzado decididos la mitad de los presentes mientras la otra mitad subíamos el Telégrafo —ya empiezo a hablar con propiedad de los parajes serranos— y poníamos rumbo a Cercedilla por el camino Schmid, el collado Ventoso bajo el pico Majalasna, la carretera —debe ser un eufemismo— de la República, un breve paso por la calzada romana y las más de las veces bajando a plomo por peligrosas laderas empedradas por las que desciendo con total precaución viendo espantado a lo lejos a esta gente saltando como cabras de piedra en piedra.

La llegada a Cercedilla ha sido como ver el cielo abierto, sin llegar al agotamiento estaba bastante cansado pero ya había retrasado demasiado la marcha del grupo y me empeñé en correr todo lo que pudiera para no entorpecer más de la cuenta la vuelta, aunque estos Paquetes se portan de maravilla y hacen cierto lo que se dice de ellos sobre que no dejan a nadie tirado en el monte, yo lo corroboro.

De momento el dolor de piernas que precede a las agujetas no ha aparecido con la misma virulencia de la semana pasada, ya veremos que pasa mañana en nuestra sesión por las estepas de Pinto, confío en poder superarlo mediando 8 horas de sueño, espero no despertarme antes de tiempo porque la cosa ya se está pasando de castaño oscuro.

Como se dice en algunas ocasiones “ya está todo el pescado vendido”, tras las sesiones de la semana que viene por la Casa de Campo llegará el sábado y con él el MAPI, objetivo montañero del mes antes de empezar a bajar el pistón con vistas al verano, ¿quién dijo miedo? (bueno, yo solo pienso hacer la mitad).

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  1. ¡qué bien te lo estas pasando!

  2. Tecolinha ¡que sorpresa más buena!, yo lo estoy descubriendo y me gusta, un abrazo.

    Paco, Paco, no digo yo que no a lo que pueda pasar en el futuro, veremos como se da todo esto que para mí es tan novedoso.

    Nibble, todo será ponerse, si hemos aguantado el viento de Pinto es que podemos subir ocho miles.

  3. Bien, Santi, bien.
    En breve tenemos que empezar con los 8miles 😉

  4. “antiayer” un poco, el otro día un poco más, veras tú veras tú. Te veo pensandote el tp60, como minimo para el año que viene. Jajajaja.

  5. Hola, Santi, qué bueno eso del monte, cómo lo echo de menos. Veo que sigues a tope, me alegro. Un abrazo

  6. ja, ja, tendré que contarle que el reflejo solar solo es un efecto del programa que utilizo.

    Después del entrenamiento tortuga de esta mañana en Pinto estoy casi recuperado, me pongo ahora mismo con el rodillo para no tentar a la suerte.

  7. Ya verás cuando entre el Maestro y te diga que ahora no tenías que haber dejado en estado “on” tal botoncito de la cámara del móvil, jeje.

    Enhorabuena, ya te has cascao 21kms por la montaña, el M.A.R.I.C.O.N.A.Z.O está chupao.

    Ni rastro de agujetas esta mañana, ya solo te queda darle al rodillo para llegar con los cuadriceps en perfecta revista.

    un saludete,
    paquete.

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