Santi Palillo

Ave César

In Correrías on 25 octubre, 2015 at 23:59

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Detalle madrileño, by Palillo

Como el malestar pudo más que mis (pocas) ganas de salir, me he pasado una semana en blanco; no es de extrañar que haya acudido a la cita dominical con los Paquetes con el ánimo con que los gladiadores debían acudir al circo antes de soltar aquello tan poco saludable del Morituri te salutant! al César de turno.

Esta mañana me he presentado en Pinto con las Karrimor a estrenar, antes de que se me olvide debo decir que no desmerecen de ninguna otra zapatilla que haya probado antes, no sabría decir mucho más sobre el upper, el drop o la amortigüación pero las sensaciones han sido buenas, desde aquí aprovecho para darle las gracias a Canillas que me las ha patrocinado a cambio del desayuno.

Pues eso, que me presento con las Karrimor en los pies y más miedo que vergüenza en el resto del cuerpo, el Loco me había avisado que no podía venir y ya me veía vagando perdido entre Pinto y Valdemoro mientras los equipos de rescate intentaban localizarme en helicóptero por sus pedregosas llanuras.

Menos mal que a última hora encontré compañía adecuada porque el grueso de la paquetería rápidamente tomo las de Villadiego aunque, en honor a la verdad, nos esperaron a mitad de camino; es el clásico cuento popular, los primeros esperan y cuando llegamos los últimos ellos ya están cansados de esperar y salen pitando mientras nosotros les pedimos piedad a gritos “¡oye, esperad un poco que tenemos que mear!”, solo que nosotros no les pedimos que esperen, preferimos que sigan a su marcha y así ni nos cortan la meada ni nos sacan de punto, es lo que tiene saberse el final del cuento.

La distancia pactada eran 11 kilómetros, de forma que me programé para no decir ni pío en ese intervalo, hasta ese punto aguanté en silencio como un jabato mudo, pero fue ver en el reloj 11,2 y negarse las piernas a seguir corriendo; necesitaba un descanso como fuera “seguid vosotros que ya no me pierdo”, pero no siguieron y me acompañaron andando un par o tres de minutos, al cabo de los cuales decidí volver a correr para no jorobarles demasiado la sesión, cuando acabamos me sentía realmente cansado, menos mal que el desayuno se encargó de recargarme la batería.

Tengo claro que lo estoy haciendo mal, no se puede salir una o dos veces a la semana y pretender que no pase nada el domingo; como soy consciente, me he propuesto salir de dónde estoy y volver a entrenar como mandan los cánones, ya veremos si lo consigo porque— desde el pase a la reserva— mi otrora indomable fuerza de voluntad parece haberse tomado unas (largas) vacaciones.

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  1. Gregorio, creo que son las Run 2 pero déjame que vuelva a Madrid, llevo unos días fuera, y te lo confirmo, un saludo

  2. Hola Santi, leyendo tus andanzas, me estoy planteando probar las Karrimor, ¿que modelo usas?. Un saludo y fuerza!!!

  3. No te creas Guille, al abuelo de Pinto lo despeñaron en la Casa de Campo 😉

    Cani como habrás comprobado no he ido esta tarde, pero… estaba previsto, tengo una excusa buenísima pero no puedo contarla aquí 🙂

    Las zapatillas me han gustado mucho, a Karrimor le ha salido un fan.

  4. Pero si ibas con el grueso de la paqueteria, jeje

    pues para no hacer nada en toda la semana, no esta mal cascarte 12 kms el domingo. Tengo claro que en temas de zapatillas no pienso gastarme mas de 60 o 70 euros por compra y si es como las que estrenaste, que iban con mas cosas dentro de ese umbral, mucho mejor.

    Te espero mañana, si o si.

    un saludete,
    paquete.

  5. Buenos amigos los que esperan y acompañan.

    Como lo he escrito tantas veces no te lo escribo más, ya lo dices tu. Como siempre me encantaría leerte en forma.

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