Santi Palillo

Un tal Murphy

In Correrías on 29 noviembre, 2015 at 21:24

toro

Foto capturada aquí

Decía ayer que al armario le hace falta una urgente renovación de las prendas básicas y no andaba falto de razón, lo he podido comprobar en primera persona a primera hora en la Casa de Campo; primero me han dicho que el termómetro del coche marcaba -5º que no es moco de pavo precisamente, y luego yo creo que incluso ha bajado otro poco.

Bueno, pues justo hoy he tenido que dejarme la camiseta interior de invierno en casa, no falla, si tienes que correr con mucho frío te dejarás la camiseta de invierno en casa, si ella quisiera bien podría ser una de las leyes de Murphy.

Con ese frío nos hemos puesto a correr enseguida, éramos pocos y quizá por eso se ha formado un único grupo, con lo que la posibilidad de tener que correr deprisa adquiría más peso del habitual, de nuevo el señor Murphy en acción.

El caso es que extrañamente me he encontrado bien, hasta el kilómetro 2 iba congelado —menos mal que en la mochila he encontrado un par de guantes— pero a partir de ahí me he venido arriba, fuera la camiseta exterior y a correr en manga corta.

Uno de mis propósitos para hoy era no quejarme, apretar los dientes y hacer lo posible para no retrasar a nadie; pero con el acaloramiento no me he dado cuenta de que iba casi siempre en cabeza, incluso me lo han recriminado por el camino, algo que por una vez y sin que sirva de precedente me ha sonado a música celestial.

Lo mejor ha sido el final, en cuanto se entra en el paseo de los felpes algo atávico se despierta en el interior de todo Paquete y de repente acelera aunque un minuto antes estuviera pidiendo la hora, se lo dije en voz alta al de al lado “Raúl, esto tiene toda la pinta de acabar en sprint”, tampoco andaba descaminado.

Como me había encontrado bien por el camino y en contra de mi natural costumbre, he entrado al trapo cual toro bravo y, no sin esfuerzo, he conseguido llegar en el grupo hasta la barrera final sin tener que echar el bofe ni clamar clemencia, eso sí ayudado por Canillas que me iba marcando el ritmo sin dejarme bajarlo.

Cuando volvía a casa el termómetro ya marcaba 2 grados, pero la próxima vez no olvidaré en casa la camiseta zamorana.

Anuncios
  1. Que sepas que te envidio. Corre y disfruta Santi

  2. Lo mismo ha sido como el canto del cisne, espero que no.

  3. Apretando incluso? Me alegro Santi, sigue así

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: