Santi Palillo

Leones hambrientos

In Correrías on 26 enero, 2015 at 12:20

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Foto by Palillo

A la vista de la contradicción gráfica mostrada por la imagen, tomada el viernes en la sala de espera de radiología de un centro público de salud, uno se relaja con las suyas propias, que de esas tiene para exportar pero no pueden contarse.

Ayer por la mañana pasamos mucho frío en la Casa de Campo hasta que el sol la templó un poco, me comentaba el doctor que habíamos calentado demasiado deprisa y seguro que tenía razón pero aquello parecía más una huida hacia delante que un calentamiento, de seguir así el tiempo acabaremos corriendo con abrigo y bufanda.

Ya de vuelta se decidió, en contra de mi opinión, subir la cuesta trasera del zoológico, los que la conocen saben de lo que hablo, por más que la conozca a mi siempre se me atraganta; una vez arriba y mientras recuperábamos el aliento perdido empezaron a escucharse unos rugidos tremendos, “son los leones” —avisó alguien— “que nos han olido y se les activa el aparato digestivo”, pies para que os quiero, salimos de allí a toda mecha no fuera que…

En un primer momento pensé que sería mi estómago soñando con los deliciosos torreznos que a esas horas ya estarían friendo en Senem, junto al lago, para que estuvieran calentitos cuando llegásemos, pero por lo que se ve los leones también sueñan y a falta de torreznos buenos son unos Paquetes.

Zoo_PG

Foto by doctor Garabitas, ¡corre que nos pillan los leones!

Por lo demás continuamos adelante con nuestro plan AM, una hora despacito y con buena letra hasta que el plan empiece a dar resultado, que siempre lo hace.

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  1. Si que era buena la compañía Guille, vente cuando quieras o cuando tengas hambre 😉

    Canillas que eran muchos leones, no nos hubiéramos salvado ni uno.

    Paco, la cuesta nos abrió la palomilla a nosotros y a los leones les despertó la gusa.

  2. Es mejor una cuesta a tiempo que te abre la palomilla y ves a las fieras de lado, que un tran tran asfaltero. :))

  3. menos mal que venía el loco, cojo, gordito y bajito; no teníamos problema si nos hubiéramos puesto a tiro de la fieras, siempre atacan al más torpe de la manada, jeje.

    Mañana a repetir otra vez, pero sin subiditas como esa (este doc, con tal de recortar, nos putea)

    Un saludete,
    paquete

  4. ¡Cómo me alegra que sigas en la buena senda! Y menuda compañía te agenciaste el domingo. Ibais de lujo en ese grupete. Nosotros imagínate, fuimos a saco y yo me rendí en la parte final porque ya me dolían las piernas de toda la semana. En fin, que a ver cuando me junto de nuevo con vosotros y nos tomamos unos torreznos de esos de lujo.

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