Santi Palillo

Luces y sombras

In Correrías on 5 octubre, 2015 at 18:26

Reflex

Me gustaría poder contar maravillas de la semana que termina, pero la verdad es que ha sido una semana de luces y sombras y así no hay maravilla que valga; curiosamente el domingo —acudiendo a la Casa de Campo a mi cita con los Paquetes— escuché un aforismo por la radio “te diría la verdad pero sería mentira” que me tiene un tanto confundido.

Como posibles luces, la salida del martes, la bohemia del miércoles, un reencuentro con el pasado el jueves y la salida del domingo; llegamos 6 a la cita, el resto estaban en la media de Ávila, en la carrera del Canal de Castilla o simplemente no vinieron.

Nos separamos en dos grupos de 3, los morituri te salutam que siempre van a saco y nosotros, o sea el Loco, el gafotas perdido y yo que, como no estábamos por la labor de machacarnos, nos planteamos una sesión tranquila y sin cuestas.

Tengo que reconocer que nos desviamos del camino previsto —podría decir que “nos perdimos” pero prefiero dejarlo en que nos fuimos por otro lado— y la primera consecuencia de nuestro error fue tener que subir la cuesta de Somosaguas, en la penitencia llevamos el perdón.

En contraste con el Loco, que nos confesaba al empezar “el otro día estuve entrenando cuestas con mi hijo en el parque de los Llanos”, puede afirmarse que nosotros estuvimos entrenando llano en las cuestas de Somosaguas”; ya nos vale, mil años de Casa de Campo y por ir de cháchara tiramos por dónde no era, menos mal que esto no lo leerá casi nadie.

Salvo ese pequeño (aunque muy en cuesta) despiste disfrutamos del recorrido, el gafotas decía que tenía mal la rodilla tras la paliza de la Madrid – Segovia, pero en cuanto calentó un poco ¡no veas como subía!

El desayuno siempre nos alegra los corazones, así que olvidamos las penas y nos dedicamos en cuerpo (lo que quedaba) y alma (quién la tuviera) a los torreznos que, esta vez sí, estaban para chuparse los dedos. Mi paquetada del día fue confundir el bote de Reflex con el desodorante por lo que pasé un pequeño sofoco sobaquero desayunando, nada que la ducha posterior no solucionase.

Las sombras, que entre las luces no hice ni la mitad de lo que tenía previsto para esta semana y, para acabar de empeorarlo, ayer una terrible desgracia impactó contra una familia cercana, su hijo de 23 años perdió la vida en un accidente de moto; esta gran sombra oscurece y empequeñece todo lo demás, no creo que pueda haber una noticia peor para unos padres.

Mas la vida sigue y los que quedamos tenemos la obligación de seguir adelante con las nuestras.

Anuncios
  1. Si, sin embargo el resto de la semana he sufrido una especie de cortocircuito mental y no he salido, bueno hoy he salido a andar un poco por el pentágono porque hacía muy buen día, en fin, menos es nada.

    Cuídate ese pelo mmvillares que te lo cargas 😉

  2. Al final, todo suma. Y mejor en buena compañía con el premio final del desayuno,… ¡Cómo me suena lo de los despistes del Reflex! Yo una vez que lavé el pelo con el detergente líquido de las prendas delicadas que alguno de mis enanos puso al lado del champú en el baño,… Al final me salió una mata de pelo que me río yo del Puma,… Un abrazo, maestro!

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: