Santi Palillo

Batacazo

In Correrías on 9 noviembre, 2015 at 15:20

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Lugar aproximado de los hechos, foto by Palillo en octubre 2013

Ahora mismo estoy como si me hubieran dado una paliza, en términos náuticos se diría que estoy descuadernado, no puedo apoyar bien las manos sobre el ordenador y la pernera del pantalón me roza las heridas.

Tampoco ha sido para tanto pero, como todo, hay que verlo con perspectiva y desde el ángulo correcto, ya no tengo quince años y una caída como la de esta mañana me lo recuerda de forma abrupta y dolorosa.

En el momento del percance llevábamos apenas 750 metros recorridos y ni siquiera íbamos deprisa por el lateral del paseo de Cuba, pero al pisar un accidente inesperado del terreno —probable consecuencia de alguna lluvia reciente— el tobillo se ha torcido para un lado y el cuerpo le ha seguido solidariamente, era eso o el tronchamiento.

Como otras veces —voy acumulando experiencia, me la pego una media de dos veces por año— enseguida me he visto girando (todo lo ágil que uno puede ser) sobre el hombro contrario para amortiguar en lo posible la inevitable caída; los Paquetes han querido ayudarme a levantarme pero les he pedido que esperasen un momento a que se me pasara el aturdimiento y la mala leche que se me pone cada vez que me caigo.

A pesar de lo cual he podido seguir corriendo hasta una fuente dónde he aprovechado para limpiar un poco las heridas, aunque el resultado estético haya sido peor que las propias heridas porque la sangre es muy escandalosa, menos mal que el daño real ha sido mínimo para lo que podría haber sido.

Buena fe de ello ha sido la cara que ha puesto Pepi —que caminaba con una amiga— cuando me ha visto llegar hecho un ecce homo de rodilla para abajo “¿ya te has vuelto a caer, calamar?”, menos mal que la tengo acostumbrada y como me ha visto corriendo se ha preocupado lo justo, limitándose a citarme para después “luego te curo en casa”.

Hablando de encuentros hemos vuelto a cruzarnos con Arturo, Quique y su numeroso grupo, también con José (Ardilla para los habituales) que iba en otro grupo, Ardilla siempre para a saludar aunque luego le toque correr de lo lindo para reintegrarse al suyo.

La mañana ha vuelto a salir espectacular para correr y ni siquiera el trompazo ha podido evitarlo, lo que me hace pensar que puede que por fin haya tomado la senda correcta, espero que no sea por la alegría que genera el veranillo de San Martín; de momento ya me he comprometido a repetir mañana con los Garrapatas, viniendo de la Behovia espero que sea una sesión tranquila porque llevo un tute que no sé yo como responderé.

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  1. Guille, como quién dice ya está superado, ayer corrí bien y sin poder echarle la culpa al batacazo, por suerte solo ha sido chapa y pintura.

  2. Vaya hombre, lo siento! Espero que te recuperes pronto

  3. Ardilla corría en el mismo sentido que vosotros, pero como todos vais como locos… 😉
    Pepi torció hacia el estanque en la puerta de Hernani, no os cruzasteis por los pelos.
    Esta tarde diremos que ha sido “amor patelar”, ja, ja, vaya nochecita más perra he pasado, pero a las 5 estaré al pie del cañón.

  4. Quitando a Quique, no me he cruzado con Ardilla ni con Pepi, y eso que hemos corrido por el mismo sitio.
    Mañana nos van a preguntar, tú en en una rodilla y yo en la otra, a ver qué contamos, jeje.

    Un saludete,
    Paquete

  5. Eso dijeron mis compañeros Chema, “si no te has roto nada sigue corriendo”; ánimo en tu lucha contra la ciática y que puedas volver pronto a correr.

  6. No pasa nada si te levantas. No hace mucho me la pegúé próximo a casa, te levantas y continuas, que se le va a hacer, a mis 72 añitos y parado desde marzo por una ciática, estoy loco por volver a corretear. De momento me entretengo en el gimnasio con la bicicleta estática. Mucho ánimo. Er Chema

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