Santi Palillo

La zarigüeya

In Correrías on 16 febrero, 2015 at 21:11

BabyPossum

Foto de un baby possum tomada por ahí

La semana ha sido tan irregular como todas las precedentes, pero puede que acabe pillándole el tranquillo y tarde o temprano consiga la tan ansiada regularidad; de momento el fin de semana he hecho dobladillo saliendo a correr los dos días para un total de 22 kilómetros.

Recordaba con cierta nostalgia el domingo los tiempos no tan lejanos en que cada fin de semana esa cifra superaba normalmente los 30, pero hay que adaptarse a la situación actual y tener paciencia, paso a paso se hace el camino.

El sábado lo dediqué a reencontrarme con el pentágono, tuve suerte y me reencontré con un compañero del olvidado ergástulo —nueve años llevo ya fuera del mercado— y entre recuerdos y anécdotas el tiempo se me pasó volando, lo mismo se pasa por aquí a saludar, venga Chema, un saludito.

Para el domingo tocaban la Casa de Campo y los Paquetes, hasta 14 nos juntamos a la puerta del Senén y enseguida a la faena; de salida se formaron dos grupos, uno de ellos dirigido por el líder senderista y el otro —en el que yo me encuadré— por la prudencia.

Los senderistas se dieron una buena tunda a juzgar por las caras que llevaban las tres veces que nos encontramos con ellos dando tumbos entre los pinos, seguro que alguno se hubiera cambiado a nuestro grupo de buena gana si no hubieran temido las chanzas del resto a la hora del desayuno.

Liberado de esas tensiones nuestro grupo se calzó 12 kilómetros “disfrutones” que es como ahora llamamos a los AM, con los Paquetes el significado de las palabras es efímero; una vez entrados en materia participé en un par de arreones fuertes que el cuerpo me pedía, al reencontrarnos con el resto del grupo, Carlos me dijo que había hecho “la zarigüeya” que viene a ser ese corredor que dice o parece ir matao pero acaba fuerte ante la sorpresa de sus compañeros de fuga.

Salvo error debe ser el mismo bicho que en Terminus llaman possum y del que mi yerno me advierte siempre “cuidado si te encuentras a uno corriendo porque se hacen los muertos, pero cómo te acerques a ellos más de la cuenta…”.

En el desayuno no puse en práctica la técnica recién aprendida y mostré las mismas homogéneas y vivas ganas de comer desde el primer minuto hasta el último: media barrita con tomate, un café con leche… ¡y torreznos!

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  1. Gracias Guille, tienes razón pero no consigo meter algo de gimnasia en las rutinas diarias aunque me consta que es un complemento perfecto para nosotros, en fin espero conseguirlo algún día.

  2. Santi, si te sirviera de algo te diré que yo me siento físicamente muy bien ahora que estoy haciendo gimnasio y carrera casi todos los días. Cuesta, eso sí, sobretodo correr, es increíble que a pesar de entrenar entre 5 y 6 días en semana siga costando salir casi todos los días y que a pesar de entrenar a veces duro y casi nunca salir a trotar tranquilamente, siga costando tanto progresar. Pero a pesar de todo es un gustazo sentirte en forma, y lo noto mucho en la digestión por ejemplo. Te animo reiteradamente a que recuperes la constancia, al ritmo que tu quieras, pero mete gimnasia en casa, sal a correr y ponte fuerte.

  3. Pues dos, de ahí lo de irregular; en mi defensa —que casi no tengo pero por poner alguna excusa— que no termino de soltar el catarro y lo paso mal al principio, hasta que entro en combustión

  4. ¿Cuántos días saliste al final la semana pasada?

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