Santi Palillo

LUGARES PARA CORRER

Por exigencias naturales las historias tienen que ocurrir en alguna parte porque si no ya me contarás que historias serían esas; procuro que las mías se desarrollen en escenarios naturales y por eso elijo los mejores parques del lugar dónde me encuentre; corriendo me dedico a la meditación trascendental y la belleza del entorno es una parte fundamental del proceso de concentración espiritual.

A continuación puedes ver algunos lugares de cuyo nombre sí quiero acordarme, disfruta de la visita y procura que nada recuerde tu paso por estos parques excepto para dejar en este apartado un comentario con tu opinión.

 

Hago continuas referencias a este enorme parque público madrileño que, con más de 1.700 hectáreas de superficie, es el más extenso de la ciudad, no es de extrañar que sea uno de mis lugares preferidos para hacer deporte (correr o bici) o simplemente pasear y hacer fotos; cualquier época del año merece la pena visitarlo pero primavera y otoño son mis favoritas.

Se ha restringido bastante el tráfico de vehículos por su interior, aunque todavía se permite en las cercanías del Lago, Parque de Atracciones, Zoológico, los recintos feriales o el Madrid Arena a pesar de que hay transporte público (metro y autobús) para acceder a dichos puntos.

Gran parte está ocupada por pinares, encinares, choperas, fresnedas… los senderos de tierra serpentean sin fin por el parque permitiendo que cada corredor se configure sus propios recorridos a medida que vaya dominnado el terreno que pisa; uno de las más utilizados es La Tapia que consiste en recorrer el perímetro del parque, en algunas zonas todavía queda en pie parte de la tapia original que le da nombre; no hay acuerdo en la distancia pero ronda los 16 kilómetros; para muchos de nosotros La Tapia es sinónimo de largo dominical.

El Bosque o cuatromiles un lugar mítico de la CdC, consiste en un vertiginoso recorrido de 4 kilómetros limitado por los caminos del Pinar Grande, Pinar Chico y del Santo, cruzado por el camino de Valdeza lo utiliza todo tipo de corredores para comprobar su estado real de forma; está marcado con pintura en los árboles y pequeños postes que indican la distancia recorrida, a pesar de todo las primeras veces conviene ir acompañado. Es habitual encontrarse por allí con la crème de la crème del atletismo, regalándonos a los demás mortales una clase práctica del buen correr.

Hay otros recorridos menos conocidos, por ejemplo el “mariano”, el “caño gordo”, el “cristo y cabaña”, “los viejos” y otros muchos; para conocerlos lo mejor es unirse a alguno de los muchos grupos existentes, ya que cada uno los bautiza como le parece conveniente sin conseguir unanimidad.

Existen bastantes fuentes por todo el parque, agüita fresca del “Ayún” para saciar la sed, a veces algunas no funcionan —sobre todo en el crudo invierno porque se congelan las tuberías— pero en general dan un servicio estupendo por lo que no considero imprescindible llevar bidón propio salvo que sea para llevar otros brebajes o cuando se desconoce el terreno.

Conocer la Casa de Campo sobre zapatillas es muy recomendable, hay tantas opciones de hacerlo acompañado que podemos elegir, yo voy a proponer algunas de las que he probado personalmente y de las que soy seguidor incondicional siempre que puedo:

  • Grupo Garrapatas, apto para todos los públicos, los martes y jueves a las cinco en la puerta del polideportivo Cagigal se forman varios grupos, el más aguerrido liderado por Canillas gusta de seguir los senderos más escarpados, otro más tranquilo liderado por Paco Garabitas prefiere senderos suaves y caminos anchos y un tercero de andarines
  • Gran Grupo Garabitas, igualmente apto para todos los públicos, se forma un “autobús” para quienes no quieran dejarse los higadillos por el camino, hay que escoger bien el grupo antes de empezar porque los errores se pagan; los domingos a las ocho y media salen del mismo sitio que los Garrapatas, después se desayuna en la cafetería del polideportivo
  • Los Paquetes, actualmente es mi grupo de referencia, los domingos a las 8:15 salen del Lago salvo que hayan decidido irse a correr a la montaña (yo no suelo ir), a Pinto o al Retiro; varios niveles y sobre todo un copioso desayuno posterior en el Senén en el que nunca faltan los torreznos
  • Las Tapias de los Jueves, una idea original de Lloz y Paco Garabitas, este año (2014) va por la todos los jueves de mayo a septiembre a las siete y media de la tarde en el llamado Meeting Point (entrada de empleados del Parque de Atracciones, enfrente del albergue juvenil Richard Schirrmann); tras realizar lo que toque (cada jueves es diferente) da comienzo el llamado “post” que viene a ser una cita gastronómica festiva muy divertida y recomendable dónde el menú siempre resulta abundante y sorprendente

Ninguno de los grupos mencionados tiene reservado el derecho de admisión, pero si la timidez o el desconocimiento de las costumbres locales te impidiera presentarte por tus propios medios siempre podría ofrecerme como introductor de embajadores.

En esta página se publica un documentado reportaje sobre la Casa de Campo,

Y ahora nada mejor que unas fotos para reforzar el texto, ¡anímate a conocerla!.

Para mí es la perfección hecha parque, mi relación con el Retiro viene de lejos, la primera vez que llegué a Madrid me sentí perdido entre sus 120 históricas hectáreas de magníficos paisajes y no lo digo en sentido figurado, con 8 años me despisté durante una excursión del colegio en la llamada Plaza Mármol y desde aquél día, en que la Policía Municipal me devolvió sano y salvo al internado, no he dejado de acudir una y otra vez.

Si quieres conocerlo desde un punto de vista turístico esta página municipal puede servirte de ayuda, como corredor te aseguro que se trata de un lugar magnífico para practicar nuestro deporte; hay varios circuitos mil veces (mal) medidos en los que no terminamos de ponernos de acuerdo sobre cuanto mide cada uno, por ellos puedes hacer desde los rodajes largos (un poco pesados por la cantidad de vueltas) hasta las temidas series sin olvidarnos de las cuestas.

Los más conocidos son los de 3 y de 5 kms, ambos discurren por sitios históricos del parque aumentando si cabe el placer de hacer deporte siempre que no te cebes con el ritmo; aviso que son circuitos difíciles, con alguna que otra cuesta arriba de esas que se atragantan, lo normal es hacerlos en el sentido de las agujas del reloj pero cada maestrillo tiene su librillo, si no quieres ser sobrepasado continuamente puedes hacerlo al revés, pero mucho cuidado con las locomotoras que te vendrán de frente.

Para series cortas y medias la zona del antiguo paseo de coches, realmente paseo de Fernán Núñez, es la más frecuentada, se pueden hacer íntegramente sobre asfalto con opción a tierra yendo por los laterales del paseo, desde 60 hasta 3.000 metros, casi todos llanos, algo que es bastante difícil conseguir en Madrid. Si quieres hacer series en cuesta tienes la de Moyano, unos 350 metros con dos cambios de nivel “toparriba” o los 500 metros “verja” que van desde la Puerta de Alcalá a la de Madrid con tres cambios sucesivos de desnivel, de mayor a menor.

Los recorridos pueden hacerse casi íntegramente sobre tierra o asfalto (los cortos) ya que hasta no hace mucho el parque era una calle más de la ciudad y no se ha acondicionado; el tráfico está restringido a los servicios propios del parque, pero aún así hay que llevar mucho cuidado porque algunos se saltan a la torera la limitación de velocidad y circulan como si la calle fuera suya.

El parque se utiliza para eventos públicos como la Feria del Libro en primavera, la pasarela Cibeles, las pistas de patinaje sobre hielo en Navidades, la llegada del maratón y muchos otros que lo llenan de visitantes; también conviene recordar que por su situación y belleza es uno de los más concurridos de la ciudad, sobre todo los fines de semana y días de fiesta; en estos casos, si no estás dispuesto a madrugar más vale que te vayas con la música a otro parque.

Sin duda resulta un auténtico privilegio correr en este entorno: público variopinto, largas avenidas arboladas, sombras centenarias, maravilloso colorido, estatuas y monumentos a cada paso, el aroma de la Rosaleda, las barcas del estanque… en este jardín todavía es posible distinguir las 4 estaciones del año.

Entre semana coincidirás con muchos jubilados y desvinculados, como quién esto suscribe, que campamos a nuestras anchas, siempre a media mañana porque no tenemos que madrugar para ir al ergástulo y nos gusta esperar a que Don Lorenzo caldee un poco el ambiente para no pasar frío.

En el Retiro también hay muchos grupos a distintas horas, con el tiempo acabas conociendo a unos y otros y suelen admitirte sin demasiadas pegas, pero hay que elegir bien porque la “peña local” suele pegarle fuerte a la zapatilla y es complicado encontrar gente de tu mismo nivel; por eso la mayoría de las veces acabo corriendo solo, sin ser malo me gusta menos porque me considero un corredor social.

En cuanto al agua no hay problema, hay varias fuentes de agua potable dónde refrescarse con agua del “Ayún”, recomiendo limpiar un poco el grifo antes de beber o hacerlo a morro porque he visto de todo; a veces algunas fuentes no funcionan pero no es lo normal.

Si vas a pasar unos días en Madrid no puedes dejar de correr en el Parque del Buen Retiro, no te arrepentirás, de momento quizás te conformes con ver una pequeña muestra fotográfica de mi cosecha; no quisiera terminar sin decir que pasear por el parque también es una opción saludable y muy recomendable, al terminar el paseo tómate una cervecita fría con aceitunas o patatas en alguno de sus caros quioscos, te dejarán un recuerdo imborrable y una sensación de vacío en la cartera.

No suelo frecuentar este paseo ribereño que discurre durante varios kilómetros siguiendo río arriba el curso del Manzanares hasta El Pardo, pero las pocas veces que lo he hecho me ha gustado bastante; como ocurre en otros parques de la ciudad parece que esté uno en plena naturaleza cuando a muy poca distancia acecha la gran urbe, incómoda y algo deshumanizada, dónde sobrevivimos pero que tanto nos gusta.

Se puede acceder fácilmente según el gusto y compromiso de cada cual:

  • En coche, por la carretera M-605 en dirección hacia El Pardo, a medio camino se verán unos aparcamientos cubiertos públicos a la izquierda de la carretera, se deja allí el coche y el resto se hace a pie
  • En autobús público, no recuerdo la línea en este momento, tiene una parada justo al lado del aparcamiento, mejor pedirle al conductor que nos avise

Obviamente desde el propio pueblo puede hacerse el paseo en sentido contrario, es una buena opción para los que busquen mayor comodidad y servicios adicionales como restaurantes que en El Pardo abundan.

Si vamos a correr o montar en bici hay que llegar vestido para la ocasión porque no hay ningún sitio cercano dónde poder cambiarse salvo que se empiece la excursión en el pueblo, al tener que dejar todo lo accesorio en el coche recomendaría no llevar objetos de valor por lo que pudiera pasar.

Imagino que los fines de semana y fiestas de guardar aquello no debe ser tan tranquilo como el resto de los días porque los madrileños somos una plaga que lo invade todo, pero seguro que merecerá la pena porque es precioso y está bien conservado, como puede apreciarse en esta muestra fotográfica realizada en noviembre 2008.

 

Situado en el distrito de Vallecas el Parque Lineal de Palomeras recibe el popular nombre de “las tetas” debido a que su particular orografía, con una sucesión interminable de pequeñas elevaciones encadenadas, debe recordar vagamente a cada uno de los órganos glandulosos y salientes que los mamíferos tienen en número par y sirven en las hembras para la secreción de la leche; a lo largo del parque discurre el carril bici aunque hay que tener cuidado porque mucha gente lo utiliza para pasear y el peligro de colisión siempre está presente.

A pesar de haber ido pocas veces siempre he disfrutado en este parque, en una de ellas recorrí todas las tetas una tras otra, cada cual tiene sus gustos y los míos son confesables, hasta acabar con las piernas hechas puré, algunas tetas cuesta tanto subirlas que no queda más remedio que caminar, pero la mayoría pueden subirse corriendo.

Cuando salgo en bicicleta es paso obligado ya que por uno de sus extremos discurre el anillo verde ciclista, ese que no termina de cuajar por la falta de voluntad o de presupuesto municipal; en una de las fotos del reportaje puede verse el puente que permite a los ciclistas cruzar por el aire la nacional A3 (Madrid – Valencia).

No recuerdo que tenga muchas fuentes pero haberlas “haylas” porque es un parque muy popular entre los vecinos de la zona; quién quiera puede acceder a un enlace fotográfico en el que puede verse su ubicación.

 

Durante dos años mantuve una fructífera relación diaria con este parque lineal debido a un traslado laboral que al principio me sentó a cuerno quemado pero acabó gustándome; todo un frío invierno levantándome a las 6 de la mañana para entrenar en el Retiro antes de ir a trabajar, hasta que un día me lo encontré de frente y casi por casualidad; en MI ANTERIOR BLOG  hablaba constantemente de aquella relación, en la intimidad le llamaba PEP y le consideraba —y sigo considerando todavía— un buen amigo.

Como vestuario utilizaba el polideportivo municipal de la calle Ascao dónde tuve la buena suerte de contactar con un grupo de corredores que fueron los que me presentaron al bueno de PEP; más que suerte podríamos llamarlo como quisiéramos, incluso morro, me acerqué al que tenía más cerca en ese momento y le pregunté “¿oye tú corres por aquí?”, “si”, “pues me voy contigo y me cuentas el recorrido”, a partir de entonces tan amigos Antonio y yo.

Más tarde se sumaron algunos compañeros de trabajo a la faena y también acabamos siendo amigos, es que esto de correr une; a la hora de la comida le dábamos a la zapa, no fallábamos ni uno, era nuestra manera de eliminar el estrés laboral sin necesidad de psicoanálisis; en esa época QUIQUE  todavía no corría pero hay que ver lo que ha evolucionado desde entonces, seguro que el PEP tiene algo que ver en su transformación.

De este parque me lo sabía todo aunque ahora apenas recuerdo sus medidas, creo que cada vuelta tiene 3.750 metros, seguro que ANA ESPIRULINA o el MISTER VICENTE (no encuentro sus enlaces) podrían aportarnos los datos esenciales con mayor precisión ya que eran habituales; lo que no puedo olvidar son sus cuestas, en aquellos tiempos llegué a alcanzar una buena forma considerable debido a la dificultad de un recorrido al que además había que darle varias vueltas para completar las sesiones.

En su parte superior, la más pegada a la calle de los Hermanos García Noblejas, enlaza con un  pequeño parque llamado de Ajofrín que permite aumentar un poco la distancia total de cada vuelta aunque obliga a cruzar una calle de mucho tráfico por lo que no lo recomiendo.

Agradecemos a Vicente esta actualización (septiembre 2010):

Hace 3 o 4 años arreglaron el tramo de asfalto y lo convirtieron en carril bici con lo que ahora la superficie es mucho más dura. Y hace poco más de un año el tramo que era de tierra le añadieron también carril bici. Total, que lo que era un parque casi perfecto para entrenar se ha quedado en un híbrido de parque-carril bici en el que convivimos corredores, paseantes de perros, caminantes, niños jugando y ciclistas. Difícil convivencia, por tanto.

A pesar de todo en época de horario de invierno el parque es casi propiedad de los corredores. El único pero es el terreno. Como he comentado es prácticamente 100% carril bici y en una superficie tan dura las articulaciones sufren más de la cuenta“.

Si nada ha cambiado, que supongo que sí, había pocas posibilidades para beber agua por lo que solíamos hacer los entrenamientos a palillo seco, las pocas fuentes que recuerdo no parecían muy recomendables porque eran utilizadas por yonquis, unos tipos tan inofensivos —la verdad es que nunca tuvimos un problema con ellos— como poco recomendables.

El metro tiene parada junto al parque, línea 7, estación de Simancas, aunque los fines de semana suelen cerrar la avenida de Arcentales al tráfico y yendo temprano no es complicado aparcar por la zona.

PEP te echo de menos pero comprende que la vida tiene estas cosas, estas son las fotos que un día te hice por si quieres recordar los viejos tiempos.

Conocí esta preciosidad de parque en la misma época que al Parque El Paraíso ya que son vecinos y desde el polideportivo de Ascao la distancia a uno u otro es muy similar; en mi opinión es un parque más apropiado para pasear que para correr aunque también lo permite, viene a ser un parque zen, si tienes prisa muy cerca de allí, en el cruce de la calle Alcalá con Veinticinco de Septiembre, apenas a unos metros, están las famosas pistas de atletismo de Suances, las de 200 metros de cuerda, cánsate allí hasta la extenuación y luego vuelve a reponerte a la Quinta de los Molinos.

Lo que más me llamó la atención la primera vez que entré al parque fue comprobar que el suelo de la entrada era de albero, lo que inmediatamente trajo a mi memoria los parques de mi sevillana tierra natal, algo que no termino de entender porque hace dos mil años que dejé de vivir en Sevilla.

La vegetación predominante son los plátanos de sombra en los paseos y los olivos, pinos y eucaliptos en el resto, pero —sin duda—  la sensación del parque se produce en febrero cuando florecen los almendros; en esa época recomiendo dejar las zapas en casa y darse un placentero garbeo por la Quinta, no te olvides llevar a la familia y una cámara de fotos, os quedaréis con la boca abierta, a nosotros nos pasó.

Al parque se llega divinamente en transporte público, casi en la misma puerta se encuentra una salida de la estación de metro de Suances, línea 5, y varias líneas municipales de autobús pasan por delante; en coche, salvo que sea fin de semana, no lo recomiendo; hay quién escribe Suances con zeta pero yo no puedo, quizás porque de pequeño me dijeron que “la ce puede a la zeta”.

Si vas a correr debes saber que el circuito es de tierra y se ciñe a su perímetro, no dispongo de datos precisos aunque recuerdo vueltas de poca distancia y escasa dificultad, aunque en esto del fondo todo depende de la velocidad a la que circules; quizás PABLO o GUILLE (no encuentro su enlace) que son corredores habituales del recinto puedan aportarnos información adicional para completar la entrada.

Dispone de fuentes públicas en las que recuperar el resuello los días de calor, también de unas praderas estupendas donde realizar los correspondientes estiramientos o darse el gusto de tumbarse sobre la hierba a respirar tranquilidad y disfrutar del cielo azul de Madrid una vez acabado el agotador ejercicio aeróbico.

Conviene recordar que este Parque Histórico tiene horario de apertura según la época del año, no sea que te acerques hasta allí y te quedes con las ganas de entrar; por si acaso puedes visitarlo en este reportaje fotográfico que hice el mes de marzo de 2004.

Una vez leí en alguna parte que algún día todos los parques serían como éste; creo que fue la primera vez  que lo visité y algo tenían que decirnos porque al principio aquello estaba muy desangelado y necesitaban crear expectación, aunque con el tiempo se ha solucionado.

Construido sobre el Olivar de la Hinojosa, si no estoy mal informado, del que ha quedado una pequeña muestra en el actual parque, se trata de un parque diferente por lo novedoso de su configuración; para correr me parece magnífico siempre y cuando no pegue fuerte el Sol porque prácticamente no dispone de sombra, quizás haya que darle tiempo al tiempo.

El parque tiene de todo para satisfacer al corredor o al ciclista: duros cerros para las cuestas cortas, largos llanos para las series, terrenos de todo tipo, incluyendo campo a través, en cuanto uno corre por allí un par de veces se configura sus propios recorridos; en mi caso he ido más veces a montar en bicicleta porque no acabo de cogerle el gustillo a bordo de las zapatillas y en bici resulta toda una experiencia para urbanitas como yo.

Como está lejos de casa suelo ir en coche tanto si me llevo la bici como si no, el recinto dispone de amplios aparcamientos a la entrada que se llenan hasta la bandera, a diario por los trabajadores de la zona y los fines de semana por una gran afluencia de público; en metro se puede acceder por las estaciones de Campo de las Naciones de la línea 8 y la del Capricho de la línea 5, así como en varias líneas de autobús, por lo que el acceso en transporte público es sencillo, rápido, cómodo, más barato y quizá recomendable que en vehículo privado.

Muy cerca está el parque del Capricho y no puedo dejar de recomendar una visita turística al mismo, con tan solo 14 hectáreas se trata de uno de los más bellos parques de Madrid, tiene un horario de apertura bastante estricto que conviene consultar previamente y creo recordar que nuestro querido Ayuntamiento pretende cobrar entrada; desde el Parque Juan Carlos I se accede en pocos minutos por lo que si puedes no te lo pierdas, es una joya a tu alcance.

Las fotos del álbum las tomé hace varios años pero permiten hacerse una idea general de como serán los parques del futuro, ¿no te entran ganas de salir corriendo?

He tenido oportunidad de patear otros parques emblemáticos para los corredores como Central Park en Nueva York o Tiergarten en Berlín, únicos en su especie, pero este de Londres es el que más me ha gustado; desde la primera zancada hasta la última me pareció estar flotando sobre una nube, no porque hubiera niebla (directamente llovía) o hiciese frío (que hizo bastante) sino porque es una auténtica pasada para gente como nosotros que vemos los parques a nuestra manera; todo me llamaba la atención, se hace difícil correr sin pararte de vez en cuando a admirar el entorno y tirar unas fotos.

Entre ambos parques suman 253 hectáreas de auténticos jardines ingleses de cuidados paisajes, enormes praderas de césped sobre el que está permitido (con algunas restricciones) correr y pasear a los perros sin correa (una gozada que al pobre Pancho le hubiera gustado tener en Madrid); largas avenidas flanqueadas por enormes árboles y cientos de caminos que se entrecruzan, dando el conjunto la sensación de que uno podría estar horas y horas disfrutando de todo aquello antes de que apareciese el cansancio.

Me limité a recorrer el perímetro del conjunto empezando y terminando en la Victoria Gate; entre medias el GPS marcó poco más de 7 kilómetros, pero creo que de haber tomado bien todas las esquinas la distancia debe estar próxima a los 8; de seguir en cierto orden los caminos interiores se podría estar corriendo todo el día sin repetir paso; por si fuera poco desde Hyde Park Corner se puede enlazar con Green Park y con St. James’s Park con lo cual la distancia podría alargarse “beyond the stars“.

En St. James’s Park está situado Buckingam Palace que es dónde —según cuentan los que saben— Her Majesty The Queen dió la orden de salida al primer maratón olímpico, parece ser que ese día también llovía y Su Británica Majestad no quiso mojarse el sombrero de alto copete por lo que hubo que retroceder 195 metros el arco de salida para guarecerse de los elementos y desde entonces la distancia olímpica se ajustó a esos 42.195 metros que tanto nos emocionan.

Veréis muchos perros correteando en libertad por las praderas, no os enfadéis ni montéis un numerito al personal porque, aparte de no entenderos, allí está permitido para regocijo de sus dueños y de los propios perros que se pueden mantener en plena forma, afortunadamente yo no interesé a ningún cánido inglés.

Si para muestra vale un botón yo dejo aquí una cremallera de fotos para que os hagáis una idea.

A quién le interese conocer más sobre este u otros parques de la ciudad de Londres le recomiendo que visite esta fenomenal página de The Royal Parks

 

Llegué casi por casualidad hasta este parque a medio hacer y a medio camino entre Valdebernardo y Vicálvaro, conduciendo por la zona vi un cartel anunciador “Parque Forestal de Valdebernardo” y solo con leerlo supe que volvería.

Antes de ir me informé a grandes rasgos: se ha creado sobre los terrenos dónde en su día iba a estar aquella promoción de viviendas llamada PSV y tras el escándalo inmobiliario una esfera armilar que iba a ser la envidia europea; bueno, pues por poco nos quedamos sin parque: que si una parcela para un campo de fútbol, que si otra para Faunia (esta me parece bien), otra para unos viveros (ahora privados), aquella esquinita para el Centro de Transfusiones… hasta quedarse en apenas 80 hectáreas salvadas de la quema prevista, menos da una piedra.

A lo que vamos, al parque se puede llegar en coche (al lado del Centro de Transfusiones que no de tránsfugas) o en autobús casi en la misma puerta (líneas 71, 130); en metro las estaciones de Valdebernardo y Vicálvaro quedan próximas pero luego hay que andar un poquito.

Es relativamente pequeño, una vuelta por su perímetro exterior útil no llega a 2,5 kilómetros, aunque si no te mareas hay múltiples caminos con los que configurar un recorrido mayor a base de zigzaguear; la sensación que yo he tenido es que en todo momento sabía dónde estaba, a eso ayuda una elevación central, visible desde cualquier punto, desde la que no solo se divisa el parque sino los barrios limítrofes y un cielo abierto espectacular, muy de esos de Madrid al cielo.

Hay caminos de tierra (la mayor parte), de duros adoquines y de madera, has leído bien “de madera” en la zona de la elevación central y en el lago artificial; en bastantes zonas se permite pisar el césped, pero más allá de lo anecdótico hacerlo no lleva a ninguna parte porque al final tienes que volver a los caminos.

No he visto servicios, hay unos quioscos en la zona central que, al menos cuando yo lo visité en septiembre 2010, parecían inactivos; lo que si hay son mesas tipo merendero por doquier y algunas fuentes; creo que pocas, de hecho solamente he bebido en dos de ellas, las únicas que pude encontrar aunque supongo que habrá más; de sus grifos mana agua abundante y fresca, eso lo puedo asegurar.

Desplazarse para correr hasta este bonito parque es una opción no desdeñable; personalmente el recorrido se me antoja algo corto y he pasado bastante calor porque la vegetación todavía está en fase de crecimiento, no obstante ahí está el parque para quién le apetezca, para gustos los colores.

Volveré de paseo porque me ha gustado su distribución y el entorno, divisar el campanario de una iglesia en Vicálvaro mientras escuchaba  nítidamente el tañido de las campanadas de las doce me ha hecho recordar la vida pueblerina de mi edad infantil; así es Madrid, a veces tan cerca, siempre tan lejos.

 

Conocí este parque gracias al blog de SEBASTIÁN NAVARRETE; durante años en los foros había oído hablar del parque a un grupo de animosos corredores que se hacían llamar “los patos de Polvoranca”, pero hasta que no vi las espectaculares fotos de Sebastián no tomé la decisión de visitarlo.

El parque está situado entre los términos municipales de Leganés, Fuenlabrada y Móstoles y tiene una extensión de 150 hectáreas;  echándole algo de imaginación su forma tiene cierto parecido con la Comunidad Autónoma que lo alberga.

Se puede llegar en coche privado, para los que no vivimos cerca es la mejor opción, pero también en transporte público, autobuses 482 y 486 (antes consultar esta página) o en metro (estaciones de Parque Polvoranca o Leganés Central) aunque hay que andar un buen trecho desde las estaciones, eso no es nada para corredores.

En su parte central la laguna de Maripascuala adquiere el protagonismo principal, a su alrededor se desarrolla casi toda la actividad popular incluyendo la pesca; otros puntos de interés son las ruinas de la iglesia de San Pedro que están hechas una auténtica ruina y las lagunas de Sisones y Recomba, aunque por ser estacionales su aspecto puede variar bastante dependiendo de la época del año en que se visiten.

 

 

Mayoritariamente los caminos interiores son de tierra y se conservan en buen estado excepto alguna zona con exceso de empedrado en su composición; siguiendo su perímetro exterior y una incursión circular a lo que llaman el bosque o pinar se puede conseguir sin dificultad un recorrido de unos 10 kilómetros aunque el parque saca pecho con sus 28 kilómetros de caminos.

Si vas en fin de semana te cruzarás con muchos ciclistas y con algún que otro corredor, como en todos los parques hay que tener cierto cuidado con los primeros ya que los caminos no son muy anchos, circulan deprisa “sin timbre” y en caso de choque llevamos las de perder.

Junto a la laguna de Maripascuala existe un quiosco en el que poder saciar el hambre y la sed cómodamente sentados y a precio razonable, la última vez que estuve (septiembre 2010) me dijo la quiosquera que a partir de primeros de octubre no estarían, pero no aclaró si es que cierran temporalmente o que se les acaba la concesión municipal.

Los tres aparcamientos quedan algo alejados del quiosco así que si quieres tomar algo al terminar lo mejor es hacer un circuito que casi al final pase cerca del coche para recoger la mochila y trotar con ella los últimos metros.

 

Puedes ver algunas fotos del parque en este enlace palillero.

———————-

De momento estos son los lugares que he podido documentar, si tengo ocasión seguiré con otros pues me gusta conocer nuevos lugares de mi ciudad.

Gracias por la visita, espero que te resulte provechosa.

Nota: Todas las imágenes están tomadas por mí para dar una idea aproximada de cada entorno descrito, podéis ver otros reportajes, no solo de parques sino de mi vida y milagros, en los enlaces PARTE 1 y PARTE 2

Anuncios
  1. […] LUGARES PARA CORRER […]

  2. Luis te los mandaré por correo electrónico, creo que los tengo en alguna parte.
    La Quinta de los Molinos tiene una salida del metro Suanzes en la misma puerta, prueba en Maps poniendo metro Suanzes y lo verás (está limitado por las calles Juan Ignacio Luca de Tena, Miami, Alcalá y Veinticinco de septiembre)

  3. Parque El Retiro: “Los más conocidos son los de 3 y de 5 kms…” Por favor, ¿puedes describir cuáles son? o ¿dibujarlo con un Google map?

    ¿Sabes si hay alguno que sea completamente de tierra?

    Iré a este Parque Quinta de los Molinos que conozco ahora gracias a tí. Parece impresionante. Por cierto, al Google map le cuesta encontrarlo.

    Gracias

  4. Tras la vuelta he actualizado un poco los textos de esta sección, espero poder añadir otros parques o lugares que frecuento en cuanto encuentre tiempo suficiente, por ejemplo el parque Lineal del Manzanares que por alguna extraña razón se me quedó en el tintero.

  5. ¡Hombre, Torcas!, no te sientas obligado y ven cuando te apetezca, siempre serás bienvenido.

  6. Hacía tiempo que no te visitaba. ¡Vaya cambio! Gracias por mejorar tanto el blog, se va a convertir en visita más que obligada. Un abrazo

    Jose

  7. salu2! felicidades por tu blog y comentarios! hoy jueves tienes una charla con villalobos ¿? pena no poder asistir, un abrazo y a seguir corriendo por los madriles aunque sea con estos niveles de polución solo mejorados por dias de lluvia como hoy

  8. He actualizado un poco la pestaña añadiendo dos nuevos parques (Valdebernardo y Polvoranca), en breve añadiré el Parque Lineal del Manzanares; tres joyas que podemos disfrutar por la (za)patilla.

  9. A ver si actualizo la entrada con tu información Vicente, muchas gracias; yo hablaba de un PEP de cuando entrenaba allí, pero ha llovido desde entonces.

  10. Sobre el parque el Paraíso o parque de Arcentales, comentar que tiene un circuito original de 3.450 m. (metro arriba, metro abajo), un tramo asfaltado y otro tramo de tierra.

    Hace 3 ó 4 años arreglaron el tramo de asfalto y lo convirtieron en carril bici con lo que ahora la superficie es mucho más dura. Y hace poco más de un año el tramo que era de tierra le añadieron también carril bici.

    Total, que lo que era un parque casi perfecto para entrenar se ha quedado en un híbrido de parque-carril bici en el que convivimos corredores, paseantes de perros, caminantes, niños jugando y ciclistas. Difícil convivencia, por tanto.

    A pesar de todo en época de horario de invierno el parque es casi propiedad de los corredores. El único pero es el terreno. Como he comentado es prácticamente 100% carril bici y en una superficie tan dura las articulaciones sufren más de la cuenta.

  11. Estoy en el proceso de añadir tres parques más a los actuales: el parque lineal del Manzanares, el parque de Polvoranca y el parque de Valdebernardo.

  12. […] muchos lugares que, como El Paraíso, acogen a los que buscan tierra entre el cemento de las ciudades. Dos de esos […]

  13. Gracias Commedia, honor que me haces imprimiendo esta pequeña aportación al mundo del corredor, desde siempre los parques han sido los lugares que más me gustan de las ciudades; se dice que en los jardines de Kensington estuvo Peter Pan 😉

    Espero poder ir añadiendo más parques pero tendré que ponerme a trabajar en ello, tengo pendientes de añadir Central Park y el de Atlanta con aquella pista de atletismo de 800 metros.

  14. Cómo te lo has currado… y con referencias extranjeras (de reminiscencias a Peter Pan).

    Gracias por la información y por el afecto con el que hablas de los parques.

    ¡Me encanta! Me lo imprimo para leerlo muchas veces.

  15. Emil, mira que decir que no ser llano es una ventaja, como se nota que estás en plena forma, a ver si cuando estés peor (se supone que yo tendré que mejorar en los próximos meses) podemos coincidir un día para compartir un entrenamiento entre abueletes 😉

  16. Acabo de leer la descripción del parque de las tetas. Muy acertada, por cierto. Fuentes hay varias, aunque desgraciadamente no siempre funcionan, sobre todo en verano que el parque se llena de gente y los niños están jugando con ellas, con la permisividad de los papás, hasta que acaban jodiendo el invento y al Ayto. se le ocurre arreglarlas. Hay unas 4 o 5 fuentes a lo largo de los 3 kms de parque.
    El parque tiene la “ventaja” de no ser llano. Si lo haces varias veces seguidas, como yo he hecho alguna tirada larga, acabas con las piernas echas puré. Recorrido dando vueltas es una suceción de continuos “mortirolos”. Últimamente le estoy siendo un poco infiel y me voy hacia Valdebernardo dando la vuelta por Faunia donde hay una pista de arena que bordea el parque. Eso más el susodicho tetuno parque me dan unos 16 kms que estoy recorriendo todos los miércoles en plan “tapia” de andar por casa. En resumen, el parque de las tetas es el lugar común de multitud de vallecanos corredores y poseedores de canes, que aunque no esté autorizados tambien los llevan sueltos, algún suste me llevado, especialmente en invierno que invariablemente corremos entre luces y sombras, son mas habituales las sombras.

  17. Me alegra que te guste Ana*, si ves cualquier cosa que haya que cambiar me lo dices; como sabes el PEP es uno de mis preferidos.

  18. Oye, yo no había leído esto, qué buena idea.
    He empezado leyendo el trocito del PEP. Bien contado. 🙂

  19. Un nombre muy adecuado para dicha cuestecita

    Gracias por la invitación, no lo dudes: te avisaré

  20. Bienvenido Canillas, ciertamente la Casa de Campo es una maravilla, qué suerte tenerla tan cerca.

    La cuesta que comentas la llamamos “el Mortirolo” y básicamente más que una cuesta es un cuestón.

    Muchas gracias por tu comentario; cuando quieras venirte con cualquiera de los grupos mencionados solo tienes que avisarme, tan sencillo como quedar diez minutos antes.

  21. Vivo muy cerca de la casa de campo (Parque de la Cuña Verde), a 2 Km trotando desde el Meeting Point , y tus apreciaciones de este grandioso parque son muy acertadas, es “impresionante” y un gran placer para todos los sentidos (excepto la rasca que hace en las madrugadas de los domingos de invierno).
    Suelo cruzarme los domingos con vosotros e intento saludar (costumbre que no quiero perder, aunque algunos domingos estarías mas tiempo levantando el brazo que golpeando el suelo con las zapatillas) siempre que no vaya arrastrao en alguna que otra cuestecita (la del poste de la luz es cojonuda).
    En verano os veo reuniros para la tapia de los jueves a la hora que yo me retiro (tengo que ir a buscar a la parienta, que luego no hay quien las aguante… y a nosotros menos sino salimos a trotar)
    Siempre me digo que el próximo jueves la mando a …. y me apunto con vosotros, pero luego me echo para atrás -no por ella, sino por corte a introducirme en un grupo que no conozco-; así que la próxima vez te tomaré la palabra (introductor de embajadores) y saldré con vosotros si me aceptáis.
    ES UN PLACER LEERTE

Aquí puedes dejar tu comentario...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: